thumb|Guion de los reyes de Castilla entre ángeles tenantes en el atrio de la iglesia del monasterio de Santa María de El Paular en Rascafría, finales del .

La casa de Trastámara fue una dinastía castellana de origen borgoñón que reinó en la Corona de Castilla de 1369 a 1504, la Corona de Aragón de 1412 a 1516, el reino de Navarra de 1425 a 1479 y de 1512 hasta 1516, y el reino de Nápoles de 1458 a 1501 y de 1504 a 1516.

La casa, una rama menor de la reinante casa castellana de Borgoña, toma su nombre del condado de Trastámara (del latín: Trans Tamaris, ‘más allá del río Tambre’) en el noroeste de Galicia, título que ostentaba Enrique II de Castilla antes de acceder al trono. Enrique se convirtió en rey de Castilla tras la guerra civil que terminó con el asesinato en 1369 de su medio hermano, el rey Pedro I.

Los Trastámara en Castilla Enrique de Trastámara, hijo ilegítimo de Alfonso XI y de Leonor de Guzmán, había sido adoptado al nacer por el noble astur Rodrigo Álvarez de las Asturias y recibió el condado de Trastámara, del que la dinastía tomó su nombre. Accedió al trono tras la primera guerra civil castellana que lo enfrentó a su medio hermano, el rey legítimo Pedro I: tras ser derrotado en la batalla de Nájera (1367) —en la que Pedro contó con el apoyo de tropas inglesas—, recuperó la iniciativa y, con la ayuda de las compañías mercenarias de Bertrand du Guesclin, dio muerte a Pedro en la toma de Montiel, en la noche del 22 al 23 de marzo de 1369.

Para consolidar su poder, Enrique II hubo de recompensar a la nobleza que lo había apoyado mediante las llamadas «mercedes enriqueñas», concesiones de privilegios y territorios que sentaron las bases de una nobleza de nuevo cuño —con linajes como los Velasco, los Mendoza o los Álvarez de Toledo— que sustituyó en buena medida a la vieja aristocracia fiel a Pedro I.

Bajo los diferentes reinados de los Trastámara se debilitó la autoridad monárquica conseguida por Pedro I y el desarrollo económico que había sido impulsado por la burguesía. A la vez, bajo sus gobiernos se manifiesta muy bien una política que llevará más adelante hacia las llamadas monarquías autoritarias. La alianza con Francia —contrapartida al apoyo inglés a Pedro I— involucró a Castilla en la guerra de los Cien Años y permitió a la diplomacia europea inmiscuirse en los asuntos del reino.

Los Trastámara en la Corona de Aragón La casa de Trastámara pasó a reinar en Aragón mediante el compromiso de Caspe (1412), que puso fin a la crisis sucesoria (el llamado interregno) abierta por la muerte sin descendencia de Martín I el Humano el 31 de mayo de 1410. Frente a las candidaturas que se apoyaban en la fuerza, los altos oficiales y las elites políticas de la Corona impusieron una solución legal y parlamentaria, interpretada como el triunfo de la «lógica del Estado» sobre la cultura del linaje y del bando. El 28 de junio de 1412, los nueve compromisarios designados por los Parlamentos de Aragón, Cataluña y Valencia hicieron pública en Caspe la sentencia que asignaba la corona a Fernando de Antequera, infante de Castilla y miembro de la casa de Trastámara.

Allí, contrariamente a la pérdida de autoridad que sufrían los Trastámaras castellanos, la rama aragonesa luchó por afianzar el poder del rey en unos territorios donde las constituciones y fueros de cada reino le limitaban la capacidad de acción. Fernando I manifestó su rechazo a estos fueros, y a la larga, bajo Juan II de Aragón y Fernando el Católico, los Trastámara intentaron esquivar la organización parlamentaria de la Corona de Aragón, aunque debido a la guerra entre Juan II y la Diputación General del Principado de Cataluña quedaron atrás en la recuperación económica que se desarrollaba desde la debacle de la peste negra y la crisis del .

Los Trastámara en Nápoles La rama aragonesa protagonizó la última fase de la expansión mediterránea de la Corona de Aragón. Alfonso V el Magnánimo residió largos años en Italia y, tras una prolongada pugna con la casa de Anjou, conquistó el reino de Nápoles en 1442, donde estableció su corte y un destacado foco de mecenazgo renacentista. A su muerte, en 1458, la Corona de Aragón pasó a su hermano Juan II, mientras que Nápoles quedó para su hijo ilegítimo Fernando I, dando origen a una rama colateral napolitana de la dinastía. Esta reinó de forma independiente hasta 1501, cuando Federico I fue depuesto a raíz del reparto del reino entre Francia y Aragón durante la guerra de Nápoles; en 1504 Fernando el Católico reincorporó el reino a la Corona de Aragón.

Los Reyes Católicos y la unión de las coronas El matrimonio en 1469 de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón —ambos miembros de la casa de Trastámara— reunió en una misma pareja las dos ramas principales de la dinastía. Tras acceder Isabel al trono de Castilla (1474) y Fernando al de Aragón (1479), los Reyes Católicos gobernaron una unión dinástica que, no obstante, mantuvo separadas las instituciones, leyes y cortes de cada corona. Bajo su reinado se completó la conquista del reino nazarí de Granada (1492), tuvo lugar el descubrimiento de América (1492) y se incorporó la Alta Navarra (1512), de modo que casi toda la península quedó bajo la soberanía de una sola casa.

Final de la dinastía A la muerte de Isabel I en 1504 heredó la Corona de Castilla su hija Juana I, casada con el archiduque Felipe de Habsburgo. Felipe falleció en 1506 y Juana, apartada del gobierno, quedó recluida; Fernando II asumió la regencia de Castilla hasta su propia muerte en 1516. Ese año, el nieto de ambos, Carlos I, heredó las coronas de Castilla y Aragón y reinó junto a su madre —que permaneció en Tordesillas hasta su muerte en 1555—, dando paso al gobierno de los reyes de la casa de Austria.

Monarcas de la casa de Trastámara

Corona de Castilla (1369–1555) Monarca Reinado Notas Enrique II 1369–1379 Fundador de la dinastía, apodado «el de las Mercedes»; hijo ilegítimo de Alfonso XI Juan I 1379–1390 Zanjó las pretensiones al trono de los duques Lancaster, Constanza de Castilla (hija de Pedro I) y su esposo Juan de Gante, con el matrimonio de su hijo y Catalina de Lancaster Enrique III 1390–1406 Apodado «el Doliente»; su matrimonio con Catalina de Lancáster, nieta de Pedro I, reintegró la legitimidad dinástica Juan II 1406–1454 Largo reinado marcado por la privanza de Álvaro de Luna Enrique IV 1454–1474 Reinado de fuerte inestabilidad nobiliaria y disputa sucesoria en torno a su hija Juana, «la Beltraneja» Isabel I la Católica 1474–1504 Su matrimonio con Fernando II de Aragón unió de hecho ambas coronas Juana I 1504–1555 Última de la dinastía; reinó junto a Felipe I y Carlos I

Corona de Aragón (1412–1516) Monarca Reinado Notas Fernando I 1412–1416 Apodado «el de Antequera»; elegido en el Compromiso de Caspe Alfonso V el Magnánimo 1416–1458 Rey de Nápoles desde 1442; impulsó la expansión mediterránea y fijó su corte en Nápoles Juan II 1458–1479 También rey de Navarra; afrontó la guerra civil catalana (1462-1472) Fernando II el Católico 1479–1516 Esposo de Isabel I; reincorporó Nápoles (1504) y la Alta Navarra (1512)

Reino de Navarra (1425–1479 y 1512–1555) Monarca Reinado Notas Juan II 1425–1479 Rey por su matrimonio con Blanca I de Navarra (casa de Évreux); a su muerte Navarra pasó a su hija Leonor I, de la casa de Foix Fernando II el Católico 1512–1516 Incorporó la Alta Navarra a la Corona de Castilla Juana I 1516–1555 Reinó junto a su hijo Carlos I

Reino de Nápoles (1458–1501 y 1504–1516) El reino había sido conquistado por Alfonso V de Aragón (Alfonso I de Nápoles), que lo gobernó entre 1442 y 1458; a su muerte se separó de la Corona de Aragón y pasó a una rama colateral de la dinastía. Monarca Reinado Notas Fernando I (Ferrante) 1458–1494 Hijo ilegítimo de Alfonso V, que le legó el reino por testamento Alfonso II 1494–1495 Abdicó en su hijo ante la invasión de Carlos VIII de Francia Fernando II (Ferrandino) 1495–1496 Recuperó el reino con ayuda de Gonzalo Fernández de Córdoba; murió sin descendencia Federico I (Fadrique) 1496–1501 Último rey de la rama napolitana; depuesto tras el reparto del reino entre Francia y Aragón Fernando II el Católico 1504–1516 Reincorporó el reino a la Corona de Aragón

Árbol genealógico

thumb|659px|center|Genealogía de los reyes de la casa de Trastámara: en amarillo los reyes de Castilla, en rojo los de la Corona de Aragón, en azul los de Navarra. Al casarse con Catalina de Lancáster (nieta y heredera de Pedro I), Enrique III recuperó la legitimidad dinástica perdida por la usurpación de Enrique II.

Véase también Condado de Trastámara Compromiso de Caspe Reyes Católicos Anexo:Genealogía de las casas de Trastámara, Avís, Habsburgo, Borbón y Braganza

Referencias

Bibliografía

Reeditado en 2006 por RBA Ediciones, ISBN 84-473-4739-7.

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