El socialismo de mercado, también llamado socialismo con mercancía, es un término marxista usado para describir a distintos modelos económicos corporativistas con control obrero de la producción que en mayor o menor medida confían en los mecanismos de mercado para la construcción del socialismo científico.
Muchos de estos modelos apoyan la idea de un socialismo con empresas socializadas autónomas tomando decisiones sobre qué, cuánto y cómo producir a través de la información dispersa brindada por el sistema de precios lo cual permitiría un cálculo económico racional. Algunas de estas corrientes defienden que el mercado no debe ser confundido con capitalismo. De igual manera, dentro de los distintos modelos de socialismo de mercado, algunos hacen mayor o menor énfasis en la compatibilidad de la planificación económica deliberada (centralizada o descentralizada) con el mercado. Igualmente algunos de los socialistas no marxistas son defensores radicales del libre mercado por lo que defienden el socialismo de mercado no como un medio sino como un fin, en cambio, los socialistas marxistas (o sea, los comunistas) que defienden el socialismo de mercado lo defienden no como un fin sino como una etapa transicional encaminada finalmente al comunismo.
Por otra parte, también se usa el término para referirse a algunos tipos de capitalismo de Estado «necesarios» para la consolidación plena del socialismo.
La expresión «socialismo de mercado» es un término amplio, que incluye modelos diferentes, como la «economía de mercado socialista» o la «economía de mercado orientada al socialismo», que corresponden específicamente a los sistemas económicos de China y de Vietnam respectivamente, el «Nuevo Mecanismo Económico» de Laos, entre otros modelos que vinculan al socialismo con el mercado.
Desarrollo teórico
Prefacios De acuerdo con Dimitris Milonakis, a pesar de que el origen del término como tal se encuentra en los debates sobre el cálculo económico en el socialismo en la década de los 20 y de los 30 del entre austriacos y marxistas, su idea básica (la combinación del mercado con las aspiraciones del socialismo) se remontan a los orígenes del propio socialismo. Entre los defensores tempranos de algún tipo de socialismo de mercado están Thomas Hodgskin con su propuesta del libre mercado anticapitalista dentro del socialismo ricardiano, la filosofía del mutualismo del socialista libertario Pierre-Joseph Proudhon y la defensa del filósofo liberal clásico John Stuart Mill sobre un socialismo descentralizado o «cooperativo».
Socialdemocracia moderna Aunque en sus orígenes la socialdemocracia era una ideología muy ligada al marxismo que buscaba alcanzar el socialismo evolutivo a través de reformas legislativas, con el tiempo fue aceptando en mayor medida los mecanismos de mercado pero también limitándose con mantener un capitalismo reformado dentro del marco de una economía mixta con programas estatales de bienestar social. No obstante, todavía existen socialdemócratas que defienden el objetivo de concretar el socialismo y que incluso confían en distintos grados en los mecanismos de mercado.
Socialismo democrático El socialismo democrático es una filosofía política muy variada pero que mantiene a la democracia como pilar fundamental común para un desarrollo no autoritario del socialismo. El socialismo democrático puede defender políticas tanto revolucionarias como reformistas.Curian, Alt, Chambers, Garrett, Levi, McClain, George Thomas, James E., Simone, Geoffrey, Margaret, Paula D. (October 12, 2010). The Encyclopedia of Political Science Set. CQ Press. p. 401. . Algunos esquemas apoyan propuestas como el socialismo de mercado, la economía participativa o la economía planificada.
Marxismo miniaturadeimagen|Karl Marx y Friederich Engels, fundadores del marxismo. Aunque el marxismo plantea como objetivo final la superación del mercado (comunismo), distintos autores han descrito ciertos elementos de mercado dentro del pensamiento marxista, desde Karl Marx y Friederich Engels hasta teóricos marxistas posteriores.
Defiende el marxista Teodoro Santana Hernández que no hay que confundir mercado con capitalismo y afirma que «el conjunto de la economía planificada y de la economía de mercado libera las fuerzas productivas y acelera el desarrollo económico, condición sine qua non para el triunfo del socialismo».
Por su parte, el economista marxista argentino Rolando Astarita ataca el control de precios como una medida de colaboración de clases ya que según su criterio «sirven para desactivar los reclamos sindicales e inducir a los explotados a “cooperar”», a su vez advierte que mientras «economías se hacen más complejas, en que aumenta la interdependencia, se pone más en claro que el control tiene patas extremadamente cortas».
En este sentido, también el economista marxista venezolano Manuel Sutherland defiende la tesis de que el marxismo no defiende ni el control de precios ni el control de cambios y siguiendo el Discurso sobre el libre cambio de Marx enfatiza la defensa del libre comercio como factor que acelera la revolución social y el rechazo al proteccionismo como reaccionario y elemento retardatario de la revolución.
En palabras del mismo Marx:
Igualmente Friedrich Engels ataca a los «utopistas» como Johann Rodbertus por querer violar las leyes económicas como la ley del valor del sistema de precios:
Sin embargo Engels afirma que la ley del valor es inherente solamente a la producción mercantil:
En este sentido Marx explicaba que dependiendo del desarrollo de las fuerzas productivas los seres humanos adquirían unas particulares relaciones de producción «necesarias e independientes de su voluntad»; y que al llegar a determinado punto entraban en contracción entre sí alterando la superestructura jurídica y política lo cual revoluciona las relaciones de propiedad y afirmaba que «jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua». Por otra parte, Marx indicaba que «el derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica ni al desarrollo cultural de la sociedad por ella condicionado»; por lo tanto reconocía que mientras se avanza hacia la sociedad comunista son inevitables diversos defectos propios de la sociedad capitalista como la persistencia del derecho burgués y las leyes económicas propias de la producción mercantil.
Igualmente, Engels señalaba en Principios del comunismo que no es posible abolir inmediatamente la propiedad privada de los medios de producción sino que se trata de un proceso paulatino en el cual no solo es necesario mejorar los medios de producción sino también el desarrollo correlativo de las aptitudes de las personas que manejan estos medios y afirma que la «gestión colectiva de la producción no puede correr a cargo de los hombres tales como lo son hoy, hombres que dependen cada cual de una rama determinada de la producción».
No obstante, según Marx, cuando se alcance la «fase superior de la sociedad comunista» se hace innecesario los residuos del derecho burgués y la ley del valor para basarse la economía en las necesidades:
Más adelante teóricos marxistas desarrollaron distintas visiones que hoy en día se suelen incluir como formas de socialismo de mercado. De estas existen tres modelos básicos: 1) la combinación de socialismo autogestionario con mecanismos de mercado en países como Yugoslavia y Checoslovaquia; 2) el desarrollo de un capitalismo de Estado como base para una economía socialista aplicado bajo la Nueva Política Económica de Lenin y las actuales economías de China y de Vietnam; 3) el modelo de Lange donde los planificadores centrales usan los mecanismos de mercado y la cibernética.
Modelo de Lange miniaturadeimagen|Oskar Lange, principal teórico del modelo de planificación socialista que lleva su nombre.
Durante el debate sobre el cálculo económico en el socialismo, Oskar Lange retoma el concepto desde un punto de vista que puede ser llamado neomarxista. En Teoría económica del socialismo (1937), Lange propuso el uso de mecanismos de mercado por parte de los planificadores centrales, específicamente, un sistema de ensayo y error para establecer precios y asignar recursos, lograr el equilibrio económico y la eficiencia de Pareto. Según el mismo Lange, la planificación tiene como objetivo «someter la acción de las leyes económicas y el desarrollo económico de la sociedad a la dirección de la voluntad humana».
En el modelo de Lange, se hace uso de la cibernética a través del uso de computadoras que realicen rápidamente ecuaciones matemáticas que permitan una óptima contabilidad económica. Los precios se guían por la ley de la oferta y la demanda, la cual determina el plan económico a ejecutar.
Por otra parte, en este modelo los medios de producción son propiedad del Estado, por tanto no hay mercado de bienes de capital; pero sí existe mercado de bienes de consumo y servicios laborales. Las preferencias de los consumidores por determinado bien de consumo indican qué hay que producir. Por el contrario, las necesidades de las empresas por determinado tipo personal de trabajo indican qué formación y especialización productiva requiere la población.
Socialismo libertario de mercado miniaturadeimagen|El anarquista Benjamin Tucker defendió una vía libremercadista radical para lograr el socialismo.El socialismo libertario de mercado es una corriente del pensamiento libertario que defiende la realización socialismo a través de un mercado radicalmente libre. Esta filosofía ha girado principalmente alrededor de círculos mutualistas y anarcoindividualistas que apoyan la idea de un libre mercado anticapitalista. Si bien está muy ligado al anarquismo, también existen defensas desde el minarquismo.
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