miniatura|Símbolo de la orden:el mochuelo de Atenea. La Orden de los Iluminados (Illuminatenorden en el original alemán, compuesto derivado del latín , ‘iluminados’, y orden) es el nombre dado a varios grupos. Históricamente se refiere a la organización Illuminati de Baviera, una sociedad secreta de la época de la Ilustración, fundada el 1 de mayo de 1776, la cual manifestaba oponerse a la influencia religiosa y los abusos de poder del Estado. El gobierno de Baviera prohibió la organización de los Illuminati (junto con otras sociedades secretas) y esta se disolvió en 1785.
Al no sobrevivir su supresión por parte del gobierno de Baviera se considera que el rol asignado como conspiradores por parte de Barruel y Robison deben considerarse, por tanto, invención de dichos escritores.Vernon Stauffer, New England and the Bavarian Illuminati, Columbia University Press, 1918, Chapter 3 The European Illuminati, Grand Lodge of British Columbia and Yukon, accessed 14 November 2015 Teóricos de la conspiración como Mark Dice han sostenido que los Illuminati han sobrevivido hasta nuestros días. Muchas teorías de la conspiración proponen que los acontecimientos mundiales están siendo controlados y manipulados por una sociedad secreta autodenominada los Illuminati. Los teóricos de la conspiración que adhieren a tales ideas han afirmado que muchas personas notables eran o son miembros de los Illuminati. Los presidentes de Estados Unidos son un objetivo común de tales afirmaciones.
Otros teóricos sostienen que los Illuminati orquestaron una serie de acontecimientos históricos, desde la Revolución francesa, la batalla de Waterloo y el asesinato de John F. Kennedy, hasta un supuesto complot comunista para acelerar el "Nuevo Orden Mundial" infiltrándose en la industria cinematográfica de Hollywood.Mark Dice, The Illuminati: Facts & Fiction, 2009. Myron Fagan, The Council on Foreign Relations. Council On Foreign Relations By Myron Fagan
Fundación miniatura|Adam Weishaupt, el fundador. El profesor de derecho eclesiástico y filosofía práctica de la Universidad de Ingolstadt, en Baviera, Adam Weishaupt (1748-1830) fundó el 1 de mayo de 1776, con dos alumnos suyos, la Asociación de los perfectibilistas (Bund der Perfektibilisten, en el original alemán, formado por las palabras Bund, asociación, y un derivado del latín perfectibilis, 'perfeccionable'). Como símbolo de la organización eligió el mochuelo de Atenea, diosa griega de la sabiduría. De trasfondo se encontraba el clima intelectual universitario, prácticamente dominado por los jesuitas, orden disuelta tres años antes.
Weishaupt, con nueve años, estaba aislado respecto del claustro docente, debido a su entusiasmo por las ideas de la Ilustración; para ofrecer protección a sus estudiantes de las supuestas intrigas jesuíticas pero, sobre todo para proporcionarles acceso a la literatura crítica eclesiástica contemporánea, fundó la «Asociación de sabiduría secreta», que en sus comienzos no era más que un círculo de lectores anticlericales con un máximo de veinte miembros. Weishaupt mencionó sus razones para la fundación de la sociedad en su carta Pythagoras oder Betrachtungen über die geheime Welt- und Regierungskunst:Frick, Karl R. H.: Die Erleuchteten. Gnostisch-theosophische und alchemistisch-rosenkreuzerische Geheimgesellschaften. Marix-Verlag, Wiesbaden, 2005, ISBN 3-86539-006-4, S. 455.
La orden tomó un primer impulso en 1778, cuando un antiguo alumno suyo y presidente del Palatinado Renano la reorganizó. Weishaupt propuso como nuevo nombre Bienenorden, la 'Orden de las abejas', porque se imaginaba que los afiliados deberían recopilar el néctar de la sabiduría dirigidos por una abeja reina, pero al final se prefirió Bund der Illuminaten ('Unión de los Iluminados') y después, Illuminatenorden ('Orden de los Iluminados'). De la asociación de estudios se pasó a una orden secreta, influenciada en su modelo organizativo por la Compañía de Jesús.
Breve florecimiento miniatura|Barón Adolph von Knigge, su patrocinador más influyente. La siguiente reorganización sucedió en 1780 tras la adhesión del aristócrata bajo sajón Adolph von Knigge. Tal como el propio Weishaupt confesó, no existía «en absoluto, solo en su cabeza». Y en 1782 Knigge le proporcionó a la orden una estructura de estilo masónico, con Weishaupt y Knigge —entre otros— como directores sobre el llamado «Areópago».Massimo Introvigne, Los Illuminati y el Priorato de Sión, Ediciones Rialp, 2005, ISBN 8432135615 y 9788432135613, págs. 40-43. Con esta nueva distribución, que se detallará más adelante, consiguieron, los Iluminados, reclutar a muchos masones e infiltrarse en logias enteras.
De trasfondo estaba la crisis iniciada hacia 1775 entre los niveles altos masónicos alemanes con la ruptura de la Estricta observancia templaria. Karl Gotthelf von Hund und Altengrotkau había conseguido atraerse a las diferentes logias hacia su mandato mediante este rito más bien apolítico-romántico, que aseguraba ser sucesor de la orden Templaria, disuelta en 1312. Durante muchos años, además había afirmado mantenerse en contacto con «Superiores desconocidos», que le habían iniciado en la francmasonería. Como al fallecer en 1776 ningún tipo de «Superiores secretos» contactara con ellos, había gran confusión en la logia. En la convención masónica de la Estricta observancia, acontecida en Wilhelmsbad entre el 16 de julio y el 1 de septiembre de 1782, Knigge y su segundo representante de los Iluminados, Franz Dietrich von Ditfurth, un ilustrado radical manifiesto, se ganaron el liderazgo de opinión para su orden. El sistema templario fue abandonado y la orden de la Rosacruz quedó en minoría en su esfuerzo por mantener esa tradición. Ambos iluminados consiguieron incluso, con Johann Christoph Bode, ganarse a un representante principal de la Estricta observancia.
Crisis y prohibición El número de miembros aumentó rápidamente; sin embargo, este éxito suponía a la vez el comienzo del final: Knigge amenazó epistolarmente con delatar sus secretos a los jesuitas y a los rosacrucianos, reforzando la desconfianza y preocupaciones de Weishaupt. Ya que Knigge y Bode hubieran incorporado al príncipe Carlos de Hesse-Kassel y a Fernando de Brunswick, así como al duque Ernst von Sachsen-Gotha y Carl August von Sachsen-Weimar, todos ellos representantes de la autoridad absolutista. Estas sospechas no estaban infundadas, pues Carl August y su consejero privado Goethe se habían afiliado con el único fin de investigar a la Orden.
Como resultado se agudizaron las discrepancias entre Weishaupt y Knigge hasta el punto de que la orden amenazaba con disolverse. En febrero de 1784, para eso se convocó en Weimar un tribunal arbitral llamado «congreso». Para sorpresa de Knigge, el juicio del congreso en el que participaron, entre otros, Johann von Goethe, Johann Gottfried Herder y Herzog Ernst von Sachsen-Gotha, fue que debía construirse un nuevo Areópago. Este parecía ser un compromiso tolerable. Pero como era previsible que el fundador de la orden siguiera siendo influyente aún sin presidencia formal en el Areópago, ello significaba una clara derrota para Knigge. Se acordó entonces el silencio y el retorno de todos los papeles, y el primero de julio abandonó Knigge la orden. Y en el tiempo siguiente se apartó de los “estragos de la moda” de querer arreglar el mundo mediante sociedades secretas. Por su parte Weishaupt le entregó la dirección de la orden a Johann Martín, conde de Stolberg-Roßla.
Durante las disputas internas, las asociaciones secretas habían atraído sobre sí la atención de las autoridades bávaras. Eran el blanco de sospechas de asesinatos afines a la Ilustración, que pretendían alterar el orden tradicional, infiltrándose entre los funcionarios públicos para alcanzar un «Estado razonable».Wehler, Hans-Ulrich: Deutsche Verfassungsgeschichte; Bd.1, 2.Auflage, München 1989, S. 324. Consecuentemente, el 22 de junio de 1784 el príncipe elector Carlos Teodoro prohibió todas las «comunidades, sociedades y fraternidades» fundadas sin su aprobación señorial.
El 2 de marzo de 1785, bajo presión de Peter Frank, canciller barón de Kreittmayr, el barón rosacruciano de Törring y otros cortesanos, se promulgó un edicto adicional, que esta vez prohibía a los Iluminados y a los Francmasones llamándolos por su nombre, y considerándolos altos traidores y enemigos de la religión. Mediante registros domiciliarios se confiscaron varios papeles de la orden que aportaron sucesivos indicios sobre la radicalidad de sus propósitos. Documentos encontrados en un mensajero difunto informaron sobre el nombre de un miembro. Ese mismo año el papa Pío VI aclaró en dos cartas al obispo de Freising (18 de julio y 12 de noviembre), que la adhesión a la orden era incompatible con la fe católica.
A consecuencia de las prohibiciones de 1784-1785 se produjeron las persecuciones de miembros. Se llegó a registros domiciliarios y confiscaciones, algunos consejeros y oficiales perdieron el puesto, algunos miembros fueron desterrados, pero nadie resultó encarcelado.Kraus, Andreas: Geschichte Bayerns. Von den Anfängen bis zur Gegenwart; 3. Auflage, München 2004, S. 350. El mismo Weishaupt cuyo papel fundador se desconocía al principio, resultó sospechoso, pero solo huyó cuando tuvo que admitir la fe católica, primero a la ciudad imperial libre Ratisbona, y en 1787 otra vez a Gotha, donde Herzog Ernst le proporcionó una consejería áulica sinecura.
En abril de 1785 el conde Stolberg-Roßla declaró la orden oficialmente suspendida —tras aboliciones temporales—. Bode aprovechó la coyuntura para conservar la asociación con vida.Johann Joachim Christoph Bode: Journal von einer Reise von Weimar nach Frankreich im Jahr 1787. Herausgegeben von Hermann Schüttler. Ars Una, München 1994, ISBN 3-89391-351-3 E intentó resucitar la misma con ayuda de la Iglesia minerval de Weimar y la Orden de los amigos invisibles, pero debió abandonar ese proyecto en 1790 debido al clima estrictamente antiiluminista de los años revolucionarios. Los investigadores están generalmente de acuerdo, en que la desarticulación de la orden de los Iluminados fue completa.
El 16 de agosto de 1787 se promulgó un tercer y más estricto edicto de prohibición, so pena de muerte, del reclutamiento de miembros para masones e iluminados. Continuaban entonces en los círculos autoritarios, rumores de una supervivencia de los Iluminados.
Estas promulgaciones desataron una primera histeria antiiluminista, especialmente se sospechaba de las agitaciones de las asociaciones secretas ilustradas radicales. Una segunda ola, claramente más enérgica, sucedió durante la Revolución Francesa, pues el miedo a los jacobinos se fundió con el anterior a los Iluminados. En este estado anímico, el ministro de Estado bávaro Maximilian von Montgelas —quien a su vez había sido iluminado— hizo prohibir todas las organizaciones secretas al llegar al poder en 1799, y otra vez en 1804. Cómo de fuerte era la fascinación pública en los años en torno a la Revolución Francesa por las misteriosas e inquietantes sociedades secretas e iniciáticas, se nota por diversas obras literarias de la época, desde Der Geisterseher de Schiller hasta Der Groß-Cophta de Goethe y las inquietantes sociedades de Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister, pasando por Jean Paul Die unsichtbare Loge (1793).
miniatura|Placa conmemorativa: "En el edificio trasero Sala de los Iluminados 1782-1785, etc.".