El Ferrocarril de Pamplona a Plazaola, Andoain y Lasarte fue una línea férrea de vía estrecha que unía la capital navarra, Pamplona, con la guipuzcoana, San Sebastián, en el País Vasco, España. Conocido popularmente como El Plazaola y Tren Txiki, nació como un ferrocarril minero entre las minas de hierro existentes en las proximidades del paraje de Plazaola y Andoáin, donde eran trasbordados rumbo al puerto de Pasajes, recorriendo el valle del río Leizaran. Perteneció a la “Sociedad Minera Guipuzcoana”.

Se comenzó a construir a principios del y amplió su servicio a pasajeros. Tras sufrir graves daños en la riada de 1953, no volvió a dar servicio. En septiembre de 1958 se autorizó el desmantelamiento de la vía y quedó abandonado. A principios del se reconvirtió su trazado por el valle del Leizaran en vía verde.enciclopedia navarra

Entre Pamplona y San Sebastián, la línea férrea tenía una longitud de 84,155 km y contaba con 12 estaciones. Era propiedad de la Sociedad Minera Guipuzcoana S.A., que tenía su sede en la capital navarra. La estación de Pamplona era compartida con el Ferrocarril del Irati.

El ferrocarril entre Pamplona y San Sebastián fue fruto de tres concesiones diferentes realizadas entre 1902 y 1911; 19 de septiembre de 1902, concesión del tramo inicial de la línea, de Andoaín a Plazaola con una longitud de 22.006 metros lineales, de los cuales se harían 21.100 m, que luego serían 20.195. 19 de octubre de 1910, concesión del tramo de Pamplona a Plazaola con una longitud de 55.983 metros lineales. 18 de marzo de 1911, concesión del tramo de Andoaín a Lasarte con una longitud de 7.976 metros lineales, que luego llegaría a un metro más.

Historia Origen minero Las minas de Bizkotx fueron la mayor explotación minera de hierro del valle del río Leitzaran, en el término municipal de Berastegui al este de Guipúzcoa, en el País Vasco (España). Aunque luego ha sido conocido como "Minas de Plazaola", el nombre original del yacimiento, que pertenece al llamado coto minero de Berástegui, es el de Bizkotx, que está documentado ya en 1791.

El coto minero de Berástegui está relacionado con el macizo granítico de Peñas de Aya, donde existen otras explotaciones conocidas desde antiguo como el coto minero de Arditurri. Se trata de dos sistemas de filones de mineral, uno de ellos de hierro y el otro de galena, blenda y pirita de cobre. Los filones tienen espesores considerables. Los de hierro son de la forma de filones-capa entre las pizarras paleozoicas, estratificados entre ellas. El espesor medio de los filones explotados en Bizkotx era de 10 metros, con una corrida de 250 metros y una altura aprovechable de 150 metros.

El hierro estaba en la forma de carbonato de hierro, conocido como siderosa o siderita, que se convierte en óxido de hierro (hematites roja u oligisto) e hidróxidos (hematites parda o limonita) en la zona próxima a la superficie. El mineral se calcinaba para convertirlo en óxido. El resultado de lo producido en Bizkotx era de una riqueza del 50% con un 7% de manganeso.

Cerca del yacimiento de Bizkotz están los yacimientos del valle del arroyo de Lorditz, el de las minas de Urdanbide o Tolosamina, cuya concesión se denominaba "Explotación Antigua", y Ermosu, con la concesión llamada "Buena estrella". Estas concesiones se explotaban en conjunto con las de "Casualidad". Su mineral se llevaba en un pequeño ferrocarril, el llamado ferrocarril de Lorditz, hasta dos hornos de calcinación ubicados en Mustar.

En este yacimiento se otorgó a finales del , en 1897, la concesión de explotación con el nombre de "Casualidad", aunque durante el se ha conocido como "minas de Plazaola" en referencia al caserío vecino que tiene ese nombre, y ha dado su topónimo a muchas instalaciones cercanas. La concesión estuvo activa hasta los años 40 del , decayendo paulatinamente su producción a partir de 1913. Entre 1932 y 1943 fueron explotadas por la empresa de capital alemán Sociedad Minera Aralar. La explotación ha figurado a nombre de diferentes compañías: en 1906 era propiedad de la Compañía Minera de Guipúzcoa con domicilio fiscal en Bilbao que arrendaba la explotación a la empresa Sociedad Minera de Berástegui; en 1908 aparece como explotadora la Sociedad Minera Guipuzcoana, que también era la propietaria del ferrocarril que en 1912 obtiene la concesión de las minas.

El mineral extraído de la mina se calcinaba en tres grandes hornos antes de proceder a su traslado. A principios de 1901, Francisco Hormaechea realizó una petición al gobierno de España para la concesión de una línea férrea que le permitiera llevar el mineral hasta la estación Norte de Andoáin, donde se trasbordaría al Ferrocarril del Norte que lo haría llegar al puerto de Pasajes.

El tren thumb|300px|Túnel de Otieta. El 8 de febrero de 1901, Hormaechea obtiene la real orden para que el gobierno le adjudique la concesión para la construcción de la línea férrea que, partiendo de Plazaola, llevaba a Andoáin en un recorrido unos 20 km. El 25 de agosto de ese mismo año sale publicado, por orden del Ministerio de Fomento, en la Gaceta de Madrid, el concurso de proyectos para el Ferrocarril Estratégico de Pamplona a Plazaola, Andoáin y Lasarte y Pamplona a Pasajes.

24 de marzo de 1902, Hormaechea transfiere la real orden de concesión a la empresa Sociedad Anónima Leizarán, que aún no estaba legalmente constituida. El acto de constitución se realizó en Bilbao el 21 de diciembre de 1904, con un capital de 3.500.000 pesetas, con el objeto de explotar el ferrocarril, los montes de Leizaran y sus minas de hierro.

La Sociedad Anónima Leizarán obtiene la concesión definitiva para la construcción del ferrocarril entre Plazaola y Andoáin por Leizaran (en la barranca Leizarán) el 19 de septiembre de ese año, aunque ya estaban iniciadas las obras con antelación. En febrero el ayuntamiento de Andoáin permite la venta de los terrenos necesarios, el 21 de mayo llegan los obreros y el 15 de junio ya estaba el campamento asentado, comenzando las obras ese mismo mes de junio, tras la expropiación forzosa de los terrenos necesarios.

Se encarga del proyecto y de su realización el ingeniero Manuel Sacristán, el cual realiza un tendido férreo en carril métrico en una longitud de 21,2 km. El ferrocarril se inauguró el 21 de abril de 1905.

El material móvil inicial era de tres locomotoras de la casa Krauss de Múnich. La primera fue adquirida en 1903 para desarrollar los trabajos de tendido de la vía y, posteriormente, en 1904 se adquirieron otras dos iguales.

El coste del tendido férrero fue de 3.502.322 de pesetas, que se estructuraban en las siguientes partidas: Accesorios: 173.023 pts. Expropiaciones: 94.580 pts. Túneles: 935.066 pts. Obras de la línea: 1.471.671 pts. Inmuebles: 21.707 pts. Material fijo: 601.639 pts. Material móvil: 201.633 pts.

La Sociedad Anónima Leizarán solicita la ampliación de la concesión para el transporte de viajeros y otras mercancías diferentes al mineral que obtiene el 5 de septiembre de 1904. El objetivo es transportar madera, fruto de la explotación forestal del valle del Leizarán, y establecer un servicio regular en la zona para atender las necesidades de los trabajadores de las diferentes empresas y explotaciones existentes en el valle, caseríos, minas, hidroeléctricas, etc.

La ley de 30 de julio de 1904 posibilitó la prolongación del ferrocarril que, partiendo de Plazaola, llegaría hasta Urto pasando por Beras. Esta concesión se hizo por 99 años y sin subvención. El proyecto fue redactado por el ingeniero Luciano Abrisqueta.

Como ferrocarril minero La principal actividad por la que nació el ferrocarril del Plazaola fue el transporte de mineral de la concesión minera "Casualidad", que explotaba el yacimiento de Bizkotx perteneciente al coto minero de Berástegui, hasta Andoáin para que de allí fuera distribuido, usando el ferrocarril de vía ancha, hasta el puerto de Pasajes y las diferentes instalaciones metalúrgicas que estaban en el País Vasco.

También pertenecen al coto de Berástegui los yacimientos del Lorditz, cuya producción se transportaba -mediante un pequeño ferrocarril que terminaba en un plano inclinado- hasta dos hornos de calcinación ubicados al lado de las vías del Plazaola en Mustar.

La explotación de la línea fue complicada. El 25 de septiembre de 1905, la Sociedad Anónima Leizarán presentó suspensión de pagos. Los activos de la sociedad, pasaron a la Junta de Acreedores, que creó una Comisión Explotadora del Leizarán, la cual subastó todo el 26 de septiembre de 1906. Todo el conjunto fue adquirido por la compañía Sociedad Minera Guipuzcoana el 3 de noviembre de 1906. Esta compañía había sido fundada con anterioridad expresamente para la ocasión. Se aprobó la transferencia de los bienes el 23 de septiembre de 1907.

El ferrocarril de Lorditz Para el transporte del mineral proveniente de las minas de Urdanbide (o Tolosamina) y Ermosu, explotadas por la misma compañía que explotaba las minas de Bizkotx, se construyó una estructura ferroviaria que se conoció como "ferrocarril de Lorditz", el cual unía estos yacimientos con el ferrocarril del Plazaola, llevando así su mineral hasta Andoáin. El ferrocarril de Lorditz era un ferrocarril de sangre, es decir, que estaba movido por tracción animal.

Esta vía férrea la construyó la “Sociedad Minera de Berástegui”. Consistía en unas vías, probablemente de 90 cm de ancho (1 yarda), realizadas con carril de 8,5 kg/m por las que corrían vagonetas con mineral arrastradas por animales. El cargadero principal estaba ubicado bajo la galería Urdanbide Este. Tras un recorrido de 1.330 metros llegaba a Olizar donde, mediante un plano inclinado que salvaba un desnivel de 195 m con un recorrido de 565 m de vía doble, llegaba a los hornos de calcinación de Mustar. Se trataba de dos hornos de calcinación del tipo "hornos continuos de cuba" de planta cuadrada con una cuba interior cilíndrica (ligeramente tronco-piramidal) de 4,50 de diámetro y de unos 5 metros de altura, con una capacidad de 111 metros cúbicos que producía, cada uno de ellos, 30 toneladas de mineral calcinado con un consumo del 1,5 al 2 % del mineral calcinado. La salida de mineral de los hornos se cargaba directamente al ferrocarril del Plazaola.

En la parte superior del plano inclinado se hallaban las instalaciones que daban servicio a la línea, así como la maquinaria que movía las vagonetas por el plano inclinado, que funcionaba como un funicular automotor.

Otros ramales, que convergían en el principal, daban servicio a otras explotaciones. Uno de ellos, de 550 m de longitud, llegaba desde el inicio del funicular hasta las minas de Ermosu. Desde el cargadero de Urdanbide, un ramal recorría 1.400 metros hasta Baztarrola.Leitzaran. Ferrocarril del Lorditz

Servicio de pasajeros thumb|300px|Túnel de Huici. El 5 de septiembre de 1904, la Sociedad Anónima Leizarán obtenía la concesión para el transporte de viajeros y otras mercancías diferentes al mineral; esto se reguló por la Real Orden de 10 de julio de 1905, de tal forma que en su inauguración el 21 de abril de 1905 ya prestaba servicio completo. Para ello adquirió cuatro pequeños coches mixtos de segunda clase y construyó una decena de apeaderos y estaciones con servicio telefónico y resguardo para los pasajeros. Los coches de pasajeros circulaban acoplados a la cola de los trenes mineros.

Las condiciones de la concesión obligaban a la construcción de los siguientes apeaderos: Punto kilométrico 4,003 apeadero de la Hidroeléctrica. Punto kilométrico 7,074 apeadero de la Inturia. Punto kilométrico 9,215 apeadero del apartadero de Ozinegi. Punto kilométrico 10,100 apeadero del apartadero de Ollokiegi. Punto kilométrico 12,523 apeadero del apartadero de Baños. Punto kilométrico 16,105 apeadero de Ameraun. Punto kilométrico 18,321 apeadero de Mustar. Punto kilométrico 19,328 apeadero de Múgica y Borcoch (Bizkotx). Punto kilométrico 20,362 apeadero del apartadero de Bizkotx.