miniatura|Tradicionalmente, las únicas acciones que son de libre voluntad son consideradas merecedoras de crédito o culpa. (Ángel con las virtudes Temperancia y Humildad contra Demonio con los pecados Ira y Odio. Fresco de 1717, Iglesia de San Nicolás, Cukovets, provincia Pernik, Bulgaria).El albedrío (de la deformación vulgar del vocablo latino arbitrium,Etimología de albedrío (:-) Consultado lunes 20 de agosto de 2018 a su vez de arbiter, ‘juez’[http://etimologias.dechile.net/?a.rbitro Etimología de árbitro (Consultado lunes, 20 de agosto de 2018)), libre albedrío o libre elección es la creencia de aquellas doctrinas filosóficas según la cual las personas tienen el poder de elegir y tomar sus propias decisiones. Muchas autoridades religiosas han apoyado esta creencia,Garofalo, A. (2009). La idea del “libre albedrío” como relativa capacidad de elegir, en los Diálogos de Gregorio Magno (siglosVI-VII) (segundo párrafo, página 3) http://www.aacademica.org/000-008/990.pdf (Consultado lunes, 20 de agosto de 2018) mientras que ha sido criticada como una forma de ideología individualista por pensadores como Baruch Spinoza, Arthur Schopenhauer, Karl Marx y Friedrich Nietzsche.

El principio del libre albedrío tiene implicaciones religiosas, éticas, psicológicas, jurídicas y científicas. Por ejemplo, la ética puede suponer que los individuos son responsables de sus propias acciones. En la psicología, implica que la mente controla algunas de las acciones del cuerpo, las cuales son conscientes.

La existencia del libre albedrío ha sido un tema central a lo largo de la historia de la filosofía y de la ciencia. Se diferencia de la libertad en el sentido de que conlleva la potencialidad de obrar o no obrar.Ferrater Mora, J.. (2001). Diccionario de filosofía, . Represión.

Perspectivas filosóficas sobre la libertad thumb|219x219px|Persona saltando al agua, supuestamente usando su libre albedrío.miniaturadeimagen|219x219px|Esquema de las posiciones metafísicas respecto al libre albedrío. Existen varios puntos de vista sobre si la libertad metafísica existe, esto es, si las personas tienen el poder de elegir entre alternativas genuinas.Lawhead, Willaim F. The Philosophical Journey: An Interactive Approach McGraw-Hill Humanities/Social Sciences/Languages p. 252 (inglés)

El determinismo es el punto de vista según el cual todos los eventos son resultados inevitables de causas previas, de que todo lo que pasa tiene una razón de ser.

El incompatibilismo es el punto de vista según el cual no es posible reconciliar una creencia en un universo determinista con el verdadero libre albedrío. El determinismo duro acepta tanto el determinismo como el incompatibilismo, y rechaza la idea de que los humanos poseen un libre albedrío.

Lo contrario a esto es el libertarismoIbid. p. 254 filosófico, que mantiene que los individuos tienen libertad metafísica y por lo tanto rechaza el determinismo. El indeterminismo es una forma del libertarismo que, según su punto de vista, implica que el libre albedrío realmente existe, y esa libertad hace que las acciones sean un efecto sin causa. La teoría de la agencia es una forma del libertarismo que mantiene que la elección entre el determinismo y el indeterminismo es una dicotomía falsa. Antes que voluntad, es un efecto sin causa. La teoría de la agencia sostiene que un acto de libre albedrío es un caso de agente-causalidad, por lo cual un agente (persona, el ser) causa un acontecimiento. Es una filosofía separada de la teoría económica y política del libertarismo. El libertarismo metafísico se llama a veces voluntarismo para evitar esta confusión.

El compatibilismoLawhead, Willaim. The Philosophical Journey: An Interactive Approach McGraw-Hill Humanities/Social Sciences/Languages p. 255 es el punto de vista que sostiene que el libre albedrío surge en el exterior de un universo determinista aun en ausencia de incertidumbre metafísica. Los compatibilistas pueden definir al libre albedrío como el surgimiento de una causa interior, tal como los pensamientos, las creencias y los deseos que uno piense que existen en uno mismo. La filosofía que acepta tanto el determinismo como el compatibilismo se llama el determinismo suave.

Determinismo contra indeterminismo

El determinismo sostiene que cada situación se condiciona íntegramente y así es determinada por los estados de los propósitos que la precedieron.Vihvelin, Kadri, "Arguments for Incompatibilism", The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2003 Edition), Edward N. Zalta (ed.), (en línea) Una formulación del determinismo es el fatalismo, donde se afirma que existe una necesidad (destino) que rige todo, negando la libertad. Esta posición la sostenían los estoicos y puede encontrarse en Parménides de Elea. El determinismo filosófico es ilustrado a veces por la idea del demonio de Laplace, que conoce todos los hechos acerca del pasado y presente y todas las leyes naturales que gobiernan el mundo y utiliza este conocimiento para prever el futuro hasta el más mínimo detalle. El pensamiento de Laplace, sin embargo, no representa la postura científica actual acerca del tema.Suppes, P., 1993, “The Transcendental Character of Determinism,” Midwest Studies in Philosophy, 18: 242-257. miniaturadeimagen|287x287px|Lucrecio afirmaba que el libre albedrío surge del azar. Por otro lado, el indeterminismo especula que esta proposición es incorrecta, ya que hay acontecimientos que no son determinados enteramente por acontecimientos previos. Los pitagóricos, Sócrates y Platón intentaron conciliar la libertad con el determinismo y la ley causal. Aristóteles fue uno de los primeros en argumentar a favor del indeterminismo. Lucrecio afirmaba que el libre albedrío surge del azar, de movimientos caóticos de átomos llamados "clinamen". Entre los indeterministas modernos se encuentran Robert Nozick y Robert Kane.

El incompatibilismo mantiene que el determinismo no se puede reconciliar con el libre albedrío. Los incompatibilistas generalmente afirman que una persona actúa libremente solo cuando ésta es la única que origina la causa que desencadena una acción y que podría haber terminado auténticamente de otra manera. Mantienen que si el determinismo es verdad, cada elección es determinada por acontecimientos previos.

Joe Campbell en su libro Free Will, describe el problema del libre albedrío como el "dilema del libre albedrío":

Si el determinismo es verdadero, entonces nadie tiene libre albedrío. Si el indeterminismo es cierto, entonces nadie tiene libre albedrío. Por lo tanto, nadie tiene libre albedrío.

alt=|izquierda|miniaturadeimagen|René Descartes sentó la libertad con base en la inmaterialidad de la mente. Sam Harris expresa en su corto ensayo también titulado Free Will que cada elección que hacemos se hace como resultado de causas que «están determinadas por causas anteriores y no somos responsables de ellas, o son producto de la casualidad y no somos responsables de ellas».

Hay un punto de vista intermedio en que las condiciones pasadas podrían tener influencia, pero no determinan las acciones futuras. Las elecciones individuales son un resultado entre muchos resultados posibles, todos los cuales son inducidos pero no determinados por el pasado. Incluso si el agente del albedrío se esfuerza espontáneamente en escoger entre las acciones disponibles, propiamente el agente no es el que origina la causa de la acción, porque nadie puede realizar las acciones que son imposibles, tal como volar con solo batir los brazos. Aplicado a estados interiores, esta perspectiva sugiere que uno puede escoger entre las opciones en que piensa, pero no puede escoger una opción imposible de realizar. Según esta opinión, las elecciones actuales pueden iniciar, determinar o limitar las elecciones futuras.

Duns Scoto sostuvo que «nada otro que la voluntad es la causa total de la volición de la voluntad». Dios como concibe Scoto, es la libertad absoluta. René Descartes argumentó sobre la relación mente y cuerpo, llamada dualismo cartesiano, donde la mente es una substancia distinta de la materia, el cuerpo, siendo inmaterial y estando fuera de toda ley física. Creía que la mente ejercía control sobre el cuerpo a través de la glándula pineal. Cómo funciona esa interacción sigue siendo un tema polémico (ver Problema mente-cuerpo y Mecanicismo). Gottfried Leibniz sostuvo que las mentes humanas son reflejos de Dios o pequeños dioses, como motores inmóviles, con independencia causal y la capacidad de pervivir el mundo. Esta doctrina se encuentra en el neoplatonismo y la doctrina del Génesis. Por otro lado, Nicolas Malebranche sostuvo que toda acción es causa de Dios, incluso nuestras acciones (ver Ocasionalismo).

Baruch Spinoza comparó la creencia del hombre en el libre albedrío con una piedra que piensa que escogió el sendero al cual llegó por el aire y el lugar en el cual aterrizó. En la Ética escribió: «Las decisiones de la mente no son nada salvo deseos, que varían según varias disposiciones puntuales". "No hay en la mente un absoluto libre albedrío, pero la mente es determinada por el desear esto o aquello, por una causa determinada a su vez por otra causa, y ésta a su vez por otra causa, y así hasta el infinito». «Los Hombres se creen libres porque ellos son conscientes de sus voluntades y deseos, pero son ignorantes de las causas por las cuales ellos son llevados al deseo y a la esperanza».Spinoza, Baruch, Ethics, Book III, page 2, note; Book II, page 48; Book I, apéndice.Durant, Will, The Story of Philosophy, pag 136.

miniatura|210px|El filósofo Arthur Schopenhauer, crítico del albedrío.

Arthur Schopenhauer, estando de acuerdo con Spinoza, escribió: «Todos creen a priori que son perfectamente libres, aun en sus acciones individuales, y piensan que a cada instante pueden comenzar otro capítulo de su vida... Pero a posteriori, por la experiencia, se dan cuenta —con asombro— de que no son libres, sino sujetos a la necesidad; su conducta no cambia a pesar de todas las resoluciones y reflexiones que puedan llegar a tener. Desde el principio de sus vidas y al final de ellas, deben soportar el mismo carácter».Schopenhauer, Arthur, The Wisdom of Life, p 147 No obstante, Schopenhauer afirmó en El mundo como voluntad y representación que los en el mundo (fenómenos) no tienen libertad, pero la voluntad (como noúmeno) no está subordinada a las leyes de la necesidad (causalidad) y, por tanto, es libre.El mundo como voluntad y representación, Libro II, Sección 23, p. 78 Traducción, introducción y notas de Pilar López de Santa María. En sus obras Los dos problemas fundamentales de la ética también critica la noción de libre albedrío:

Friedrich Schiller propuso una coyuntura a este dilema en su Educación estética del Hombre en una serie de Cartas, que fue ahondada aún más por Rudolf Steiner en su Filosofía de la Libertad. Ambos sugieren que el individuo es inicialmente 'no libre; esto se debe a que el individuo actúa con base en principios religiosos, éticos y morales, o que aún son racionales.

miniatura|200px|izquierda|El Barón d'Holbach, un "determinista duro". Los "deterministas duros", tales como d'Holbach, son esos incompatibilistas que aceptan el determinismo y rechazan el libre albedrío. Dijo: «La Naturaleza no es más que una cadena inmensa de causas y efectos [...] Todos los movimientos que se efectúan en ella siguen leyes constantes y necesarias [...] La voluntad del hombre es movida o determinada secretamente por causas exteriores que producen un cambio en él; creemos que se mueve por sí misma porque no vemos la causa que la determina [...]». Los "libertarios", tales como Thomas Reid, Peter van Inwagen, son los incompatibilistas que aceptan el libre albedrío y niegan el determinismo, teniendo en cuenta que alguna forma del indeterminismo es verdad. El incompatibilista más conocido de la historia de la filosofía fue Immanuel Kant.Immanuel Kant: Crítica de la razón pura. miniaturadeimagen|Thomas Hobbes, un compatibilista.