Enver Halil Hoxha (Gjirokastra, 16 de octubre de 1908-Tirana, 11 de abril de 1985) fue un político, militar y dictador albanés. Dirigió la República Popular Socialista de Albania desde 1944 hasta su muerte en 1985. Desempeñó las funciones de secretario general del Partido del Trabajo de Albania (PPSH) entre 1941 y 1985, así como el cargo de primer ministro de Albania entre 1944 y 1955.
Completó la educación secundaria en el Liceo Nacional de Albania (Korçë) y más tarde obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Montpellier. Si bien de joven ya mostraba interés por la política, su experiencia francesa le llevó a militar en organizaciones comunistas. En 1941, en plena Segunda Guerra Mundial, fue uno de los fundadores del Partido Comunista de Albania (posteriormente, Partido del Trabajo) y combatió con los partisanos albaneses que liberaron Albania en 1944, primero de los invasores italianos y después del ejército alemán. A través del «Consejo Antifascista de Liberación Nacional» que presidía, el nuevo gobierno albanés derogó el régimen monárquico de Zog I para establecer la República Popular Socialista.
Los 41 años de mandato ininterrumpido de Hoxha se dividen en dos etapas: la primera (1944-1976), caracterizada por alianzas temporales con potencias socialistas —Yugoslavia, la Unión Soviética y la República Popular China—, y la segunda (1976-1985), marcada por el aislacionismo, el antirrevisionismo y el seguimiento ortodoxo del marxismo-leninismo. De su gobierno se ha destacado la defensa férrea del estalinismo; la eliminación de todo tipo de oposición, tanto externa como interna, a través de métodos que incluían la pena de muerte; la transformación del país hacia una economía industrializada y autoabastecida; el ateísmo de Estado; el establecimiento de una policía secreta para la represión política de la población (Sigurimi) y, en sus últimos años, el aislamiento internacional en el que Albania quedó sumida.
Luego de su ruptura con la URSS, varias organizaciones internacionales se declararon «hoxhaístas». La más importante es la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas.
Biografía miniaturadeimagen|izquierda|La casa donde nació Enver Hoxha, reconvertida en museo (Gjirokastra) Enver Hoxha nació el 16 de octubre de 1908 en Gjirokastra, en el sur de Albania, cuando ese territorio formaba parte del Imperio otomano. Su padre Halil Hoxha era un próspero comerciante textil musulmán, mientras que su tío Hysen Hoxha era un destacado líder nacionalista y firmante de la Declaración de Independencia de Albania en 1912. La familia tenía origen albanés tosk y seguía las tradiciones de la cofradía bektashi.
El joven Enver completó la educación básica en la escuela de Gjirokastra y la secundaria en el Liceo local. Su primer contacto con la política fue a través de la secretaría de la Asociación de Estudiantes local, bajo la que organizó protestas contra la monarquía de Zog I. En 1927 fue matriculado en el Liceo Nacional de Albania en Korçë, la institución nacional más prestigiosa de la época. Allí se vio influenciado por la literatura y filósofos franceses, y entró en contacto con un grupúsculo marxista local que le facilitó la lectura del manifiesto del Partido Comunista.Derviche 2012 , pág. 136.
thumb|right|Hoxha a los 18 años.
Gracias a una beca, pudo marcharse a Francia en 1930 para estudiar Ciencias Naturales en la Universidad de Montpellier, aunque abandonaría la carrera por falta de interés. En 1933 se trasladó a París para continuar sus estudios, esta vez en Filosofía por La Sorbona, sin llegar a completar el curso. En la capital gala fue un habitual de las conferencias organizadas por el Partido Comunista Francés y comenzó a escribir artículos en el diario L'Humanité, firmados bajo el seudónimo Lulo Malësori.
En 1934 fue nombrado secretario del consulado albanés en Bélgica y se matriculó en Derecho por la Universidad Libre de Bruselas. No obstante, el cónsul le despediría en 1936 al descubrir su vinculación marxista, por lo que tuvo que regresar a Albania para trabajar en el Liceo Nacional de Korçë, esta vez como profesor. También combatió con las Brigadas Internacionales en la guerra civil española.Hugh Thomas, The Spanish Civil War, Londres, Penguin Books, 2003 (p. 927). ISBN 978-0-14-101161-5
Cuando se produjo la invasión italiana de Albania en enero de 1939, el nuevo gobierno títere vetó a Hoxha de la docencia por rechazar afiliarse al Partido Fascista Albanés. Eso le lleva a establecerse en Tirana, donde vivía su hermana. Allí trató de consolidarse dentro de los entonces desorganizados comunistas albaneses, gracias a contactos en la agrupación de Korçë y reuniones clandestinas con otros líderes locales en un estanco que regentaba. En aquella época había muy pocos comunistas dado el entorno rural del país, se dividían en cuatro facciones regionales y carecían de un líder tras la muerte de Ali Kelmendi.
Resistencia partisana
El ascenso de Enver Hoxha dentro de los comunistas albaneses llegaría a finales de 1941, vinculado a la invasión de Yugoslavia en plena Segunda Guerra Mundial. Con el objetivo de defender el frente albanés, el Partido Comunista de Yugoslavia envió a dos representantes para reunirse con los líderes del estado, crear un Comité Central en Albania y organizar la resistencia. El Partido Comunista de Albania (PKSH) fue fundado el 8 de noviembre de 1941 y Hoxha, representante de Korçë, asumió la secretaría general como figura de consenso porque era uno de los pocos miembros con formación en el extranjero. miniaturadeimagen|A la derecha, Enver Hoxha junto al yugoslavo Miladin Popović y una partisana no identificada.|izquierdaComo máximo representante del comunismo albanés, Hoxha participó en la reorganización de los partisanos albaneses junto al miliciano Mehmet Shehu. En colaboración con los yugoslavos, la milicia comunista llevó a cabo una guerra de guerrillas, con acciones destacadas como el sabotaje de todas las líneas de comunicación en junio de 1942. Las diferentes corrientes de resistencia —comunistas, nacionalistas y monárquicos— se unieron en septiembre dentro del Movimiento de Liberación Nacional (Lëvizja Nacional Çlirimtare, LANÇ). Si bien se trataba de un grupo independiente en sus orígenes, los comunistas acabaron tomando el control y por eso existieron dos organizaciones más: el nacionalista Frente Nacional (Balli Kombëtar) y el monárquico Movimiento Legalista (Legaliteti).
El 20 de marzo de 1943, Hoxha impulsó la creación del Directorio de Seguridad Estatal (Sigurimi), germen de la policía secreta, cuyo objetivo era prevenir la revolución y suprimir la oposición al régimen.
En julio de 1943, cuando se conoció que Benito Mussolini había sido derrocado, el LANÇ y el Frente Nacional sellaron el «acuerdo de Mukje» para lanzar una ofensiva conjunta. Los comunistas se hicieron con el control de la mayor parte del sur, mientras que los nacionalistas tomaron el norte. Sin embargo, la alianza quedó rota al poco tiempo por desencuentros sobre la situación de Kosovo en la posguerra.
En septiembre del mismo año los alemanes invadieron Albania y cedieron cargos a miembros del Balli Kombëtar. Todo ello supuso un punto de inflexión entre la población civil para abrazar las ideas comunistas, y Hoxha lo aprovecharía al vender a los partisanos como únicos garantes de la independencia. A medida que los comunistas plantaron batalla para recuperar territorio, el PKSH creó un autodenominado «Consejo Antifascista de Liberación Nacional» liderado por él mismo. Los partisanos albaneses tomaron el control de Tirana el 17 de noviembre de 1944 y del resto del país el 29 de noviembre. Antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, Albania selló un acuerdo por el que Kosovo se integraría en Yugoslavia como provincia autónoma.
Liderazgo de Albania Enver Hoxha ocupó la secretaría general del Partido del Trabajo de Albania desde su fundación el 8 de noviembre de 1941 hasta su muerte el 11 de abril de 1985, cargo que desde 1944 representaba de facto la jefatura de Estado de la Albania comunista. Además lo compaginó con el puesto de primer ministro de Albania desde el 22 de octubre de 1944 hasta el 18 de julio de 1954.
De sus 41 años de mandato ininterrumpido pueden distinguirse dos etapas: la República Popular de Albania (1944-1976), caracterizada por las alianzas con potencias socialistas, y la República Socialista Popular (1976-1985), con un mayor aislacionismo y el seguimiento ortodoxo del marxismo-leninismo.
República Popular de Albania (1944-1976) miniaturadeimagen|Partisanos en la liberación de Tirana (1944). Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y de la ocupación alemana, Albania pasó a ser gobernada por un régimen controlado por los partisanos locales, dirigidos por Enver Hoxha y Koçi Xoxe. El Consejo Antifascista de Liberación Nacional asumió el gobierno provisional, por lo que Hoxha se convertía en el primer ministro interino. Este implantó de inmediato una economía centralizada por la cual se nacionalizaron las minas, los bancos y las empresas extranjeras, a través de un control estatal sobre la producción y el desarrollo de la industrialización. La reforma agraria, el plan más importante por el carácter rural de Albania, se completó en agosto de 1945 y arrebataría la mayoría de tierras agrícolas a las familias terratenientes para entregárselas al pequeño campesinado en pequeñas parcelas, un modelo similar al koljós soviético. Además se llevó a cabo una importante medida social: la ilegalización de la Gjakmarrja (venganza familiar), antes considerada tradición feudal.
Los críticos al nuevo régimen comunista estaban divididos, circunstancia que Hoxha aprovecharía en su favor. El monarca Zog I de Albania, exiliado en Francia, vio como se le prohibía regresar a Tirana bajo pena de muerte. En la primavera de 1945 se puso en marcha la Corte Especial contra «Criminales de Guerra y Enemigos del Pueblo», liderada por Koçi Xoxe, que terminaría siendo una purga política de presuntos colaboradores fascistas, monárquicos y miembros del Balli Kombëtar. Un total de 60 personas fueron condenadas, entre ellas el ex primer ministro Kostaq Kota (cadena perpetua) y Bahri Omari, exministro de Asuntos Exteriores y cuñado de Hoxha (pena de muerte). Muchos otros se exiliaron para evitar el tribunal especial. En la práctica, todas estas medidas fulminaron la élite que existía antes de la ocupación italiana.
El 2 de diciembre de 1945 se celebraron elecciones constituyentes, donde el Frente Democrático de Albania (dominado por el Partido del Trabajo de Albania, PPSH) obtuvo el 92 % de los votos como única candidatura. El 11 de enero de 1946 se produjo la proclamación definitiva de la República Popular de Albania, aboliendo el anterior régimen monárquico e instaurando un estado socialista basado en el ejemplo de la vecina República Federativa de Yugoslavia. Hoxha mantuvo tanto el cargo de primer secretario del PKSH como el de primer ministro.
Influencia yugoslava Los primeros años de la nueva República Popular estuvieron marcados por la influencia titoísta. Yugoslavia fue el primer país con el que se firmó un acuerdo comercial, el «Tratado de Cooperación y Amistad» de 1946. En la práctica, ese pacto subordinaba la economía albanesa a la de Belgrado, pues la emergente industria dependía casi por completo del apoyo balcánico. Por el contrario, los planes a largo plazo de Hoxha pasaban por una economía planificada muy centralizada, de clara inspiración estalinista, para lo que pretendía acercarse a la Unión Soviética y sus aliados.