thumb|En el sentido de las agujas del reloj desde la parte superior izquierda: Søren Kierkegaard, Fiódor Dostoievski, Jean-Paul Sartre, Friedrich Nietzsche.
El existencialismo es una corriente filosófica y posteriormente, una vanguardia literaria orientada alrededor de la propia existencia humana a través del análisis de la condición humana, la libertad, la responsabilidad individual, las emociones, así como el significado de la vida o lo que trae consigo la desesperanza. Aquí, se sostiene que la existencia precede a la esencia y que la realidad es anterior al pensamiento y la voluntad a la inteligencia. Plantea que el punto de partida del pensamiento filosófico debe ser el individuo y las experiencias subjetivas fenomenológicas, así como la angustia existencial que genera la aparente absurdidad del mundo. Sobre esta base, los existencialistas sostienen que la combinación del pensamiento moral y el pensamiento científico son insuficientes para entender la existencia humana, por lo tanto es necesario un conjunto adicional de categorías, gobernadas por la norma de autenticidad.Mullarkey, John, and Beth Lord (eds.). The Continuum Companion to Continental Philosophy. London, 2009, p. 309Stewart, Jon. Kierkegaard and Existentialism. Farnham, England, 2010, p. ix Una virtud primordial en el pensamiento existencialista es la autenticidad.. El existencialismo influiría en muchas disciplinas fuera de la filosofía, incluyendo la teología, el teatro, el arte, la literatura y la psicología. Kierkegaard (fundador de esta corriente) y Nietzsche sentaron las bases de la filosofía existencialista.
No se trata de una escuela filosófica homogénea o unificada ni tampoco una sistematizada y sus seguidores se caracterizan principalmente por sus reacciones contra la filosofía tradicional. Se consideran tres tipos de «escuelas» filosóficas existencialistas:
Existencialismo cristiano: Blaise Pascal y Fiódor Dostoyevski como «precursores» y Søren Kierkegaard, León Chestov y Gabriel Marcel ya como «existencialistas». Existencialismo agnóstico: Karl Jaspers y Albert Camus. Existencialismo ateo: Friedrich Nietzsche, Martín Heidegger, Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir.
En la literatura destacan el escritor realista Dostoyevski (considerado un precursor del movimiento), Hermann Hesse, Franz Kafka, Rainer Maria Rilke, Dino Buzzati, Thomas Mann, Cèline, Stanisław Lem, Albert Camus, la literatura del absurdo y Emil Cioran. En la literatura en lengua castellana destacaron Miguel de Unamuno (adherido al existencialismo cristiano), Juan Carlos Onetti y Ernesto Sabato con su novela El túnel, que fue admirada por Mann y Camus.
El existencialismo tuvo su origen en el y su desarrollo principal se prolongó aproximadamente hasta la segunda mitad del
Concepto
Nunca existió un acuerdo general sobre la definición de existencialismo. El término a menudo es visto como una conveniencia histórica que fue inventada para describir a muchos filósofos, en retrospectiva, mucho después de haber muerto. De hecho, aunque generalmente se considera que el existencialismo se originó con la obra de Kierkegaard, fue Jean-Paul Sartre el primer filósofo prominente en adoptar el término para describir su propia filosofía. Sartre propone la idea de que «todos los existencialistas tienen en común la doctrina fundamental de que la existencia precede a la esencia»,Copleston, F.C. (2009). "Existentialism". Philosophy 23 (84): 19–37. doi:10.1017/S0031819100065955. JSTOR 4544850 lo que significa que la consideración más importante para la persona es el hecho de ser un ser consciente que actúa de forma independiente y responsable: «la existencia», en lugar de ser etiquetado con roles, estereotipos, definiciones u otras categorías preconcebidas que se ajustan al individuo, «la esencia». La vida real de la persona es (lo que constituye) lo que podría llamarse su «verdadera esencia» en lugar de estar allí atribuido a una esencia arbitraria que otros utilicen para definirla.
Según el filósofo Steven Crowell, definir el existencialismo ha sido relativamente difícil, y argumenta que se comprende mejor como un enfoque general que se utiliza para rechazar ciertas filosofías sistemáticas y no como una filosofía sistemática en sí.
Uno de sus postulados fundamentales es que en el ser humano «la existencia precede a la esencia» (Sartre), es decir, que no hay una naturaleza humana que determine a los individuos, sino que son sus actos los que determinan quiénes son, así como el significado de sus vidas. El existencialismo defiende que el individuo es libre y totalmente responsable de sus actos. Esto incita en el ser humano la creación de una ética de la responsabilidad individual, apartada de cualquier sistema de creencias externo a él.
En líneas generales el existencialismo busca una respuesta que supere a los moralismos y prejuicios; esto, al observador neófito puede resultarle contradictorio, ya que la ética buscada por el existencialismo es una ética universal y válida para todos los seres humanos, que muchas veces no coincide con los postulados de las diversas morales particulares de cada una de las culturas preexistentes.
Historia
Algunos consideran que el existencialismo en sí atraviesa toda la historia de la humanidad (por ejemplo, en la sumeria Epopeya de Gilgamesh se encuentran planteamientos llenos de angustia, esperanza, duelo, melancolía, anhelos de eternidad, que luego reiterará siempre el existencialismo), ya que sus temas son los capitales de cada ser humano y de todo el conjunto de la humanidad.
El existencialismo tiene sus antecedentes en el en el pensamiento de Søren Kierkegaard y Friedrich Nietzsche. También, aunque menos directamente, en el pesimismo de Arthur Schopenhauer, así como en las novelas de Fiódor Dostoyevski. En el , entre los filósofos más representativos del existencialismo se encuentran Lev Shestov, Martin Heidegger, Karl Jaspers, Jean-Paul Sartre, Miguel de Unamuno,Cfr.: el prólogo de Del sentimiento trágico de la vida Simone de Beauvoir, Gabriel Marcel y Albert Camus.Nicola Abbagnano, Historia de la filosofía - Tomo III, Montaner y Simón - Barcelona, 1973, p. 725.
Sin embargo el existencialismo adquiere su nombre en el y, particularmente, tras las experiencias terriblemente traumáticas que vivió la humanidad durante la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial. Durante estos dos conflictos (que podrían ser calificados por una parte como casos extremos de la estupidez que puede tener la humanidad y por la otra —concordando con Hannah Arendt— como las formas en las que la violencia humana llega a su apogeo con la banalización del mal) surgieron los pensadores que luego se preguntaron ¿qué sentido tiene la vida?, ¿para o por qué existe el ser? y ¿existe la libertad total?
Desarrollo en el
El existencialismo nace como una reacción frente a las tradiciones filosóficas imperantes, tales como el racionalismo o el empirismo, que buscan descubrir un orden legítimo dentro de la estructura del mundo observable, en donde se pueda obtener el significado universal de las cosas. Entre los años 1940 y 1950, existencialistas franceses como Jean-Paul Sartre, Albert Camus y Simone de Beauvoir dieron a conocer escritos académicos o de ficción que popularizaron temas existenciales del tipo de la libertad, la nada, el absurdo, entre otros. Walter Kaufmann describió el existencialismo como «el rechazo a pertenecer a cualquier escuela de pensamiento, el repudiar la adecuación a cualquier cuerpo de creencias, y especialmente las sistemáticas, y una marcada insatisfacción hacia la filosofía tradicional, la cual tacha de superficial, académica y alejada de la vida».
Al existencialismo se le ha atribuido un carácter vivencial, ligado a los dilemas, estragos, contradicciones y la estupidez humana. Esta corriente filosófica discute y propone soluciones a los problemas más propiamente inherentes a la condición humana, como el absurdo de vivir, la significancia e insignificancia del ser, el dilema en las guerras, el eterno tema del tiempo, la libertad, ya sea física o metafísica, la relación dios-hombre, el ateísmo, la naturaleza del hombre, la vida y la muerte. El existencialismo busca revelar lo que rodea a la humanidad, haciendo una descripción minuciosa del medio material y abstracto en el que se desenvuelve el individuo (existente) para que este obtenga una comprensión propia y pueda dar sentido o encontrar una justificación para su existencia. Esta filosofía, a pesar de los ataques provenientes con mayor intensidad de la religiosidad cristiana del , busca una justificación para la existencia humana.
El existencialismo, de acuerdo a Jean-Paul Sartre, afirma que en la naturaleza humana la existencia precede a la esencia (lo que para algunos es un ataque a los dogmas religiosos), pensamiento iniciado por Aristóteles, concretado por Hegel (Fenomenología del espíritu: «Si es cierto que el embrión es en sí un ser humano, no lo es, sin embargo, para sí; para sí el ser humano solo lo es en cuanto a razón cultivada que se ha hecho a sí misma lo que es en sí»). En esto y solamente en esto reside su ('realidad'), y proseguido en Sartre, quien indica que los seres humanos primero existimos y luego adquirimos esencia; es decir, solo existimos y, mientras vivimos, vamos aprendiendo de los demás humanos que han inventado cosas abstractas; desde Dios hasta la existencia de una esencia humana previa, el humano, entiende Sartre, se libera en cuanto se realiza libremente y esa es su esencia, su esencia parte desde sí, para sí. Tres escuelas de existencialismo
En términos de la existencia e importancia de Dios, hay tres escuelas de pensamiento existencialista: el existencialismo ateo (representado por Sartre), el existencialismo cristiano (Kierkegaard, Dostoievski, Unamuno o Gabriel Marcel) y el agnóstico (Camus). Esta última propone que la existencia o la inexistencia de Dios es una cuestión irrelevante para la existencia humana: Dios puede o no existir; el problema, tan solo por tener una idea firme, no soluciona los problemas metafísicos del hombre.
Heidegger se distancia expresamente de Sartre en su Carta sobre el humanismo. Buytendijk, psicólogo cercano a Heidegger, admite ser existencialista. Merleau-Ponty es un gran representante de la corriente, aunque manteniendo más nexos con la fenomenología de Husserl. Martin Buber, por su parte, representa a una corriente de existencialismo judío muy influida por el hasidismo. Mientras que Gabriel Marcel y Jacques Maritain son encuadrables en un «existencialismo cristiano» no tanto de línea kierkegaardiana sino más bien jasperiana/mounierista (filosofía de la existencia y personalismo).
Pensadores (relación en orden alfabético)
Dostoyevski
Uno de los antecedentes importantes del existencialismo es el novelista ruso Fiódor Dostoyevski. En muchas de sus llamadas “novelas de ideas”, Dostoyevski presenta imágenes de gente en situaciones extremas, en un mundo carente de valores y en el que esta gente tiene que decidir cómo actuar sin más guía que su propia conciencia. Tal vez una de sus obras más emblemáticas en este sentido sea Memorias del subsuelo. Ahí Dostoyevski es escéptico acerca del poder de la razón para guiar al lector en la vida, su posición es de rebelión en contra del racionalismo.
En novelas como Crimen y castigo, Los endemoniados, Los hermanos Karamázov y El idiota confluyen algunos temas recurrentes en las obras de Dostoievski que incluyen el suicidio, la destrucción de los valores familiares, el renacimiento espiritual a través del sufrimiento (uno de los puntos capitales), el rechazo a Occidente y la afirmación de la ortodoxia rusa y el zarismo.
Kierkegaard
thumb|El filósofo danés Søren Kierkegaard cuya influencia fue primordial para el desarrollo del existencialismo