miniatura|350px|Ubicación de Delfos (Δελφοί) en Grecia, entre otros santuarios de la región. El oráculo de Delfos, situado en un gran recinto sagrado consagrado al dios Apolo, fue uno de los principales oráculos de la Antigua Grecia, manteniéndose activo desde el hasta finales del Estaba ubicado en el valle del Pleisto, junto al monte Parnaso, cerca de la actual villa de Delfos, en Fócida (Grecia), a 700m sobre el nivel del mar y a 9,5km de distancia del golfo de Corinto.

De las rocas de la montaña brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las fuentes más conocidas y más antiguas era la fuente Castalia, rodeada de un bosque de laureles consagrados a este mismo dios.

La leyenda y la mitología cuentan que en el monte Parnaso se reunían las musas, diosas menores del canto y la poesía, junto con las ninfas de las fuentes, llamadas náyades. En estas reuniones, Apolo tocaba la lira y las divinidades cantaban.

Originariamente tenía el nombre de Pita y alcanzó gran notoriedad en el mundo helénico desde mediados del

Etimología

Delfos

Hay diversas propuestas acerca del origen del topónimo de Delfos. Una de ellas propone que viene de Delfino (Δελφινης), que era el nombre del dragón mitológico que custodiaba el oráculo antes de la llegada de Apolo.GRAVES, Robert: Los mitos griegos, I, pág. 97. Alianza Editorial, Madrid, 2001, ISBN 84-206-7262-9 También se ha escrito que su origen parte de un mito según el cual Apolo se convirtió en delfín para atraer a un barco cretense, del que quería utilizar a la gente como sacerdotes; los cretenses desembarcaron y fundaron Crisa y se les encargó ser sacerdotes del templo y que adorasen al dios bajo el nombre de "Apolo Delfinio" para rememorar su conversión en delfín.Himno homérico (III) a Apolo (Εις Απόλλωνα), 440-502. III: texto español en Scribd; pág. 37. III, 397 y ss.: texto inglés, con índice electrónico, en el Proyecto Perseus. En la parte superior derecha se encuentran los rótulos activos focus (para cambiar al texto griego) y load (para el texto bilingüe). III: texto bilingüe griego-inglés en Internet Archive; facsímil electrónico de la ed. de 1914 de Hugh Gerard Evelyn-White de obras de Hesíodo y de Homero en la Loeb Classical Library. Himno a Apolo Pitio. Texto griego del Himno a Apolo Pitio (Εἲς Ἀπόλλωνα [Πύθιον]); en Wikisource. Al templo de Apolo se le llamó igualmente Delfinion (Δελφίνιoν).

Pito

El santuario se construyó en el lugar conocido en la Antigüedad como Pito, nombre que en griego presenta dos formas (ambas femeninas): Πυθώ, -οῦς y Πυθών, -ῶνος (Homero. Iliada 2, 519 y 9, 405; Odisea 8,80). Este nombre (que carece de etimología aceptada) se relaciona con el de la gran serpiente o dragón que, según la mitología, vigilaba el oráculo primitivo (véase el siguiente apartado). En la Antigüedad se intentó dar una etimología al nombre de Pito que lo relacionara con las funciones del santuario. A estos intentos de etimología popular se refieren su relación con el verbo "pythomai" (πύτωμαι) = "pudrir", que se relacionaría con el hecho de que Apolo habría dejado pudrirse a la serpiente tras haberla matado; o con el verbo pynthanomai (πυνθάνομαι) = "informarse, aprender" que se referiría a las funciones del propio oráculo.

Del término "Pitón" provienen los de "pitia" (Πυθία) o "pitonisa", nombre de las sacerdotisas del templo, que interpretaban las respuestas.

Véase "Pitia o Pitonisa"

Orígenes del santuario alt=|miniaturadeimagen|300px|Restos del templo de Apolo. Hay testimonios de ocupación humana cercana al emplazamiento del santuario de Delfos de época arcaica desde el Neolítico, concretamente en una gruta del macizo del Parnaso. Ya en época micénica y en el mismo emplazamiento del santuario hubo primero (c. 1400a.C.) una pequeña aldea que fue abandonada en algún momento entre 1100 y 800a.C. El santuario propiamente dicho apareció después de esta fecha con un altar, al que siguió un primer templo.

Una tradición relatada por Diodoro Sículo indica que un pastor observó como sus cabras se comportaban de un modo extraño cuando se aproximaban a una grieta de donde surgían vapores. Después, el pastor se acercó a ese mismo lugar y empezó a profetizar. Cuando la noticia se extendió, muchas otras personas llegaron al lugar para realizar también profecías, pero a menudo durante el trance saltaban a la grieta y desaparecían por ella. Por ello se decidió nombrar a una mujer para que profetizase por todos, a la que construyeron un trípode para que estuviera segura. Estrabón también menciona los vapores subterráneos que inspiraban a la Pitia y el trípode en la que se situaba.Estrabón IX,3,5.

Por otra parte, el nombre de Pito se relaciona en la mitología con el de una gran serpiente o dragón Pitón hijo de la diosa Gea (la Tierra) que vigilaba un oráculo consagrado a su madre, o bien era compartido por Poseidón y Gea. Una tradición indica que Gea cedió a Temis su parte y esta lo regaló a Apolo. Por otra parte, Poseidón intercambió la suya con Apolo por Calauria.Pausanias X,5,5-6. Sin embargo, la versión más difundida dice que, con el fin de establecer su propio oráculo con el que guiar a los hombres, Apolo mató a Pitón con su arco y tomó posesión del oráculo. Para establecer el culto del nuevo santuario desvió un barco de sacerdotes cretenses (cf. Himno Homérico a Apolo).

Funcionamiento del oráculo en época clásica Lo cierto es que ningún autor de la Antigüedad, ni siquiera Plutarco en su obra Diálogos píticos, ha dejado ninguna descripción completa sobre cómo se realizaba una consulta, que además debió ser cambiante a lo largo de los siglos, por lo que la información sobre ello consiste en una recopilación de fuentes de diferentes épocas que a menudo contienen divergencias entre sí.

Pitia o Pitonisa miniaturadeimagen|Cílice de figuras rojas con la representación de una consulta al oráculo de Delfos realizada por Egeo. Hacia 440-430a.C. Berlín, Altes Museum. miniatura|La pitia, pintura de Jacek Malczewski (1917). Museo Nacional de Cracovia. Se sabe que la elección de este personaje se hacía sin ninguna distinción de clases. A la candidata solo se le pedía que su vida y sus costumbres fueran irreprochables. El nombramiento era vitalicio y se comprometía a vivir para siempre en el santuario. Durante los siglos de apogeo del oráculo fue necesario nombrar hasta tres pitonisas para poder atender con holgura las innumerables consultas que se hacían por entonces. Sin embargo, en los tiempos de decadencia solo hubo una, suficiente para los pocos y espaciados oráculos que se requerían.

Según Diodoro Sículo, originalmente la pitia era una joven virgen, pero a raíz del rapto y violación de una de ellas por un joven de Tesalia se decretó que desde entonces no podría escogerse ninguna con menos de cincuenta años, aunque deberían seguir vistiendo como una doncella.Diodoro Sículo, Biblioteca histórica XVI,26.

Los consultantes tenían una entrevista con ella unos días antes del oráculo. Este hecho está perfectamente documentado en las noticias que dan los autores de la Antigüedad. El oráculo se celebraba un día al mes, el día 7 que se consideraba como la fecha del nacimiento de Apolo. Por otra parte, en invierno no había oráculo, porque se creía que Apolo en esa época viajaba al país de los hiperbóreos.

Los días de consulta, la Pitia se purificaba en la fuente Castalia. A continuación realizaba ofrendas a Apolo. Después, los sacerdotes vertían agua fría sobre una cabra. Si esta tiritaba, era una señal de que Apolo estaba receptivo a las consultas. Entonces se realizaba el sacrificio de la cabra en el altar de Apolo.

Los consultantes eran de todo tipo, desde grandes reyes hasta gente pobre. En primer lugar se purificaban con agua de las fuentes de Delfos y a continuación se establecía un orden de consulta. El derecho de preferencia del que gozaban algunos de ellos se denominaba promanteia. Una vez establecido el orden se pagaban las tasas correspondientes, luego ofrecían un sacrificio en el altar que había delante del templo y por último el consultante se presentaba ante la Pitia y hacía sus consultas oralmente, según se cree.

Se conoce muy poco sobre el rito que se seguía en el oráculo. Se sabe que la Pitia se sentaba en un trípode que estaba en un espacio llamado «áditon», al fondo del templo de Apolo Pitio. Αδυτων significa "fondo del santuario" y τo αδυτoν significa "lugar sagrado de acceso prohibido".

Diversos autores tardíos como Diodoro Sículo, Estrabón, Plutarco, Pausanias, Lucano, Orígenes y San Juan Crisóstomo describieron, con algunas diferencias entre sí, el proceso mediante el cual la pitia recibía la inspiración. La imagen dominante que transmiten estas descripciones es que el trípode de la Pitonisa o Pitia se hallaba sobre una grieta muy profunda de la roca. Por esa grieta emanaban unos gases que hacían que la mujer entrara en trance y su cuerpo se agitara. Algunos autores consideraban, en cambio, que la grieta era el espacio físico al que descendía la pitia para profetizar. Según Pausanias, algunos creían que era el agua de la fuente Casotis la que hacía profetizar a la pitia. Luciano menciona que además masticaba hojas de laurel, lo que ayudaba a alcanzar ese estado psicosomático.

Una vez inspirada, la pitia daba respuestas (el verdadero oráculo) y posiblemente —aunque las fuentes no son claras en este aspecto— un sacerdote las interpretaba y escribía en forma de verso, que después se entregaba al consultante.

Se estima que este y otros sistemas de adivinación eran considerados por los griegos de la Antigüedad como medios válidos y útiles de tener una conexión con sus divinidades, por lo que el oráculo fue respetado durante más de mil años.

Los trabajos arqueológicos y geológicos realizados en el por los primeros excavadores en la zona del templo de Apolo no encontraron debajo del templo la grieta profunda de que se habla en la leyenda pero, tras una revisión de la geología del lugar a finales del , se ha encontrado que justo debajo del templo de Apolo se cruzan dos fallas geológicas y que por las fisuras que hay en las rocas ubicadas bajo el templo se pueden filtrar gases como etano, metano y etileno que podrían provocar que una persona entrara en un estado parecido al trance.Michael Scott, Delfos: historia del centro del mundo antiguo, pp.40-41, Barcelona: Planeta (2015), ISBN 978-84-344-1941-4.

Oráculos de Creso

Tradicionalmente se conocen dos oráculos dados al rey Creso:

Creso (560-546a.C.) fue el último rey de Lidia. Se cuenta (en Heródoto: Historia I, 53 y en Cicerón: Sobre la adivinación II, 115, 11) de él que en una ocasión envió una consulta al oráculo, pues se estaba preparando para invadir el territorio persa y quería saber si el momento era propicio. El oráculo fue así: ἤν στρατεύηται ἐπὶ Πέρσας, μεγάλην ἀρχήν μιν καταλύσειν / Croesus Halyn penetrans magnam pervertet opum vim / "Creso, si cruzas el río Halys (que hace frontera entre Lidia y Persia), destruirás un gran imperio". La respuesta se interpretó como favorable y dando por hecho que el gran imperio era el de los persas. Pero el “gran imperio” que se destruyó en aquel encuentro fue el suyo, y Lidia pasó a poder de los persas. Esto es un ejemplo de la ambigüedad en las respuestas. Muchas de ellas fueron recogidas por autores clásicos. En realidad el oráculo no trataba de adivinar los hechos, sino de dar buenos consejos, cosa que no era demasiado difícil, ya que en el santuario se disponía de la última noticia y de los últimos acontecimientos del mundo conocido.

Según Jenofonte, ante una consulta del mismo rey acerca de cómo podría pasar el resto de su vida del modo más felizmente posible se le respondió: "Si te conoces a ti mismo, Creso, realizarás la travesía felizmente".Jenofonte, Ciropedia VII,2,20-21. Esta máxima se basa en la idea que para conseguir la felicidad y la autoestima hay que conocer los propios límites y aceptarlos.

Sibila