El conflicto de Darfur fue un conflicto militar que comenzó en febrero de 2003, por causa racial y étnica en la región de Darfur, en el oeste de Sudán, principalmente entre los yanyauid, un grupo de milicianos formados por miembros de las tribus Baggara de los Abbala (criadores de camellos de etnia árabe) y los grupos etnolingüísticos nilo-saharianos de no Baggaras y principalmente agricultores. El gobierno sudanés, aunque públicamente ha negado su apoyo a los yanyauid, les ha proporcionado armas y asistencia, y ha participado junto con ellos en varios ataques contra los pueblos fur, zaghawa y masalit. El inicio del conflicto suele situarse en febrero de 2003.
A diferencia de lo que ocurrió en la segunda guerra civil sudanesa, no se trata de un conflicto entre musulmanes y no musulmanes dado que la mayoría de los habitantes de Darfur son musulmanes, sino que se trata de un conflicto racial y étnico entre árabes y grupos etnolingüísticos nilo-saharianos de raza negra.
No existe acuerdo en cuanto al número de muertes producidas por el conflicto. Generalmente se considera creíble la cifra de 400.000 víctimas dada por la organización no gubernamental Coalición para la Justicia Internacional, que ha sido también implícitamente dada por válida por la ONU. Se cree que más de dos millones de personas se han visto desplazadas de sus hogares a causa del conflicto."African Union Force Ineffective, Complain Refugees in Darfur", Washington Post, 15 de octubre de 2006
El conflicto ha sido descrito como un genocidio hacia los habitantes de raza negra por los medios de comunicación internacionales y por el gobierno de Estados Unidos, aunque no por la ONU.
El 31 de julio de 2007 la ONU decide el envío de 26000 soldados a Darfur en una decisión calificada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, como "histórica". Sólo unos meses atrás, el 25 de abril, Mohamed y Amida, un matrimonio sudanés testigo del genocidio que se estaba viviendo en la región, habían aportado en una comparecencia en Madrid su testimonio de la masacre, apoyado por las imágenes obtenidas de forma clandestina -con la colaboración de un equipo de reporteros españoles- que mostraban la existencia de fosas comunes, así como testimonios de [Falta texto].
El 31 de agosto de 2020 se firmó un acuerdo general de paz entre las autoridades sudanesas y varias facciones rebeldes para poner fin a las hostilidades armadas.
Lista de siglas A continuación se explicita el significado de las siglas empleadas en el artículo. UA: Unión Africana FLD: Frente de Liberación de Darfur, antiguo nombre del Movimiento de Liberación de Sudán. En inglés se utilizan las siglas DLF (Darfur Liberation Front). MLS: Movimiento de Liberación de Sudán, también llamado Ejército de Liberación de Sudán. En inglés se utilizan las siglas SLA (Sudan Liberation Army) o SLM (Sudan Liberation Movement). MJI: Movimiento Justicia e Igualdad. En inglés se utilizan las siglas JEM (Justice and Equality Movement).
Orígenes del conflicto Aunque tiene raíces bastante más antiguas, el actual conflicto se inició cuando concluía la segunda guerra civil sudanesa, que enfrentó al norte musulmán del país con el sur, mayoritariamente cristiano y animista. Esta guerra agudizó las tensiones entre la población negra y la de origen árabe en Darfur, a pesar de que ambas son mayoritariamente musulmanas.
La región de Darfur se encuentra en el oeste de Sudán, en la zona limítrofe con Libia, Chad y la República Centroafricana, e integra tres estados (Shamal Darfur o Darfur Septentrional, Gharb Darfur o Darfur Occidental, y Janub Darfur o Darfur Meridional). Darfur fue un sultanato independiente hasta 1916, en que se incorporó al Sudán anglo-egipcio.
Excepto en el norte, donde predomina la población nómada de origen árabe, en la región de Darfur conviven etnias negras africanas con población de origen árabe. La etnia africana más importante son los fur, de los que toma su nombre el territorio, pero hay varias etnias más, entre las que destacan los zaghawa y los masalit. Estas tribus negras se dedican principalmente a la agricultura, y comparten el territorio con varios grupos étnicos minoritarios de origen árabe, llegados a la zona posteriormente, conocidos como Baggara (literalmente, "los de las vacas") y dedicados sobre todo al pastoreo nómada.
Los conflictos interétnicos se deben sobre todo a la competencia por los escasos recursos de la zona, y se han agudizado en los últimos decenios debido al considerable aumento demográfico y a las condiciones climáticas adversas. Durante las décadas de 1980 y de 1990 se produjeron varios enfrentamientos entre las poblaciones negra y árabe. Especialmente cruentos fueron los producidos entre 1985 y 1988, en los que se calcula que perecieron violentamente alrededor de 5000 personas de etnia fur y unos 400 árabes,Darfur Civil Conflict 1985-1990, en GlobalSecurity.org (en inglés). coincidiendo con la terrible sequía y consiguiente hambruna que asolaron la región. Después de 1989, la llegada al poder en Sudán de un régimen militar de signo islamista alentó las esperanzas de las tribus árabes, y durante los años 90 tuvieron lugar varias guerras de dimensiones locales. Fue durante esta época cuando se organizaron los yanyauid, grupos árabes paramilitares, que lanzaron numerosos ataques contra las comunidades fur y masalit.Désolation au Darfour , Le Monde Diplomatique, 1 de mayo de 2004 (en https://web.archive.org/web/20071028084538/http://sauverledarfour.com/; en francés).
A comienzos del , coincidiendo con la segunda guerra civil sudanesa, se agudizaron aún más las tensiones interétnicas entre las poblaciones negra y árabe. Entre los primeros se extendió el sentimiento de que eran relegados por el gobierno. A comienzos de 2003, dos grupos negros rebeldes — el Movimiento Justicia e Igualdad (MJI) y el Movimiento de Liberación de Sudán (MLS) — acusaron al gobierno sudanés de oprimir a la población negra en favor de los árabes. El MLS, más amplio que el MJI, se relaciona generalmente con los fur y los masalit, así como con el clan Wagi de los zaghawa, mientras que el MJI se asocia más bien al clan Kobe de los zaghawa.
Desarrollo del conflicto Inicios Suele afirmarse que el inicio del conflicto de Darfur tuvo lugar el 26 de febrero de 2003, cuando un grupo autodenominado Frente de Liberación de Darfur (Darfur Liberation Front) reivindicó un ataque a Golo, el principal centro militar en el distrito Jebel Marra. Sin embargo, el conflicto se había iniciado en Darfur antes de esa fecha, ya que los rebeldes habían atacado comisarías de policía, puestos militares fronterizos y convoyes del ejército, y el gobierno ya había iniciado un asalto masivo por tierra y aire contra la fortaleza rebelde en las montañas de Marrah. La primera acción militar de los rebeldes fue un exitoso ataque contra la guarnición en la montaña el 25 de febrero de 2002, y el gobierno sudanés estaba en alerta desde el ataque a la estación de policía de Golo en junio de 2002. Los cronistas Julie Flint y Alex de Waal afirman que el comienzo de la rebelión debe datarse más bien el 21 de julio de 2001, cuando un grupo de zaghawa y fur se reunieron en Abu Gamra, y juraron por el Corán trabajar juntos para defenderse de los ataques gubernamentales a sus aldeas.Julie Flint y Alex de Waal, Darfur: A Short History of a Long War, Zed Books, London March 2006, ISBN 1-84277-697-5, p. 76-77 Debe tenerse en cuenta que casi todos los habitantes de Darfur son musulmanes, tanto los insurgentes como los yanyauid y los líderes gubernamentales de Jartum.Ibid., Report of the International Commission of Inquiry on Darfur to the United Nations Secretary-General (PDF), United Nations, 25 de junio de 2005, p. 129.
El 25 de marzo de 2003, los rebeldes conquistaron la ciudad de Tine, junto a la frontera de Chad, consiguiendo grandes cantidades de víveres y armamento. A pesar de las amenazas del presidente Omar al-Bashir de "soltar" al ejército, los militares tenían pocos recursos. El ejército se encontraba desplegado en el Sur, donde la segunda guerra civil sudanesa se encaminaba hacia su fin, y en el Este, donde rebeldes patrocinados por el gobierno eritreo amenazaban el oleoducto recientemente construido para transportar petróleo desde los campos de petróleo de Port Sudan. El ejército, poco entrenado en operaciones en el desierto, se vio impotente para hacer frente a la táctica rebelde de lanzar rápidos ataques utilizando vehículos Toyota Land Cruiser por toda la región. Sin embargo, el bombardeo aéreo de las posiciones rebeldes en las montañas fue devastador.Flint and de Waal, p. 99
A las cinco y media de la mañana del 25 de abril de 2003, una fuerza combinada del Movimiento de Liberación de Sudán (MLS) y del Movimiento Justicia e Igualdad (MJI), formada por 33 Land Cruisers, entró en El Fasher y atacó a la guarnición mientras dormía. En las siguientes horas, cuatro bombarderos Antonov y helicópteros de combate, según fuentes gubernamentales (siete según los rebeldes) fueron destruidos en tierra. Mataron a 75 soldados, pilotos y técnicos, y capturaron a otros 32, incluyendo al comandante de la base. Los rebeldes tuvieron nueve bajas. El éxito de la incursión no tenía precedentes en Sudán: en los veinte años de guerra en el Sur, el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (Sudan People's Liberation Army, SPLA) nunca había conseguido llevar a cabo una operación similar.Flint and de Waal, pp. 99-100
Intervención de los yanyauid
El ataque de El Fasher marcó un importante punto de inflexión, tanto desde el punto de vista militar como psicológico. Las fuerzas armadas habían sido humilladas, y el gobierno se enfrentaba a una complicada situación estratégica. Se hizo evidente que era necesario entrenar a los soldados para esta nueva clase de guerra, y se suscitaron sospechas bien fundadas acerca de la lealtad de muchos oficiales y soldados nativos de Darfur.
La responsabilidad de enfrentar a los rebeldes recayó sobre la Inteligencia Militar sudanesa. Sin embargo, en los meses intermedios de 2003, los rebeldes vencieron en 34 de 38 enfrentamientos. En mayo, el MLS destruyó un batallón en Kuttum, causando 500 víctimas y haciendo 300 prisioneros, y, a mediados de julio, 250 soldados murieron en un segundo ataque a Tine. El MLS comenzó a moverse hacia el este, amenazando con extender la guerra a la provincia de Kordofán.
Esto hizo que el gobierno sudanés modificase su estrategia. Dado que el ejército había sido claramente derrotado, se decidió basar el esfuerzo bélico en tres elementos: la inteligencia militar, la fuerza aérea y los yanyauid, ganaderos baggara armados que el gobierno había utilizado ya para reprimir el levantamiento de los masalit en 1996-1999. Los yanyauid se convirtieron en el centro de la nueva estrategia gubernamental de contrainsurgencia. Los recursos militares se concentraron en Darfur, y los yanyauid fueron organizados como una fuerza paramilitar, con equipamiento de comunicaciones y algo de artillería.
Como resultado, en la primavera de 2004 varios miles de personas — la mayoría de etnias no árabes— habían sido asesinados, y cerca de un millón desplazados de sus hogares, lo que provocó una importante crisis humanitaria en la región. La crisis alcanzó una dimensión internacional cuando unos 100.000 refugiados se adentraron en el vecino Chad, perseguidos por milicianos yanyauid, que se enfrentaron con las tropas del gobierno de Chad en la frontera. Más de 70 milicianos y 10 soldados chadianos murieron en un enfrentamiento con artillería en abril.
Un equipo de observadores internacionales de Naciones Unidas informó que las aldeas no árabes habían sido destruidas por completo, mientras que los poblados árabes permanecían intactos: