thumb|260x260px|La bandera del arcoíris es un símbolo usado como apoyo al orgullo gay y lésbico desde la década de 1970. Diseñada por Gilbert Baker, todos los colores del arcoíris simbolizan la diversidad en la comunidad LGBT.
La homosexualidad (del griego antiguo ὁμός, ‘igual’, y del latín sexus, ‘sexo’) es la atracción romántica, atracción sexual o comportamiento sexual entre miembros del mismo sexo. Como orientación sexual, la homosexualidad es un patrón duradero de atracción emocional, romántica o sexual hacia personas del mismo sexo. También se refiere al sentido de identidad basado en esas atracciones, los comportamientos relacionados y la pertenencia a una comunidad que comparte esas atracciones.
Es difícil estimar de manera fiable el porcentaje de la población homosexual o la proporción de personas que tienen experiencias homosexuales por distintas razones, fundamentalmente debido a que muchos homosexuales no se identifican abiertamente como tales, debido a la homofobia.LeVay, Simon (1996). Queer Science: The Use and Abuse of Research into Homosexuality. Cambridge: The MIT Press ISBN 0-262-12199-9 No hay consenso en la comunidad científica en torno a las causas concretas por las que un individuo desarrolla una orientación sexual heterosexual, bisexual, homosexual o dirigida a terceros sexos o géneros. La ciencia tiende a favorecer modelos biológicos, pero el consenso científico es que no hay un único factor que explique el desarrollo de la orientación sexual. La orientación sexual se determina por una compleja interacción de factores biológicos y ambientales y queda determinada a una edad muy temprana, muy anterior a la pubertad. Algunos estudios han mostrado que, en el caso de la homosexualidad masculina, los factores biológicos predominan sobre los ambientales y sociales, pero también han mostrado que esa causalidad es menor en la homosexualidad femenina.
No hay evidencia científica de que las experiencias en la infancia del individuo o la crianza de los hijos por los padres influyan en la orientación sexual del individuo. El consenso científico es que la orientación sexual no es algo que una persona pueda elegir voluntariamente, y no hay pruebas de que sea posible cambiar la orientación sexual que cada persona tiene.American Psychological Association: Resolution on Appropriate Affirmative Responses to Sexual Orientation Distress and Change Efforts Las relaciones afectivo-sexuales homosexuales son psicológicamente equivalentes a las heterosexuales, incluida su capacidad de criar hijos en familias homoparentales.
El comportamiento homosexual ha sido observado en cientos de especies animales, especialmente en mamíferos y aves.1,500 animal species practice homosexuality. The Medical News, 23 October 2006Sommer, Volker & Paul L. Vasey (2006), Homosexual Behaviour in Animals, An Evolutionary Perspective. Cambridge University Press, Cambridge. ISBN 0-521-86446-1 La homosexualidad es una manifestación normal y natural de la sexualidad humana y no es en sí misma una fuente de efectos psicológicos negativos.archived here [. Aunque el término «homosexualidad» no aparece hasta el siglo XIX, las distintas culturas humanas han identificado comportamientos homosexuales al menos desde el I milenio a. C., y desde entonces han existido múltiples actitudes hacia la homosexualidad: ha sido tanto admirada como condenada como vista con indiferencia. La cultura occidental y cristiana gestada por Europa y extendida a todo el mundo mediante el proceso de occidentalización, se caracterizó por un fuerte rechazo de la homosexualidad (homofobia), tanto desde el punto de vista penal, como médico-psiquiátrico y religioso; desde mediados del siglo XX una creciente movilización y organización LGBT ha ido conquistando derechos y una progresiva aceptación social de la homosexualidad y la bisexualidad, a partir de su despenalización y despatologización.
Terminología thumb|izquierda|Safo y Erina en un Jardín en Mitilene por Simeon Solomon. El término lesbiana deriva de Safo de Lesbos.
La palabra homosexualidad fue creada en 1869 por Karl Maria Kertbeny en un panfleto anónimo que apoyaba la revocación de las leyes contra la «sodomía» en Prusia.Feray, Jean-Claude; Herzer, Manfred (1990). Homosexual studies and politics in the 19th century: Karl Maria Kertbeny. Journal of Homosexuality, 19(1). Fue incluida en Psychopathia Sexualis (1886), un estudio de Richard von Krafft-Ebing acerca de lo que en esa época se consideraba una desviación sexual. Aunque hoy se emplea de forma generalizada, es oportuno reseñar que la existencia de la categoría homosexual en sí misma, aplicada a personas, es objeto de contestación desde diferentes puntos ideológicos. Ya que algunas corrientes niegan que la orientación sexual de una persona la defina en modo alguno. La terminación -ismo se considera a veces como peyorativa, tal como sucede con la palabra homosexualismo. Este sufijo tiene numerosas definiciones, que van desde «partidario de...» hasta «enfermedad de...», como en el caso de gigantismo. Por ello, su uso definiría la idea de que el colectivo homosexual tendiese a la promoción de sus conductas, o incluso de que la condición homosexual debiera entenderse como una deficiencia mental. Al irse apartando la sociedad de la creencia de que la homosexualidad es una enfermedad, se fue imponiendo el término homosexualidad, ya que la terminación -idad únicamente implica «calidad de...».https://web.archive.org/web/20051101005940/http://www.sigla.org.ar/nombres_de_la_homosexualidad.htm Nombres de la homosexualidad Hoy, la RAE solo recoge esta última.
Actualmente, el anglicismo gay se refiere a un individuo homosexual masculino; ha venido a sustituir términos castellanos malsonantes u ofensivos (vg. cueco, culero, invertido, marica, maricón, puto, sarasa y sodomita; entre otros). La homosexualidad femenina se llama también lesbianismo o lesbianidad (calidad de lesbiana). Los adjetivos correspondientes son lésbico(s) y lésbica(s). Este término proviene de la isla de Lesbos en Grecia y de la poetisa Safo, a quien sus poemas apasionados, dedicados a sus amigas, y la vida rodeada de otras mujeres le valió la reputación de homosexual.
Gay: hombre homosexual con una orientación sexual que le hace sentirse atraído sexualmente y afectivamente por otras personas de su mismo sexo. Esto es, por otros hombres. En el caso de relaciones de personas plurisexuales (bisexuales, pansexuales, omnisexuales o polisexuales) con un hombre, algunos sitios recomiendan utilizar el neologismo de «relación aquileana». Lesbiana: mujer homosexual con una orientación sexual que le hace sentirse atraída sexualmente y afectivamente por otras personas de su mismo sexo. Esto es, por otras mujeres. En las relaciones de personas plurisexuales (bisexuales, pansexuales, omnisexuales o polisexuales) con una mujer, algunos sitios recomiendan usar la expresión «relación sáfica», aún cuando se tratan de sinónimos.
Estudio académico sobre las causas de la homosexualidad
La extendida creencia en que las experiencias durante el desarrollo en la infancia, la influencia y la relación con los padres, las "malas compañías", etc. pueden explicar la orientación homosexual, es tan discutida como su explicación con base en causas biológicas. Por un lado, muchos campos científico-naturales intentan demostrar que muchos casos concretos de homosexualidad tienen una causa biológica. Los datos empíricos de la realidad y los resultados experimentales en animales no-humanos son coherentes con diversas teorías biológicas y son incompatibles con la teoría sociocultural. Por otro lado, la historia de la ciencia y las ciencias sociales argumentan con datos socioculturales que la orientación sexual es producto de una relación confrontacional entre la biología humana y el entorno sociocultural, y que muchas veces el poder político sobre los cuerpos y el significado cultural de la orientación sexual sobrepasa la "naturalidad" de esta misma.
Hipótesis neuroendocrina prenatal thumb|Dos mujeres besándose en Túnez, 1904. Durante la gestación, el embrión crece de tamaño al tiempo que se van diferenciando los diversos órganos del nuevo ser. Unos embriones (XX) se transforman en fetos femeninos y otros (XY) en fetos masculinos lo que tiene su manifestación más evidente en los órganos genitales. Pero, si acepta la presunción de que lo "masculino" es todo lo correspondiente a los hombres y lo "femenino" todo lo correspondiente a las mujeres, todos los órganos son feminizados o masculinizados, principalmente el cerebro, como resultado de la acción de la testosterona (masculinización) o por la falta de testosterona (feminización). La diferenciación sexual genital se produce durante el primer trimestre de la gestación y la diferenciación sexual cerebral entre el segundo y tercer trimestre. Puesto que ambos procesos están desfasados en el tiempo, puede suceder que se diferencie un cerebro de hembra humana en un feto con genitales de macho humano. Análogamente, puede masculinizarse el cerebro de un feto femenino. El cerebro de muchas mujeres independientemente del sexo genital de la persona, determina una orientación sexual hacia los hombres. Del mismo modo, el cerebro de los hombres, al margen del sexo biológico de la persona, determina la atracción sexual por las mujeres. Sexo masculino con cerebro femenino resultara ser de esta manera "gay". Sexo femenino con cerebro masculino resulta en consecuencia ser "lesbiana". La orientación sexual viene determinada prenatalmente por la impronta de las hormonas sobre el cerebro durante la gestación. Durante la infancia y la adolescencia, las hormonas sexuales desarrollan los caracteres sexuales secundarios (cambio de voz, barba, vello púbico, etc.) y activan la orientación sexual establecida prenatalmente, pero no pueden modificarla.
Esta hipótesis está experimentalmente demostrada en mamíferos no-humanos y, si es que es posible la comparación, se supone que es la explicación de la mayoría de los casos de orientación homosexual. Se sabe además que existen otros mecanismos biológicos (el llamado efecto FBO) que explican otros casos de homosexualidad. Y parece tener bastante probabilidad de actuar también algún mecanismo epigenético en otros casos.
Manifestaciones neurológicas Algunos investigadores han sostenido que existen manifestaciones neurológicas de la homosexualidad. En 1991, el neurocientífico estadounidense Simon LeVay, publicó un artículo llamado "Una diferencia en la estructura hipotalámica entre hombres homosexuales y heterosexuales".LeVay S (1991). A difference in hypothalamic structure between homosexual and heterosexual men. Science, 253, 1034-1037. El trabajo sostuvo que el tercer núcleo intersticial del hipotálamo anterior (INAH3) era, en promedio, dos veces más grande en los hombres heterosexuales que en las mujeres heterosexuales. En los hombres homosexuales el tamaño del INAH3 era similar al de las mujeres heterosexuales. El INAH3, por su localización y conexiones es el equivalente humano del llamado núcleo sexualmente dimórfico del área preóptica (SDN-POA) de otros mamíferos estudiados (ratas y ovejas) que se sabe está relacionado con la conducta sexual de esos animales no humanos.
El trabajo de LeVay no consiguió "el grado de consenso exigible" para una investigación científica. Willian Bayne, de la Facultad de Medicina Albert Einstein, ha señalado que carece de la solidez suficiente, en aspectos cruciales para la obtención de dichos resultados, como la técnica de tinción histológica empleada y el fuerte desacuerdo de la comunidad científica sobre las regiones cerebrales que presentan dimorfismo sexual.