Al-Nāsir Ṣalāḥ ad-Dīn Yūsuf ibn Ayyūb (; ) (Tikrit, -Damasco, 4 de marzo de 1193),Malcolm Lyons and D. E. P. Jackson, "Saladin: The Politics of the Holy War", pg. 2. más conocido en Occidente como Saladino, Saladín, Salahadín o Saladine, fue uno de los grandes gobernantes del mundo islámico, siendo el primer sultán de Egipto y Siria, e incluyendo en sus dominios partes de los Estados cruzados, Mesopotamia, Yemen, Hiyaz y Libia.The Columbia Encyclopedia, 6.ª edición. 2001-05 Columbia University Press. Con él comenzó la dinastía ayubí, que gobernaría Egipto y Siria tras su muerte. Proveniente de una familia kurda, Saladino fue una figura importante en la Tercera cruzada, en la que lideró los esfuerzos militares musulmanes en contra de los Estados cruzados en el Levante. En estas guerras contra los cruzados cristianos, Saladino alcanzó una enorme victoria con la captura de Jerusalén (2 de octubre de 1187), poniendo fin de esta manera a casi nueve décadas de ocupación de los francos.
Defensor del islam y particularmente de la ortodoxia religiosa representada por el sunismo, unificó política y religiosamente el Oriente Próximo al combatir y liderar la lucha contra los reinos cruzados y acabar con la influencia expansionista europea belicosa en el medio Oriente. Es particularmente conocido por haber vencido en la batalla de Hattin a los cruzados, tras lo cual volvió a ocupar Jerusalén para los musulmanes y se tomó Tierra Santa. El impacto de este acontecimiento en Occidente provocó la Tercera Cruzada, liderada por Ricardo I de Inglaterra, que se convirtió en mítica tanto para cristianos como para musulmanes.
Junto con su tío Shirku, general de la dinastía zenguí, Saladino fue enviado al Egipto fatimí en 1164, por órdenes del gobernante zenguí Nur al-Din, con el propósito original de ayudar a restaurar a Shawar como visir del califa adolescente fatimí al-Adid. Sin embargo, cuando Shawar retornó al cargo de visir estalló una lucha por el poder entre este y Shirku. Saladino, entretanto, escaló posiciones dentro del gobierno fatimí gracias a sus victorias militares contra asaltos cruzados, además de su cercanía personal con al-Adid. Shawar fue asesinado y Shirku murió en 1169, tras lo cual al-Adid nombró a Saladino como su visir. Durante su tiempo en el cargo, Saladino, un sunita, empezó a socavar el establecimiento fatimí, y tras la muerte de al-Adid en 1171, procedió a abolir el Califato fatimí chiita ismailí centrado en El Cairo, y realineó a Egipto con el Califato abasí centrado en Bagdad.
En los años siguientes, Saladino lideró incursiones contra los cruzados en Tierra Santa, encargó la exitosa conquista de Yemen y evitó rebeliones pro fatimíes en Egipto. Poco después de la muerte de Nur al-Din en 1174, Saladino lanzó su conquista de Siria y entró pacíficamente en Damasco a petición de su gobernador. Para mediados de 1175, Saladino había conquistado Hama y Homs, provocando la animosidad de otros señores zenguís, que eran los gobernantes oficiales de los principados de Siria. Posteriormente derrotó a los zenguís en la batalla de los Cuernos de Hama en 1175, y fue luego proclamado «Sultán de Egipto y Siria» por el califa abasí al-Mustadí. Saladino lanzó nuevas conquistas en el norte de Siria y la Alta Mesopotamia, escapando de dos atentados contra su vida por parte de los Asesinos, antes de regresar a Egipto en 1177 para lidiar con los problemas locales allí. Para 1182, Saladino había completado la conquista de la Siria islámica después de capturar Alepo, si bien no logró apoderarse de la fortaleza zenguí en Mosul.
Bajo el mando de Saladino, el ejército ayubí derrotó a los cruzados en la decisiva batalla de los Cuernos de Hattin en 1187, capturando Jerusalén y restableciendo el dominio militar musulmán en el Levante. Aunque el Reino de Jerusalén de los cruzados persistió hasta finales del , la derrota en 1187 marcó un punto de inflexión en el esfuerzo militar cristiano contra las potencias musulmanas en la región. Saladino murió en Damasco en 1193, después de haber donado gran parte de su riqueza personal a sus súbditos. Su fama trascendió lo temporal y se convirtió en un símbolo de caballerosidad medieval, incluso para sus enemigos. Está enterrado en un mausoleo adyacente a la Mezquita de los Omeyas. Además de su importancia para la cultura y religión musulmanas, Saladino es venerado de manera destacada en las culturas kurda, túrquica y árabe. Con frecuencia se le ha descrito como la figura kurda más famosa de la historia.
Biografía
Infancia y juventud Nació en el año 1138 en Tikrit, (en la provincia actualmente llamada Salah ad Din en su honor, en Irak), donde su padre Najm ad-Din Ayyub, era mercenario. Su familia era kurda, originaria de Dvin en la Armenia Medieval.Bahā' al-Dīn (2002), p 17.. Como muchos kurdos en aquella época, eran soldados al servicio de los gobernantes sirios y mesopotámicos.V. Minorsky, Studies in Caucasian history, Cambridge University Press, 1957, página 138. "The medieval historian Ibn Athir relates a passage from another commander: ...both you and Saladin are Kurds and you will not let power pass into the hands of..."
Tras caer en desgracia y ser expulsados en 1139, su padre Najm ad-Din Ayyub y su tío Asad al-Din Shirkuh, se pusieron al servicio de Zengi, señor de Mosul y Alepo, que había unido bajo su mando la zona norte de Siria e Irak. Fue el primero de los grandes líderes musulmanes que trató de expulsar a los cruzados de Oriente Próximo, logrando arrebatarles el Condado de Edesa. La familia de Saladino se unió pues a su ejército, siendo su padre recompensado con el gobierno de Baalbek. En aquella época los cristianos lanzarían la Segunda Cruzada, que fracasaría.
La muerte violenta en 1146 del caudillo Zengi desató una guerra civil en Siria por la sucesión. La familia de Saladino se pondría de parte del heredero designado, el hijo menor de Zengi, Nur al-Din. Cuando tras diversas luchas este se impuso, los parientes de Saladino fueron recompensados: su padre recibió el gobierno de Damasco, y su tío Shirkuh, el mando del ejército.
La información sobre su infancia es escasa. Saladino escribió «los niños son criados en la forma en que lo fueron sus mayores». Según su biógrafo, al-Wahrani, era capaz de contestar preguntas sobre Euclides, el Almagesto, aritmética, derecho y otras materias académicas de su tiempo, pero esto se trataba del ideal académico. Fue su conocimiento del Corán y la teología lo que lo acercaron más a sus contemporáneos.Lyons and Jackson, 1984, p.3. Muchas fuentes afirman que sus estudios fueron más próximos a la ley islámica y el Corán, propios de un cadí, que propicios a la milicia. Se cree que el establecimiento de reinos por los cruzados a partir de la Primera Cruzada, gran suceso social de la época, y las constantes injusticias y amenazas de expansionismo que estos representaban, le pudo influir moralmente. También se le reputa un gran conocimiento en genealogías, biografías e historias de los árabes, así como de los linajes de caballos árabes. Saladino sabía el Hamasah de Abu Tammam de memoria. La carrera militar de Saladino comenzó bajo su tío Shirkuh, general de Nur al-Din, que le tomó a su cargo.
Egipto
Conquista de Egipto miniatura|Mapa con las diversas campañas de Saladino y su tío en Egipto. Entre tanto, Egipto estaba en un periodo de inestabilidad. En los momentos finales del Califato Fatimí el país estaba en crisis, amenazado por los cruzados, que habían ocupado Ascalón y amenazaban la frontera aliados con los bizantinos, así como en guerra civil por los diversos aspirantes al cargo de visir.
En 1163, el visir del califa fatimí al-Adid de Egipto, Shawar, había sido expulsado del país por su rival Dirgham, de la poderosa tribu Banu Ruzzaik. Su petición de ayuda militar a Nur al-Din llevó a que en 1164 Shirkuh fuera enviado contra aquel. Saladino, entonces un joven de 26 años, marchó con él.Lyons and Jackson, 1984, pp.6-7 Tras reponer a Shawar como visir, este reclamó la retirada del ejército de Shirkuh a cambio de treinta mil dinares, pero recibió una negativa ante el deseo del sultán sirio de que sus tropas permanecieran en el país. Shawar buscó entonces el apoyo del rey de Jerusalén, Amalarico I. El papel de Saladino en esta campaña fue menor pero se sabe que recibió la misión de reunir provisiones para Bilbais antes de su sitio por una fuerza de cruzados y leales a Shawar.Lyons and Jackson, 1984, p.8.
Tras el saqueo de Bilbais, la fuerza combinada y el ejército de Shirkuh se enfrentaron en una batalla en el desierto, junto al río Nilo, al este de Guiza. Saladino fue aquí un destacado líder, comandando el ala derecha, mientras tropas kurdas componían la izquierda y Shirkuh personalmente dirigía el centro. Fuentes musulmanas, sin embargo, ponen a Saladino en el centro, con órdenes de atraer al enemigo a una trampa a través de un simulacro de retirada. De cualquier forma, el éxito inicial cruzado se estrelló contra el duro terreno, escarpado y arenoso para los caballos, y Hugo de Cesarea, comandante cristiano, fue capturado atacando a la unidad de Saladino. Tras una lucha en los estrechos valles al sur, el ejército zenguida volvió a la ofensiva y Saladino se unió desde la retaguardia.Lyons and Jackson, 1984, p.14.
La batalla terminó en una victoria para las tropas de Nur al-Din, y Saladino se ganó la fama de haber asistido al veterano general Shirkuh en una de sus «más memorables victorias en la historia escrita», de acuerdo a Ibn al-Athir, a pesar de que sus propias tropas habían sufrido graves bajas y no era una clara victoria. Shirkuh y Saladino subieron a Alejandría, donde fueron recibidos con entusiasmo y obtuvieron dinero, armas y una base.Lyons and Jackson, 1984, p.15. Enfrentados a una fuerza superior cruzado-egipcia que trataba de sitiar la ciudad, Shirkuh dividió a sus tropas, replegándose de Alejandría que dejó en manos de su sobrino.Lyons and Jackson, 1984, p.16. Un ataque de Nur al-Din desde Siria contra los cruzados obligó a Amalarico a levantar el sitio para defender sus dominios en el Norte, llegándose a una paz a cambio de la retirada de Shirkuh y Saladino de Egipto.
Shirkuh, decepcionado con este resultado, siguió preparando la conquista de Egipto, con Shawar recelando de las intenciones sirias y renovando sus alianzas con Amalarico. A finales de 1166 y principios de 1167 Shirkuh, de nuevo acompañado por Saladino, volvió a invadir Egipto con el beneplácito de Nur al-Din y la oposición de leales a Shawar y Amalarico. Shirkuh logró evitar la confrontación con los cruzados en su trayecto al sur. En marzo de 1167, finalmente, los coaligados lograron forzar una batalla que Shirkuh ganó, aunque con grandes pérdidas en ambos bandos. Shirkuh marchó a Alejandría, de mayoría suní y donde gozaban de amplios apoyos. Como en 1163, Shirkuh se marchó dejando a Saladino a cargo tratando de evitar ser atrapado con el grueso de su ejército. Saladino pronto se vio involucrado en otro duro asedio mientras Shirkuh permanecía inactivo sin atacar ni a los sitiadores ni a su base en El Cairo. Parece que al final se negoció un tratado entre Shirkuh y los aliados donde de nuevo Amalarico y Shirkuh abandonarían el país a cambio de indemnizaciones y con garantías de amnistía para la población de Alejandría que se había puesto de lado de Saladino. Saladino personalmente permaneció en el campamento cruzado durante las negociaciones para asegurar las garantías a Alejandría.Möhring, Hannes (2008) . Saladin, der Sultan und seine Zeit, 1138-1193 [Saladin: the Sultan and His Times, 1138-1193]. trans. David S. Bachrach, intro. Paul M. Cobb. Baltimore: Johns Hopkins University Press. ISBN 978-0-8018-8991-2. OCLC 192109774. pp.25-26.Yusuf ibn Rafi ibn Shaddād, Bahā' ad-Dīn (2002) . The Rare and Excellent History of Saladin. Richards, D.S. (trans.). Burlington, Vermont: Ashgate Publishing. ISBN 978-0-7546-3381-6. pp.42-43.