Triana es un barrio de la ciudad española de Sevilla, en Andalucía, situado en la orilla este de la dársena del Guadalquivir a su paso por la ciudad.

Ubicación Triana está situada en la orilla oeste de la dársena del Guadalquivir, que recorre el cauce histórico del río y que la separa de la antigua zona intramuros de la ciudad.

Se une al centro de la ciudad por el puente de Triana, el puente de San Telmo y el Puente del Cristo de la Expiración. Al sur de Triana se encuentra el barrio de Los Remedios.

Distrito Triana es también uno de los once distritos municipales en que el ayuntamiento divide la ciudad a efectos administrativos. Limita al sur con el de Los Remedios; al oriente, con los de Casco Antiguo y Macarena; al norte, con el distrito Norte y el municipio de Santiponce; y al occidente, con los municipios de Camas, Tomares y San Juan de Aznalfarache.

Ubicado junto al río Guadalquivir. El distrito se divide en los barrios de Triana Casco Antiguo, barrio León, El Tardón-El Carmen, Triana Este y Triana Oeste. La isla de la Cartuja está e considera administrativamente dentro del barrio de Triana Oeste.

Toponimia miniatura|derecha|Puente de Triana. Según la mitología, la diosa Astarté, huyendo de la persecución amorosa de Hércules, fundador mitológico de la ciudad de Sevilla, vino a refugiarse en la orilla occidental del Guadalquivir fundando Triana.

También ha suscitado interés para los investigadores el origen de su nombre. Tradicionalmente, se vinculó a su pasado como colonia romana fundada por Trajano, el emperador nacido en Itálica, Traiana daría Triana, aunque más bien alude a una villa o finca particular de esta familia, que de hecho se documenta entre el Guadalquivir y el Guadiana. Según otros autores, el nombre provendría de una fórmula de compromiso entre los celtíberos y los romanos, tri, "tres", del romano y ana, "río", de origen celtíbero, ya que por esa zona el río se dividía en tres. Esto es lo que sostiene Justino Matute Gaviria en su obra Aparato para describir la historia de Triana y de su iglesia parroquial:

Descripción miniatura|derecha|Vista del barrio de Triana, desde la otra orilla del Guadalquivir

miniatura|Plaza del Altozano, en el barrio de Triana

La vía histórica de acceso a Triana, desde Sevilla, es a través del conocido como puente de Triana, una de las señas de identidad del barrio. Se erigió entre 1845 y 1852 por los ingenieros Gustavo Steinacher y Ferdinand Bennetot. Esta construcción de hierro sustituyó al primitivo puente de Barcas. Fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1976, después de haber superado un intento de demolición.

Altozano Al cruzar el puente de Triana, se alcanza la plaza del Altozano, verdadero centro de referencia del barrio, históricamente era el punto donde convergían los viajeros procedentes de San Juan de Aznalfarache, Tomares y Castilleja de la Cuesta, antes de atravesar el denominado puente de barcas, en dirección a Sevilla.

La actual plaza está conformada, sobre todo, por arquitectura del primer cuarto del . Destacan el edificio de la Farmacia Murillo, construido por el arquitecto regionalista José Espiau y Muñoz entre 1912 y 1914 y la casa obra de José Gómez Millán. En la misma plaza también destacan la escultura del torero Juan Belmonte, muy vinculado con Triana y que fue inaugurada en 1972, obra de Venancio Blanco y otra dedicado al Flamenco, encargado a Jesús Gavira Alba en el año 1994.

En la plaza se abre el actual mercado de Triana, en cuyos bajos se encuentran los restos del antiguo Castillo de San Jorge. Esta fortaleza fue sede de la Inquisición desde 1481, si bien su construcción inicial de época árabe, data de 1171. En 1792, afectado por el continuo abandono y las sucesivas crecidas del Guadalquivir, se proyectó el derribo completo del castillo y la construcción de un terraplén que elevase el nivel del suelo con una amplia plaza que sirviera como refugio en periodos de riadas. En ejecución de este proyecto se concedió por Real Orden en 1794 el paso de la propiedad desde la corona a la ciudad. Hacia 1823 se derribó y se instaló en su solar el mercado de Triana. En 1990 se demolió el viejo mercado para construir otro más moderno y en su edificación salieron a la luz los restos del castillo y de un cementerio almohade. Se realizaron labores arqueológicas y de conservación. El nuevo mercado se inauguró en junio de 2001. A continuación del mercado se llega al callejón de la Inquisición, ubicado en la confluencia de las calles Castilla, San Jorge y Callao. Fue durante siglo y medio el único testimonio visible de la presencia del antiguo tribunal inquisitorial en Triana.

Anexa al puente se encuentra la capilla del Carmen, obra del arquitecto Aníbal González, inaugurada en 1928 y que contiene un retablo de la Virgen del Carmen.

Desde la citada plaza se abren las principales vías históricas del Triana. En la calle San Jorge se encuentra el museo de la Cerámica, antigua fábrica de Cerámicas Santa Ana, que tiene su origen en 1870. En la calle Castilla también se encuentra iglesia de Nuestra Señora de la O, sede de la hermandad del mismo nombre, templo construido entre los años 1697 y 1702.

Frente al puente se inicia la calle peatonal de San Jacinto, que constituye la antigua vía de comunicación con el Aljarafe, donde destaca la iglesia de San Jacinto, perteneciente al antiguo convento de San Jacinto, construida en 1676 para la Orden de los Dominicos. Fue levantada por el arquitecto Matías de Figueroa.

Hacia la izquierda, se accede a la calle Pureza, donde destaca la iglesia de Santa Ana, esta iglesia parroquial que data del 1280, de estilo gótico-mudéjar, es la más antigua de Sevilla fue fundada por orden del rey Alfonso X. Tras el terremoto de Lisboa de 1755 tuvo que ser parcialmente reconstruida. En la misma calle se encuentra la capilla de los Marineros, construida en el y que constituye la sede de la Hermandad de la Esperanza de Triana.

De forma paralela al río discurre la calle Betis, nombre que hace referencia a la denominación latina del río Guadalquivir, y que aún conserva algunos de los muelles del , conocidas como zapatas, en la calle se encuentra la Casa de la Columnas, edificio que data de 1780 en el lugar que ocupó la antigua Universidad de Mareantes, institución encargada de la formación de marineros para las tripulaciones que partían hacía América, durante los siglos y , el inmueble ocupa dos plantas y se estructura alrededor de dos patios, presenta dos fachadas, una principal, de carácter neoclásico con grandes columnas toscanas, a la calle Pureza, y otra de carácter secundario a la calle Betis. Durante un tiempo se convirtió en patio de vecinos, albergando actualmente un centro cívico municipal. Se trata de una calle muy popular, muy frecuentada y goza de unas vistas destacadas de la ribera y desde la que se contemplan muchos de los edificios más destacados de la ciudad, como la Giralda, la torre del Oro o la Plaza de toros.

Otros monumentos thumb|Capilla de los Marineros. Sede de la Hermandad de la Esperanza de Triana.

Convento de las Mínimas, construido en torno a 1755 para la Orden de los Mínimos de San Francisco de Paula. Está situado en la calle Pagés del Corro. La primitiva capilla del Patrocinio data de finales del . En 2012, el papa Benedicto XVI elevó al templo a la categoría de basílica menor, siendo el cuarto templo en Sevilla en recibir esta dignidad. Casa de los Mensaque familia de industriales de la cerámica, obra del arquitecto Juan Talavera y de la Vega, data de 1900, es una muestra de la obra de los grandes pintores de cerámica en esa época. Ubicada en la calle San Jacinto. Corrales, patios o casas de vecinos Se deben destacar por su carácter arquitectónico y sociológico los denominados corrales y casas de vecinos establecidos en el barrio. Los corrales de vecino son patios en cuyo centro se solía levantar una fuente, alrededor y bordeando el patio se extienden varios corredores con puertas, que correspondían a las denominadas salas de cada vecino.Gran enciclopedia de Andalucía (Sevilla, Promociones Culturales Andaluzas, 1979 Entre los existente en Triana destacan el corral de la calle Alfarería, número 85, que data del ; la casa de vecinos de los números 8 y 10 de la misma calle, construido entre 1913 y 1914, obra del arquitecto José Espiau y Muñoz; la casa de vecinos del número 7 de la calle Castilla, (1907-1910), obra del arquitecto Simón Barris y Bes; la del número 88A de la misma calle, construida en 1918 por el arquitecto Ramón Balbuena y Huertas y el Corral Herrera en la calle Pages del Corro, construido en 1909, actualmente rehabilitado. Es remarcable como la presión inmobiliaria existente en los últimos años del y en los principios del han destruido una parte de este rico patrimonio arquitectónico.Información sobre los corrales de Triana Paseo de la O, ribera urbana del Guadalquivir accesible desde la calle Castilla. Torre Sevilla, dentro del complejo Puerto Triana, primer rascacielos de la ciudad y el más alto de Andalucía con 180,5 metros.

Historia Fue tradicionalmente un barrio de marineros, obreros, alfareros e industriales, famosa por sus toreros, cantaores y bailaores de flamenco.

Edad Antigua

El primer origen de poblamientos en la zona datan de la Edad Antigua, confirmado por el hallazgo de restos romanos.

Edad Media

miniatura|derecha|Grabado del , con una vista de Triana en primer plano y la ciudad de Sevilla al fondo. En la época de Al-Ándalus tiene lugar un aumento de población en esta área, organizado en torno a un castillo levantado en el . La importancia de este antiguo "arrabal y guarda" de la ciudad de Sevilla derivaba de su posición estratégica, junto al río Guadalquivir, como vía de entrada hacia la comarca del Aljarafe, con ricos cultivos de cereales, vid y olivo.

En 1171, bajo el mandato del califa Abu Yacub Yusuf, se construyó el puente de Barcas, que supuso un importante incentivo al crecimiento urbano del entonces arrabal de la ciudad, al conectarlo con la ciudad y con la actividad portuaria de la otra orilla.

El ejército de Fernando III de Castilla, para la conquista de Sevilla de 1248, se asentó en el vecino campo de Tablada, desde donde atacó el castillo de Triana y destruyó el Puente de Barcas, que servía como vía de abastecimiento de la población sitiada. El puente fue reconstruido tras el asedio. La fortaleza pasó a ser el castillo de San Jorge y pasó a pertenecer a la Orden de San Jorge, instalándose en él la primera parroquia de Triana. En 1481, bajo el reinado de los Reyes Católicos, se convirtió en sede del Tribunal de la Inquisición hasta 1626.

Edad Moderna

El crecimiento económico de Sevilla durante el Siglo de Oro contribuyó a la mejora de la condición social media del barrio.

En el interior del barrio de Triana, y formando parte sustancial del mismo, hubo en el una barriada llamada "de Portugalete" porque, según se especula, debería su nombre a la colonia de emigrantes portugueses que, al calor con el comercio de Tierra Firme, se hacinó en Triana en aquella centuria, también por esclavos negros del Algarve relacionados con la tradición alfarera de aquella collación. Era rondado por las justicias de la localidad de Camas para desarmar «gitanos». Hoy desaparecido, perteneció a Gaspar de Guzmán, conde duque de Olivares, en su intento, fracasado, de hacerse con propiedades pertenecientes al cabildo de la ciudad. Debió ocupar el último tramo de la calle de Castilla, sobrepasando la Alcantarilla de los Ciegos, la calle del Pino (probablemente la actual Tejares) y algunas huertas. Con su estudio quedan documentadas muchas de las circunstancias que dan ser y esencia al barrio de Triana.