Ludwig Philipp Albert Schweitzer OM (Kaysersberg, Alsacia, Imperio Alemán, 14 de enero de 1875 – Lambaréné, Moyen-Ogooué, Gabón, 4 de septiembre de 1965) fue un médico, filósofo, teólogo y músico franco-alemán, con ciudadanía inicialmente alemana y después francesa (tras la incorporación de Alsacia a la República francesa), misionero médico en África y Premio Nobel de la Paz en 1952, también conocido por su vida interpretativa de Jesús y su profundo conocimiento de los textos bíblicos.

Schweitzer, desafió tanto la visión secular de Jesús representado por la metodología histórico-crítica de su época en ciertos círculos académicos, así como la visión tradicional cristiana. Él presentaba a Jesús como alguien que, literalmente, creía que el fin del mundo estaba llegando en su propia vida y se creía a sí mismo como un salvador.

Biografía Schweitzer nació el 14 de enero de 1875 en Kaysersberg, provincia de Alsacia y Lorena, en ese entonces parte del Imperio Alemán, hoy de Francia; más tarde se convirtió en ciudadano de Francia después de la Primera Guerra Mundial, cuando Alsacia se convirtió nuevamente en territorio francés. Era hijo de Adèle (de soltera Schillinger) y Louis Théophile Schweitzer.Oermann 2016 , pág. 43Libre 1988 , pág. 74.  Pasó su infancia en Gunsbach, también en Alsacia, donde su padre, el pastor luterano-evangélico local de la EPCAAL, le enseñó a tocar música.  El pequeño pueblo se convertiría en la sede de la Association Internationale Albert Schweitzer (AIAS). La iglesia parroquial medieval de Gunsbach era compartida por las congregaciones protestante y católica, que celebraban sus oraciones en diferentes áreas a diferentes horas los domingos. Este compromiso surgió después de la Reforma protestante y la guerra de los Treinta Años. Schweitzer, el hijo del pastor, creció en este ambiente excepcional de tolerancia religiosa y desarrolló la creencia de que el verdadero cristianismo siempre debe trabajar hacia la unidad de fe y propósito.

La lengua materna de Schweitzer era el alemán, en su modalidad alsaciana. En 1893 finalizó el bachillerato en el instituto de Mulhouse. Estudió órgano en Mulhouse entre 1885 y 1893 con Eugène Munch, organista de la catedral protestante, que inspiró a Schweitzer con su entusiasmo por la música del compositor alemán Richard Wagner.  En 1893, tocó para el organista francés Charles-Marie Widor (en Saint-Sulpice, París), para quien la música para órgano de Johann Sebastian Bach contenía un sentido místico de lo eterno. Widor, profundamente impresionado, aceptó enseñar a Schweitzer sin cobrar nada, y así comenzó una gran e influyente amistad.Joy 1953 , pág. 23–24. A su vez se interiorizó en lo que respecta a la construcción de órganos y abogó por conservar los instrumentos más antiguos.Pierhal, Jean (1975). Albert Schweitzer. Editorial Noguer. Traducido del alemán por E. Donato y Prunera.

En 1893, Schweitzer estudió teología en la Universidad Kaiser Wilhelm de Estrasburgo. Allí también recibió instrucción en piano y contrapunto del profesor Gustav Jacobsthal, y mantuvo una estrecha relación con Ernest Munch, hermano de su antiguo maestro, organista de la iglesia de San Guillermo, que también era un apasionado admirador de la música de J. S. Bach.Alegría 1953 , pág. 24. Schweitzer cumplió su servicio militar obligatorio de un año en 1894. Vio muchas óperas de Richard Wagner en Estrasburgo (bajo la dirección de Otto Lohse) y en 1896 se las arregló para visitar el Festival de Bayreuth para ver El anillo del nibelungo y Parsifal de Wagner, ambas obras que le impresionaron. En 1898, regresó a París para escribir una tesis doctoral sobre La filosofía religiosa de Kant en la Sorbona y para estudiar en serio con Widor. Aquí se reunió a menudo con el anciano Aristide Cavaillé-Coll. También estudió piano en esa época con Marie Jaëll.  En 1899, Schweitzer pasó el semestre de verano en la Universidad de Berlín y finalmente obtuvo su título de teología en la Universidad de Estrasburgo.Brabazon 2000 , pág. 84.  Publicó su tesis doctoral en la Universidad de Tubinga en 1899.Alegría 1953 , pág. 24-25.

En 1905, Schweitzer comenzó sus estudios de medicina en la Universidad de Estrasburgo, culminando con el título de médico en 1913.

El poner en práctica en su propia vida su filosofía de «Reverencia por la vida» fue lo que le valió el Premio Nobel y el reconocimiento mundial; una actitud que expresó de muchas formas, siendo la más famosa el haber fundado y mantenido el Hospital Albert Schweitzer en Lambaréné, ahora Gabón, al oeste de África central, en aquel tiempo todavía África Ecuatorial Francesa.

Era tío segundo del filósofo y escritor francés Jean-Paul Sartre.

Teólogo En 1899, Schweitzer fue nombrado diácono de la iglesia de San Nicolás en Estrasburgo. En 1900, al terminar su licenciatura en teología, fue ordenado vicario y ese mismo año presenció la representación de la Pasión de Cristo en Oberammergau. Al año siguiente, fue nombrado director provisional de la Escuela Superior de Teología de Santo Tomás, de la que acababa de graduarse, y en 1903 su nombramiento pasó a ser permanente.

Como joven teólogo, su primer trabajo importante, por el cual ganó una gran reputación, fue la obra En búsqueda del Jesús histórico (1906) en la que mostraba a Jesucristo con la pasión de sus propias convicciones respecto a la vida de Jesús. Manifestó así su ruptura con el liberalismo teológico que había imperado en Alemania a lo largo del al hacer de Jesús un profeta convencido de la realidad de un Reino de Dios que estaba a las puertas. Sostenía que Jesús esperaba que el Reino llegara literalmente en un tiempo breve; que se consideraba como el mensajero de este Reino; que estructuró su actividad para hacer que viniera lo antes posible, pero que al no llegar en el tiempo esperado asumió sobre sí los sufrimientos que él creía exigidos por el Reino con el deseo de forzar su aparición. Opinaba que Jesús permaneció firmemente anclado en el judaísmo de su tiempo, dominado por un «dogma escatológico» que era totalmente judío; se distinguió de sus contemporáneos no por su teología e ideas sobre Dios, sino solamente por la concepción que tenía de su propia función dentro de ese esquema común.Sanders, E.P. Jesús y el judaísmo. (2004) Editorial Trotta, p. 49. ISBN 84-8164-685-7 Estableció su reputación como erudito del Nuevo Testamento mediante otros estudios teológicos, como La valoración psiquiátrica de Jesús: presentación y crítica (1913, tesis doctoral en la que critica el cuestionamiento entonces de moda de la salud mental de Jesús) y El misticismo de Pablo Apóstol (1930). En estos estudios Schweitzer examinó la creencia escatológica de san Pablo y de su mensaje en el Nuevo Testamento. Se considera a Albert Schweitzer como fundador de la escatología consecuente.

Música Fue un famoso organista en su tiempo, con fama en gran parte de Europa. A sus conciertos asistía una importante cantidad de espectadores. La recaudación monetaria de sus conciertos de órgano la destinaba exclusivamente para montar su hospital en África. En España, tras haber interpretado el instrumento en un lugar atestado de gente, el rey Alfonso XIII de España pidió una entrevista con él, en donde surgió el siguiente diálogo:

Siempre mantuvo un gran interés en la música de Johann Sebastian Bach. Desarrolló un estilo de interpretación simple que, según su parecer, era más cercano a lo que Bach había querido componer. Basaba su interpretación principalmente en una nueva valoración de las intenciones religiosas en la obra de Bach. En su libro Johann Sebastian Bach, cuya última versión terminó en 1908, abogaba por este nuevo estilo, que ha tenido gran influencia en la manera en la que la música de Bach se está tratando en la actualidad. Su monografía sobre el músico del barroco provocó un nuevo culto hacia el mismo en Alemania.

También fue un constructor de órganos famoso, abogó por mantener, conservar y restaurar los antiguos instrumentos, y se opuso fervientemente a los órganos nuevos manufacturados industrialmente, argumentando que su sonido no era igual de armonioso.

Sus grabaciones en las que interpreta la música de Bach están disponibles en Compact Disc. En el año de 1995 Hughes de Courson y Pierre Akendengué editaron el álbum Lambarene - Bach to Africa, en donde fusionan obras de Bach con música étnica del Gabón como un homenaje a Schweitzer.

Filosofía thumb|right|Estatua de Schweitzer en Deventer. La visión del mundo de Schweitzer estaba basada en su idea de la Reverencia por la vida, que él creyó fue su mayor y más simple contribución a la humanidad. Veía una decadencia en la civilización occidental, debido a un paulatino abandono de las raíces éticas: las de la afirmación de la vida.

Su convicción más firme era que el respeto por la vida es el principio más alto. En un modo similar a la exaltación de la vida en Friedrich Nietzsche. Schweitzer siguió la misma línea de pensamiento que la del ruso León Tolstói. En su época, algunos compararon su filosofía con la de san Francisco de Asís, comparación que él no rechazó.

La filosofía verdadera debe empezar con el hecho más inmediato y más comprensivo del sentido: 'soy ser vivo y deseo vivir, en medio de seres vivos que desean vivir'. La vida y el amor en su opinión están basados y siguen el mismo principio: respeto por cada manifestación de la vida y una relación personal y espiritual hacia el universo.

La ética, según Schweitzer, consiste en la obligación de demostrar que la voluntad de vivir de uno mismo y la de cada ser tienen la misma reverencia de lo que es propio. En las circunstancias donde no podamos satisfacer esta obligación, no debemos caer en el derrotismo, puesto que la voluntad de vivir se renueva una y otra vez, como resultado de una necesidad evolutiva y de un fenómeno con dimensión espiritual.

Sin embargo, como Schweitzer mismo precisó, no es imposible ni difícil pasar una vida sin seguir este principio: la historia de las filosofías y de las religiones del mundo demuestra claramente muchos casos de la negación del principio de la reverencia por la vida. Señalaba a la filosofía que prevaleció en la Edad Media en Europa y a la filosofía india del brahmanismo. Sin embargo, este tipo de actitud carece de autenticidad.

Durante toda su vida, Schweitzer abogó por el concepto de la reverencia por la existencia. La Ilustración disminuyó y se corrompió, sostenía Schweitzer, porque no fue un pozo lo bastante profundo para el pensamiento, aunque se viera obligado a seguir la ética por la vida. Por lo tanto, él miraba por un futuro renovado y un nuevo Renacimiento e Ilustración más profundos de la humanidad (opinión que él expresó en el epílogo de su obra Out of My Life and Thought). Albert Schweitzer alimentó la esperanza en una humanidad más profundamente consciente de su posición en el universo. Su optimismo se basaba en la «creencia en la verdad». «El espíritu generado por la concepción de la verdad es mayor que la fuerza de las circunstancias.» Acentuó persistentemente la necesidad de pensar, más que en la simple actuación de seguir los propios impulsos o las opiniones más extendidas.

Nunca por un momento dejamos de lado nuestra desconfianza de los ideales establecidos por la sociedad y de las convicciones que son guardadas por ella. Sabemos siempre que la sociedad está llena de locura y que nos engañará en lo que respecta a la consideración del significado de la humanidad [...] la humanidad significa consideración por la existencia y por la felicidad de cada uno de los seres humanos.

El respeto por la vida, como resultado de la contemplación en la propia voluntad consciente de vivir, conduce al individuo a vivir al servicio de la gente y de cada criatura viva.