La ludopatía es un trastorno de orden psicológico que lleva a la persona a jugar y apostar repetidamente en un casino u otro sistema de apuestas, afectando de forma negativa a la vida personal, familiar y vocacional.Ochoa, E. y Labrador, F.J. (1994). Juego patológico. Barcelona: Plaza y JanésTambién se aplica a la adicción patológica a los juegos electrónicos en general. Aunque en anteriores ediciones del manual diagnóstico DSM había sido clasificado como un trastorno del control de los impulsos, ha sido conceptualizado y tratado como una adicción sin sustancia, hasta que en el DSM-V ha sido incluido finalmente dentro de la categoría de "Trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos".American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.

El juego patológico se clasifica en el DSM-IV-R en trastornos del control de los impulsos, que también incluyen la cleptomanía, piromanía y tricotilomanía, en los que estaría implicada la impulsividad, pero no presenta comorbilidad con dichos trastornos. Si bien el sistema DSM (III, III-R y IV1) y la CIE-10 incluye este trastorno entre las alteraciones debidas a un bajo control de los impulsos, lo cierto es que los criterios diagnósticos operativos DSM tienen exactamente el mismo diseño que el de las adicciones a sustancias, lo que muestra la concepción subyacente para la enfermedad en ese sistema: se trata de un problema adictivo "sin sustancia" incluido en un apartado diferente al suyo.CONCORDANCIA ENTRE LOS CRITERIOS DIAGNÓSTICOS CIE-10 Y DSM-IV DE LUDOPATÍA. I Congreso Virtual de Psiquiatría 1 de febrero - 15 de marzo de 2000

La ludopatía se caracteriza por la dificultad para controlar los impulsos. Tiende a manifestarse en la práctica compulsiva de uno o más juegos de azar. Puede afectar la vida diaria del adicto, de tal forma que la familia, el sexo o incluso la alimentación pasa a ser algo secundario. Por ello, no se le debe de confundir con un vicio, ya que la ludopatía es una grave enfermedad crónica, una adicción.

Además de afectar a nivel individual y familiar, también afecta a nivel social disminuyendo el tiempo para otras actividades y a nivel laboral produciéndose un desprestigio profesional y la posible pérdida de empleo.

Clasificación de la APA El juego patológico fue reconocido oficialmente como entidad nosológica de salud mental en el año 1980 cuando la Sociedad Americana de Psicología (APA) lo incluye por primera vez como trastorno en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su tercera edición (DSM-III).

Preocupación. El sujeto tiene pensamientos frecuentes sobre experiencias relacionadas con el juego, ya sean presentes, pasadas o producto de la fantasía. Tolerancia. Como en el caso de la tolerancia a las drogas, el sujeto requiere apuestas mayores o más frecuentes para experimentar la misma emoción. Abstinencia. Inquietud o irritabilidad asociada con los intentos de dejar o reducir el juego. Evasión. El sujeto juega para mejorar su estado de ánimo o evadirse de los problemas. Revancha. El sujeto intenta recuperar las pérdidas del juego con más juego. Mentiras. El sujeto intenta ocultar las cantidades destinadas al juego mintiendo a su familia, amigos o terapeutas. Pérdida del control. La persona ha intentado sin éxito reducir el juego. Actos ilegales. La persona ha violado la ley para obtener dinero para el juego o recuperar las pérdidas. Arriesgar relaciones significativas. La persona continúa jugando a pesar de que ello suponga arriesgar o perder una relación, empleo u otra oportunidad significativa. Recursos ajenos. La persona recurre a la familia, amigos o a terceros para obtener asistencia financiera como consecuencia del juego.

Fases Según Becoña, las fases de la adicción son tres: Etapa dorada: el jugador es más consciente de lo que gana que de lo que gasta. Etapa de desesperación: el jugador se percata de lo perdido.

Etapa de aceptación: el jugador toma conciencia de su problema.

Base biológica De acuerdo con el Illinois Institute for Addiction Recovery, las últimas evidencias indican que el juego patológico es una adicción similar a las químicas. Se ha visto que algunos jugadores patológicos tienen menores niveles de norepinefrina que los jugadores normales.

De acuerdo con un estudio dirigido por Alec Roy, M.D., antiguo miembro del National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism, la norepinefrina se secreta en condiciones de estrés o amenaza, de modo que los jugadores patológicos juegan para elevar sus niveles.

Abundando en esto, de acuerdo con un informe de la Harvard Medical School Division on Addictions se generó un experimento en el que a los sujetos se les presentaban situaciones en las que podían ganar o perder en un entorno que simulaba un casino. Las reacciones de los sujetos se medían utilizando RMNf, una técnica de neuroimagen muy similar a la Resonancia magnética nuclear. Y de acuerdo con el doctor Hans Breiter, codirector del Centro de neurociencia de la motivación y la emoción del Hospital General de Massachusetts, las "recompensas en metálico en un ambiente que reproduce un ambiente de juego produce una activación cerebral muy similar a la que se observa en un adicto a la cocaína recibiendo una dosis."

Las deficiencias de serotonina también pueden contribuir a una conducta compulsiva, lo cual incluye una adicción al juego.

Relación con otros problemas A medida que se acumulan las deudas, los afectados pueden recurrir a "soluciones" desesperadas para conseguir dinero con el fin de recuperarlo a través del juego, como pequeños hurtos, o pedir nuevos créditos para tapar las deudas más difíciles de ocultar. La existencia del hecho delictivo depende de las circunstancias facilitadoras del medio para cometerlo y de la personalidad base del afectado.

Como consecuencia de la enfermedad, el afectado puede tener depresión, ansiedad, ataques cardíacos (consecuencia del estrés), puede tener ideaciones suicidas por desesperación si no recibe tratamiento.High Stakes: Teens Gambling With Their Futures por Laura Paul

Por otro lado un número considerable de afectados tiene trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

También se sabe que algunos antiparkinsonianos pueden provocar ludopatía.

En un estudio de 1991 sobre relaciones en varones estadounidenses se encontró que el 10 % de los jugadores compulsivos se habían casado tres veces o más. Solo el 2 % de los no jugadores se habían casado más de dos veces.

Factores que influyen en la ludopatía Algunos de los factores que pueden predisponer a los jóvenes a la adicción incluyen rasgos de personalidad como la impulsividad, además de otros trastornos mentales o adicciones.

Se ha observado que la adicción se asocia con la búsqueda de ganancias económicas, por otro lado también se puede contribuir al desarrollo y mantenimiento de la adicción al juego en los jóvenes y es importante tenerlos en cuenta.

En caso de que un adolescente presente estas características o se encuentre en un entorno similar al descrito previamente, es importante promover conductas saludables en el intento de evitar una adicción.

La impulsividad juega un papel significativo en la adicción al juego en los jóvenes y adolescentes. Se ha observado que los jóvenes con alta impulsividad tienden a estar en mayor riesgo de desarrollar adicción al juego, ya que la impulsividad puede predisponer a conductas apresuradas e improvisadas relacionadas con el mismo.

Prevalencia Un estudio de la Comisión para el juego del Reino Unido, el "British Gambling Prevalence Survey 2007", concluyó que aproximadamente el 0.6% de la población adulta tenía problemas con el juego, el mismo porcentaje que en 1999. La mayor prevalencia de la ludopatía se encontró entre los participantes en apuestas por diferencias (14.7%), terminales de apuestas fijas (11.2%) e intercambio de apuestas (9,8%)

En el metaanálisis de Shaffer y Hall en 1996 sobre la prevalencia del juego patológico entre adolescentes (de 13 a 20 años) la media estimada para el juego patológico o para graves problemas con el juego oscilaba entre el 4.4% y el 7.4%.

El conocimiento científico disponible parece indicar que la ludopatía es una tendencia interna y que los ludópatas tienden a arriesgar dinero en cualquier juego disponible, más que en uno en particular, generando ludopatía en otros individuos que, de otro modo, serían "normales". No obstante, las investigaciones también indican que los ludópatas en juegos de desarrollo rápido. Por ello es mucho más probable que pierdan dinero en la ruleta, blackjack, craps, póquer, apuestas deportivas o en una máquina tragamonedas, en el que los ciclos terminan rápido y existe una constante tentación de jugar una y otra vez o aumentar las apuestas, en oposición a las loterías nacionales, en las que el jugador debe esperar hasta el próximo sorteo para ver los resultados.

Henry Lesieur, un psicólogo del programa de tramiento para jugadores del Hospital de Rhode Island afirma que el 30 por ciento de los beneficios de las máquinas de juego proceden de ludópatas.

Se ha implicado a los agonistas de la dopamina, en particular el pramipexol (Mirapex) en el desarrollo del juego compulsivo y de otros patrones de conducta con excesos.

Argentina Para Isabel Sánchez Sosa, coordinadora de la Asociación de Jugadores Compulsivos de Argentina, "en el país la ludopatía está creciendo muchísimo porque la oferta es impresionante" y en ese sentido aseveró que la presencia de los bingos es una cuestión común en todos los barrios. En la provincia de Buenos Aires existen 46 bingos. El 17 de febrero de cada año se conmemora el Día Internacional del Juego Responsable, un programa fundado en 2008 por la Asociación Europea de Apuestas y Juegos de Azar (EGBA), con el apoyo de la Unesco.

A partir de la década de 2020, con el aumento de los casinos onlines, se reveló que el 77% de los argentinos mayores de edad conocen sitios de apuestas online, y el 36% los había utilizado alguna vez. Esta tendencia se volvió tan repetitiva, que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, vetó a los casinos no oficiales, y los separó, en conjunto, con los promotores e influencers de estos, distinguiendo los sitios con la finalización ".bet.ar".

Colombia En Colombia, el psiquiatra Pablo Rodríguez afirma que la ludopatía puede destruir a una persona tanto como el alcoholismo y la drogadicción. Relató muchos casos en que personas perdieron hogares, automóviles, empresas, además de los familiares y amigos. "La ludopatía es una adicción sin fondo. Se puede caer más y más y más". A veces, en los casos extremos, se requiere que el paciente sea internado y medicado. En la mayoría de los casos funcionan los tratamientos ambulatorios, las consultas semanales, las reuniones con Jugadores Anónimos, el afecto pero también la firmeza: la familia no debe pagarle las deudas a un ludópata."

Chile En Chile, Estudio de la U. de Santiago y la Corporación de Juego Responsable dice que el 2,4 % de los jugadores en el país son patológicos y que el 80 % de los ludópatas en Chile son mujeres. A su vez, el 35,2% de este tipo de jugadores se encuentra en el estrato etario que oscila entre 31 a 40 años. Daniel Martínez, psiquiatra y director de Buenas Prácticas de Juego Responsable de la CJR, aclara que los hombres prefieren los juegos de azar y casinos, relacionado al deseo de competencia. En las mujeres, en cambio, se da una mayor atracción a las máquinas tragamonedas, lo que aumenta el porcentaje de mujeres con patologías. "Ellas juegan como una forma de desconectarse de sus emociones. Además, muchas han vivido en función de los hijos y crianza, y cuando los hijos se van se quedan sin actividades y encuentran en el juego una forma de disfrutar y entretenerse. Es una característica del juego el desconectarse rápidamente".

España