miniatura|El piloto suicida Kiyoshi Ogawa, quien voló e impactó su avión contra el USS Bunker Hill (CV-17) el 11 de mayo de 1945.
El término Breve historia de los samuráis, pág. 24. Autor:Carol Gaskin, Juan Antonio Cebrian. Ediciones Nowtilus S.L., 2005. ISBN 84-9763-140-4.Primera nieve en el Monte Fuji, página 234. Editorial Norma, ISBN 958-45-0647-1. de origen japonés fue utilizado originalmente por los traductores estadounidenses para referirse a los ataques suicidas, efectuados por pilotos de una unidad especial perteneciente a la Armada Imperial Japonesa contra embarcaciones de la flota de los Aliados a finales de la Segunda Guerra Mundial. Estos ataques pretendían detener el avance de los Aliados en el océano Pacífico y evitar que llegasen a las costas japonesas. Con esta finalidad, aviones cargados con bombas de 250 kilogramos impactaban deliberadamente contra sus objetivos con el afán de hundirlos o averiarlos tan gravemente que no pudieran regresar a la batalla.
En Japón no se utiliza con este sentido la palabra kamikaze. Se prefiere el término o su abreviación . En el resto del mundo se ha extendido el uso de esta palabra y se aplica sin mucho rigor a todo tipo de ataques suicidas, sin importar el método empleado (uso de explosivos, coche bomba, vehículo-ariete, etc.)Como en el caso del libro «Recopilando reflexiones. ¿Hacia dónde vamos?» de Rudy Spillman, donde en su página 60 menciona a «kamikazes» u «hombres bomba», sin hacer ningún tipo de distinción. o la nacionalidad del atacante (como en el caso de los atentados del 11 de septiembre de 2001), o algunos de los atentados del Estado Islámico.Un ejemplo claro es el libro «Usos y abusos de la religión», ISBN 84-7491-834-0, donde en su página 141 utilizan el término «kamikaze» para referirse a uno de los pilotos, Mohamed Atta, entre muchos otros.
Esta unidad especial fue disuelta cuando Japón presentó su rendición incondicional en la Segunda Guerra Mundial y actualmente se cuenta con numerosos registros y testimonios acerca del nacimiento, desarrollo y declive de sus operaciones.
Etimología y origen Etimología miniatura|Kanjis que forma la palabra Shinpū, interpretado erróneamente por los traductores estadounidenses como kamikaze.
La palabra kamikaze, si bien tiene su origen en el idioma japonés, surge de la lectura equivocada del tipo kun'yomi por parte de los traductores estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial de los kanji 神 (lit. 'dios') y 風 (lit. 'viento'), cuando su pronunciación correcta debería ser del tipo on'yomi y pronunciado como . El empleo de la palabra kamikaze se propagó fuera de Japón y fue aceptada mundialmente como válida, aunque, dentro del mismo país, a los pilotos que dirigían sus aviones para estrellarse deliberadamente contra barcos enemigos se les conocía por el nombre de o por su abreviación .Kamikaze, Cherry Blossoms, and Nationalisms: The Militarization of Aesthetics in Japanese History, Pág. 159. Autor:Emiko Ohnuki-Tierney.University of Chicago Press, 2002. ISBN 0-226-62091-3.
Desde la culminación de la Segunda Guerra Mundial, el término se ha seguido aplicando a diversos tipos de atentados, donde el protagonista se sacrifica deliberadamente (como en el caso de ataques terroristas), o como una forma metafórica donde el individuo tiene pocas o escasas probabilidades de éxito con un riesgo considerable.
Origen
El origen del mito kamikaze se remonta al , cuando una flota procedente de Mongolia, bajo el mando de Kublai Khan, se presentó en dos ocasiones (la primera en 1274 y la segunda en 1281)Kôten: Lecturas Cruzadas Japon-América Latina, pag 196. Autor: María Lucía Leyva Barbosa, varios. Editorial: Universidad del Rosario, 2005. ISBN 958-683-818-8. en las costas japonesas con la finalidad de invadir el país. Se cree que la primera fue tan solo una operación de reconocimiento, ya que los mongoles se retiraron incluso habiendo demostrado su superioridad, pero con el segundo ataque sin duda no sucedió lo mismoː el Imperio mongol llevó a cabo una maniobra militar a escala gigantesca en comparación con la anterior. Afortunadamente para los habitantes, quienes no estaban preparados para combatir contra un ejército mucho mejor preparado y enfrentar una invasión de grandes proporciones, un tifón arrasó la flota invasora durante el intento de invasión de 1281.Breve historia de los samurais, Pág. 23. Autor:Carol Gaskin, Vince Hawkins, Juan Antonio Cebrian.Ediciones Nowtilus S.L., 2005. ISBN 84-9763-140-4. Dicho tifón fue llamado y considerado como una señal de que Japón era el elegido por los dioses y, por lo tanto, éstos se encargarían de su seguridadEl Viento Divino, pág. 17. Autor:Rikihei Inoguchi, Tadashi Nakajima, Roger Pineau. Editorial: Javier Vergara, 1980. y supervivencia.Primera nieve en el Monte Fuji, pág. 207. Editorial Norma, ISBN 958-45-0647-1.
Contexto Contexto histórico
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Japón vivió un crecimiento acelerado después de instituirse el gobierno Meiji y pasó de ser un país agrario a una potencia en la región asiática. Las reformas introducidas por el nuevo gobierno cambiaron la forma en que el país era dirigido y se enfocó en el desarrollo de tecnología, al mismo tiempo que creaba un ejército fuerte y moderno, lo que llevó a una fuerte militarización del país. Un gobierno cada vez más bélico vio la oportunidad de basarse en el modelo del colonialismo europeo, dando lugar a una gran cantidad de conflictos armados en el continente Asiático como la Primera Guerra Sino-japonesa de 1894, la guerra ruso-japonesa de 1904-1905 y la Segunda Guerra Sino-japonesa de 1937.
Varios años atrás, los estadounidenses habían presionado a Japón con embargos y brindado apoyo a sus enemigos, ya que el país era visto como una amenaza en la región. Durante el verano de 1941, los Estados Unidos, el Reino Unido y los Países Bajos ejercieron un embargo petrolero como protesta a la presencia de tropas japonesas ocupando China.Días de Ayer, Pág. 326. Autor Jesús Pabón. Editorial Alpha. ISBN 84-7225-007-5. Diplomáticos japoneses trataron de convencer a los respectivos países para que se levantara el embargo, pero debido a la negativa, el Emperador dio la orden de atacar Pearl Harbor, ataque que se llevó a cabo el 7 de diciembre simultáneamente con ataques a Filipinas y los territorios británicos de Malaya y Hong Kong.The Pacific War Companion: From Pearl Harbor to Hiroshima. Pág. 11. Autor Daniel Marston.Osprey Publishing, 2005. ISBN 1-84176-882-0. Al día siguiente, 8 de diciembre, Estados Unidos le declaró la guerra a Japón.Breve historia de la Segunda Guerra Mundial. Pág. 314. Autor: Jesús Hernández. Ediciones Nowtilus S.L., 2006. ISBN 84-9763-279-6.
El ejército japonés siguió avanzando en el Pacífico. En los seis meses siguientes al ataque a Pearl Harbor habían conseguido casi todos sus objetivos navales y su flota permanecía relativamente intacta. Habían hundido o dañado de manera importante todos los acorazados de Estados Unidos en el Pacífico. Las flotas británica y holandesa del Lejano Oriente habían sido destruidas, y la Real Armada Australiana había sido rechazada hacia sus puertos de origen.Keegan, John. The Second World War. 1989. Pág. 267.
La única fuerza estratégica Aliada de importancia, que permanecía oponiéndose a todo esto, era la base naval de Pearl Harbor, incluyendo los tres portaaviones de la Flota del Pacífico de los Estados Unidos.Keegan, John. The Second World War. Pág. 268. Los japoneses enviaron una flota hacia las islas Midway, un atolón periférico del archipiélago de Hawái, con el objetivo de atraer lo que quedaba de la flota estadounidense a una batalla decisiva. El 5 de junio, bombarderos estadounidenses avistaron la fuerza japonesa y hundieron 4 de sus mejores portaaviones, un acorazado y 275 aviones durante la batalla de Midway, a un costo de un solo portaaviones, el Yorktown.Enciclopedia Metódica Larousse, tomo 5 Pág. 293. Ediciones Larousse. ISBN 970-607-661-1 (Edición completa). Ésta fue una victoria muy importante para los Estados Unidos y marcó el punto de inflexión en la guerra del Pacífico. La capacidad estadounidense en la construcción de barcos y aviones superaba ampliamente a la japonesa, la cual nunca disfrutaría otra vez de tal superioridad numérica.
Después de la victoria en la batalla de Midway, las fuerzas de Estados Unidos comenzaron un avance implacable en las costas del océano Pacífico. Rápidamente los aviones de combate japoneses se vieron superados tanto en número como en características técnicas de los nuevos aviones estadounidenses, sobre todo con la entrada del F6F Hellcat y el F4U Corsair. El Servicio Aéreo de la Flota Imperial Japonesa fue derrotado durante los combates aéreos de las campañas de las Islas Salomón y la de Nueva Guinea. Finalmente, durante la batalla del Mar de Filipinas, los japoneses perdieron más de 400 aviones y pilotos. Los pilotos más veteranos y con mejor preparación comenzaron a escasear.
Antes de la creación oficial de un cuerpo especial se habían registrado colisiones deliberadas por parte de pilotos cuyo avión había sido severamente dañado y no querían verse capturados, situación que ocurrió tanto del lado japonés como en el de las fuerzas aliadas. De acuerdo a Axell & Kase, estos suicidios «eran individuales, decisiones tomadas en el mismo momento por hombres que estaban mentalmente preparados para morir».Kamikaze: Japan’s Suicide Gods, Pags. 34, 40 & 41. En la mayoría de los casos existe poca evidencia de que fueran algo más que colisiones accidentales, normales en las intensas batallas tierra-mar.
Desde 1942 diferentes voces dentro del ejército japonés se levantaron con el afán de recurrir a tácticas suicidas para emplearse en la guerra y tratar de revertir nuevamente los papeles. En medio de grandes controversias, uno de los protagonistas y principales opositores era el vicealmirante Yokoi, quien exponía que los motivos para oponerse, más allá de la muerte de los pilotos, eran tres principalmente:Making Sense of Suicide Missions, Pág. 2. Autor: Diego Gambetta.Oxford University Press,2006.ISBN 0-19-929797-5.
Era sumamente costoso adiestrar a un piloto para que él y su avión tan sólo hicieran un solo viaje. Los aviones por sí solos no tendrían una fuerza de impacto tal para destruir o dañar severamente un portaaviones, a menos que se estrellara contra la pista de aterrizaje cuando ésta tuviera muchos aviones enemigos. Era sumamente difícil analizar los resultados, ya que el protagonista resultaría muerto de la acción.
Unidades especiales suicidas se formaron en tierra (como en el caso de la «carga Banzai») y en el mar (como las lanchas Shin'yō). Finalmente a mediados de 1944, el primer ministro Hideki Tōjō dio instrucciones para que los Cuerpos de Ataque Aéreo organizaran una unidad especial,Making Sense of Suicide Missions, Pág. 3. Autor: Diego Gambetta.Oxford University Press,2006.ISBN 0-19-929797-5. lo que daría nacimiento a lo que se conoce comúnmente como kamikazes.
El desarrollo de la protección antiaérea en los barcos estadounidenses había alcanzado un nivel tal que resultaba ilusorio pensar que el avión japonés podría sobrevivir al ataque incluso si esa fuera su intención. En ese momento de la guerra, con toda la experiencia acumulada en ataques de avión contra barco, la táctica de los kamikazes era una forma realista y racional de asumir la limitación de que el piloto acabaría muerto igualmente. Así pues, los kamikazes fueron producto de la intersección entre una tradición cultural de sacrificio suicida con la realidad táctica evidente de que planear la retirada tras el ataque era ocioso.
Contexto cultural miniatura|Edificio principal del santuario Yasukuni.