La Orden de San Lázaro de Jerusalén es una orden hospitalaria cristiana que surgió en Tierra Santa durante los siglos o , especializada en el cuidado y tratamiento de personas afectadas por la lepra.

A diferencia de otras órdenes surgidas en el contexto de las Cruzadas, su finalidad original fue exclusivamente cuidado de los enfermos. A partir del , algunos de sus miembros participaron también en acciones militares, lo que lotorgó a la orden una dimensión mixta, aunque su vocación principal siguió siendo la hospitalaria.

Tras la pérdida de los Estados Latinos de Oriente a finales del , la orden se replegó a Europa Occidental, particularmente a Francia, donde sobrevivió hasta la Revolución Francesa. Los historiadores generalmente consideran que desapareció como institución organizada a principios del . Varias organizaciones contemporáneas reivindican su legado, aunque no existe una continuidad legal establecida con la orden medieval.

La Orden en las Cruzadas

El resultado de la Primera Cruzada fue la toma de Jerusalén el año 1099, los cruzados (al mando de Godofredo de Bouillón) tomaron posesión de la ciudad y la convirtieron en la capital del Reino Cruzado de Jerusalén. Los monjes de San Lázaro, que antes se ocupaban de cuidar a los leprosos, se apresuraron en ofrecer sus servicios a los nuevos reinos.

Curioso es que los lazaristas acogían a cualquier caballero de otra Orden que contrajera la lepra y era bien recibido entre ellos, siempre que guardara su regla.

Se cree que la orden monástica en sí fue creada en la década de 1130 como una orden hospitalaria.

A partir del año 1115 formaron una comunidad independiente entre las Órdenes orientales, ya que algunos caballeros cruzados tomaron el papel de los monjes anteriores, tomando la regla de San Agustín. Puede citarse una bula de Pascual II, confirmando la regla y otra en 1255 del papa Alejandro IV, quien, dos años antes, los había puesto bajo la protección de la Santa Sede. Mientras esto sucedía, los caballeros de San Lázaro tomaban parte en una batalla, la de Gaza, el 18 de octubre de 1244, en aquella batalla murieron todos los combatientes.

Otros, de la misma Orden, lucharon junto con los caballeros templarios, los hospitalarios y los teutónicos, también bajo san Luis, en la desastrosa batalla de Mansura (1250) y también formaron parte de las Cruzadas de san Luis y en las expediciones a Siria (1250 a 1254). Los soldados del sultán de El Cairo asediaron la fortaleza de San Juan de Acre, que estaba en manos de los cristianos desde la primera cruzada. Al mando de los defensores estaban Los Maestres de las Órdenes del Temple y de San Lázaro. Ambos jefes perecieron en la batalla y después de una heroica resistencia, San Juan de Acre fue tomada por los musulmanes en 1291. Y con este hecho quedó determinada la caída de todo el reino latino de Jerusalén. Antes de que esto sucediera, la Orden de San Lázaro reconocida por varios Pontífices, entre ellos Inocencio IV y Paulo V, tuvo en la región de Palestina grandes posesiones, pero cuando el sultán Saladino ocupó Jerusalén, dio un año de plazo a las órdenes hospitalarias para abandonar la ciudad.

El rey de Francia Luis VII que había emprendido la Segunda Cruzada por penitencia, al volver a su país, en el año 1149 llevó con él a doce hermanos de San Lázaro y en 1154, hizo una donación a la Orden del castillo de Boigny, para que la misma estableciera su encomienda general, así la Orden se extendió por numerosas ciudades de Francia. Por su parte, cierto noble inglés, que admiraba a la Orden, introdujo en Inglaterra a los lazaristas, que fijaron su domiciliación en la ciudad de Burton Lazars.

Los caballeros de la Orden de San Lázaro participaron notablemente en varios enfrentamientos importantes: Sitio de Acre (1189-1191) Batalla de Arsuf y batalla de Jafa (1192) Batalla de La Forbie (1244), tras la caída de Jerusalén en julio de ese año.Wise, Terence (2012). The Knights of Christ. Osprey Publishing. Caída de Acre (1291).

La Orden fue reconocida canónicamente como una orden hospitalaria y militar de caballería bajo la Regla de San Agustín en la bula papal Cum a Nobis Petitur del papa Alejandro IV en 1255. En 1262, el papa Urbano IV le aseguró las mismas inmunidades otorgadas a otras órdenes monásticas. Tras la caída de Acre en 1291, los caballeros se trasladaron primero a Chipre, luego a Sicilia y finalmente regresaron a Boigny, que había sido elevada a baronía en 1288. Después de la caída del Reino de Jerusalén, la orden se dividió en dos ramas principales situadas en Italia y Francia."Constitution of The Order". The Military and Hospitaller Order of Saint Lazarus of Jerusalem.

La orden abandonó rápidamente sus actividades militares tras la caída de Acre.Marcombe, David (2003). Leper Knights. En 1308, el rey Felipe IV de Francia le otorgó su protección temporal. Sin embargo, la orden enfrentó importantes desafíos institucionales en el siglo . En 1489 y 1490, el papa Inocencio VIII intentó fusionar la orden y sus posesiones territoriales con los Caballeros Hospitalarios. Esto fue resistido por la mayor parte de las jurisdicciones de la Orden de San Lázaro, incluidas las de Francia, el sur de Italia, Hungría, Suiza e Inglaterra. Los Caballeros Hospitalarios solo lograron apropiarse de las posesiones de la orden en lo que hoy es Alemania.

Aunque la fusión fue confirmada en 1505 por el papa Julio II, la Orden de San Lázaro continuó resistiéndose, y la Orden de San Juan nunca llegó a tomar posesión de las propiedades francesas. Esta reclamación fue rechazada legalmente por el Parlamento de París en 1547. En 1565, el papa Pío IV anuló las bulas de sus predecesores y restituyó todas las posesiones a la orden, intentando otorgar el gran magisterio a su favorito, Giovanni de Castiglione; sin embargo, Castiglione no logró hacerse con las encomiendas en Francia.Moeller, Charles. "The Military Orders." The Catholic Encyclopedia Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911.Marcombe, David (2003). Leper Knights: The Order of St. Lazarus of Jerusalem in England, c.1150-1544. Boydell Press, p. 7.

La Orden después de la Edad Media 230px|thumb|Escudo de la Orden de San Lázaro. En el año 1490, el papa Inocencio VIII tomó la decisión de unir la Orden de San Lázaro a la de San Juan de Jerusalén, sin embargo la rama francesa continuó autónoma, por lo que el papa León X anuló la unificación ordenada por su predecesor. Por su parte, el rey de Francia Enrique IV, unió a la Orden de San Lázaro la del Carmelo, en vista de que esta última languidecía y era conveniente su unificación con otra más poderosa.

La Orden de San Lázaro no desatendía, ni muchísimo menos, sus obligaciones militares ni su lucha contra el poder turco. En el los lazaristas armaron una flota para luchar contra los corsarios y piratas, eligiendo el puerto y ciudad de Saint Maló como centro de sus operaciones marítimas. La Orden llegó a reunir hasta diez fragatas y luchó valerosamente defendiendo la seguridad de las costas francesas.

Aún en el XVI, el papa Gregorio XIII dictó una bula por la que mandaba incorporar la Orden de San Lázaro a la de San Mauricio, formándose así la llamada Orden de los Santos Mauricio y Lázaro, y que se convirtió en una de las más distinguidas de Italia. Ocurrió algo semejante a la ocasión anterior, cuando otro papa trató de incorporarla a la de San Juan de Jerusalén. El Priorato de Sicilia acató la bula pontificia, pero no sucedió lo mismo con el gran maestre de los lazaristas de Boigny que, con varios prioratos y encomiendas, continuaron su vida independiente. Entre los grandes maestres desde el están: los marqueses de Nerestang, de Luvois, de Dangeau, el duque de Berry, después Luis XVI y luego el conde de Provenza, más tarde rey con el título de Luis XVIII. Como caballeros de la Orden de San Lázaro en otros países, pueden citarse a los zares de Rusia, Pablo I y Alejandro I y al archiduque Leopoldo de Austria o los duques de Sevilla. El rey Luis XVIII de Francia y más tarde Carlos X, se declararon protectores de esta Orden.

En Francia había tres Órdenes importantes, muy antiguas: la del Espíritu Santo, la de San Luis y la de San Miguel. Junto a las Órdenes anteriores figuraba la de los lazaristas. Las exigencias que imponía el ingreso a la Orden de San Lázaro: nueve grados de nobleza, sin principio conocido, o remontándose a fecha incierta.

Pasados los turbulentos tiempos anteriores a la época contemporánea, la Orden de San Lázaro, permaneció, no extinguiéndose como algunas otras órdenes militares de caballería. Actualmente se halla representada en Francia, Alemania, Italia, Polonia, Holanda, Suiza, Portugal y España. Con fecha 26 de junio de 1935 registró la Orden sus estatutos en España. El 9 de mayo de 1940 fue reconocida con carácter oficial y declarada de utilidad pública en todo el territorio nacional, por orden que se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 10 del mismo mes.

Su reglamento de la lucha contra la lepra fue aprobado por el decreto de 8 de marzo de 1946, que concede y asigna a la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, importantes misiones. Los miembros de esta Orden se dividen en dos grupos: los miembros y los afiliados. Solo los primeros y aún entre estos, solo los caballeros de Justicia, pueden asistir a los Capítulos de sus respectivos Prioratos. Aparte de los de Justicia hay los de Devoción. Todos pueden ser caballeros, damas o eclesiásticos, pero es absolutamente preciso profesar la religión católica.230px|thumb|Insignia de la Orden.

Tras la reunificación de las dos Obediencias existentes hasta entonces (Obediencia de Malta y Obediencia de París) acaecida en la conferencia internacional de la Orden celebrada en Toronto en 2004 y ratificado por una amplia mayoría frente a la candidatura del príncipe Carlos Felipe de Orleans, el 48.º gran maestre de la única Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, Belén y Nazaret fue Francisco de Paula de Borbón y Escasany.

En solemne sesión de Investidura de la Orden de San Lázaro, celebrada en Mánchester el 12 de septiembre de 2008, fue nombrado 49.º gran maestre de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, Belén y Nazaret Carlos Gereda y de Borbón, a quien en 2018 sucedería Francisco de Borbón y von Hardenberg como 50.º gran maestre, quedando su padre, el duque de Sevilla, como gran maestre emérito.

Tras la reunificación de las dos Obediencias existentes hasta entonces (Obediencia de Malta y Obediencia de París) acaecida en la conferencia internacional de la Orden celebrada en Toronto en 2004 y ratificado por una amplia mayoría frente a la candidatura del príncipe Carlos Felipe de Orleans, el 48.º Gran Maestre de la única Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, Belén y Nazaret fue Francisco de Paula de Borbón y Escasany.

En solemne sesión de Investidura de la Orden de San Lázaro, celebrada en Mánchester el 12 de septiembre de 2008, fue nombrado 49.º gran maestre de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, Belén y Nazaret Carlos Gereda y de Borbón, a quien en 2018 sucedería Francisco de Borbón y von Hardenberg como 50.º gran maestre, quedando su padre, el duque de Sevilla, como gran maestre emérito. El 50.º gran maestre contrajo matrimonio el 9 de octubre de 2021 luciendo el uniforme del cual se dota esta asociación, además de ostentar las condecoraciones sin reconocimiento oficial que la orden concede, ya que no forman parte de los reconocimientos que otorgan las instituciones del Estado, por lo que son un simple adorno. Destaca igualmente que tratándose de una orden de origen militar, su gran maestre no haya realizado el servicio militar.