miniatura|derecha|Uno de los símbolos del movimiento feminista alemán, a partir de la década de 1970. El feminismo es un movimiento político y social, una teoría política y una perspectiva filosófica que, según la RAE, postula el «principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre». De acuerdo con ONU Mujeres, el feminismo en principio lucha por la equidad de género y por el reconocimiento de las mujeres como personas físicas y sujetos de derecho. Así mismo, sostiene que ningún ser humano debe ser privado de bien o derecho alguno a causa de su sexo y busca conseguir que las mujeres tengan iguales libertades que los hombres, además de eliminar la violencia sistemática contra la mujer.
Surgió alrededor del con la publicación de la obra Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana de Olympe de Gouges en 1791 y la Vindicación de los derechos de la mujer, de Mary Wollstonecraft en 1792, y ha tenido un importante desarrollo teórico, político y filosófico desde entonces. El feminismo centra su análisis en el rol del patriarcado en estructurar las relaciones desiguales de poder entre varones y mujeres. En el movimiento, también se realiza una crítica de la visión androcéntrica de la sociedad, a la que busca transformar para conseguir sus objetivos de una sociedad más justa e igualitaria.
El movimiento feminista ha buscado promover los derechos de las mujeres basándose en su sexo, incluyendo derechos civiles y políticos como votar y ocupar cargos públicos; derechos económicos como recibir igual remuneración que el varón por el mismo trabajo, ejercer las potestades propias del derecho privado, tales como suscribir contratos, derechos sociales como recibir una educación, ejercer sus derechos reproductivos y proteger a otras mujeres de diferentes formas de violencia como el abuso físico y el acoso sexual. También ha jugado un rol importante en denunciar y cambiar los estereotipos de género que muchas limitan la vida de las personas. A medida que adquirió relevancia en el mundo académico, fue generando un cuerpo teórico que ha dado lugar a la aparición de disciplinas como, por ejemplo, la geografía feminista, la historia del feminismo o los estudios de género. La filosofía política feminista sirve como campo para desarrollar nuevos ideales, prácticas y justificaciones sobre cómo deberían organizarse y reconstruirse las instituciones. También se han formado por grupos organizados, desarrollándose históricamente en una sucesión de etapas o fases, a las se ha denominado «olas». En cada fase u «ola» se han desarrollado ideas y conceptos, teorías, estrategias, acciones y corrientes muy diversas, por lo que se utiliza, en algunos casos la noción de «feminismos» para denotar esa diversidad. Como movimiento de transformación de la sociedad, tiene una vocación de influencia sobre la forma en la que se conceptualiza la realidad y en el discurso científico.
A lo largo de los años se han desarrollado numerosos movimientos e ideologías feministas que representan distintos puntos de vista y objetivos. Tradicionalmente, desde el , el feminismo liberal de la primera ola que buscaba la igualdad política y jurídica a través de reformas dentro del marco de la democracia liberal se contraponía a los movimientos de mujeres proletarias del movimiento obrero que, con el tiempo, se convirtieron en el feminismo socialista y el feminismo marxista basados en la teoría de la lucha de clases. Desde la década de 1960, ambas tradiciones se contraponen también al feminismo radical, que surgió del ala radical del de la segunda ola del feminismo y que reclama una reordenación radical de la sociedad para eliminar al supremacismo masculino. Estas tres corrientes se denominan a veces como las «tres grandes» escuelas de pensamiento feminista.
Desde finales del , han surgido muchas formas nuevas de feminismo, siendo algunas de las mismas criticadas por tener en cuenta únicamente las perspectivas de las mujeres blancas, de clase media y/o clase alta, con estudios universitarios, heterosexuales o cisgénero. Estas críticas han llevado a la creación de formas de feminismo étnicamente específicos o multiculturales, como el feminismo negro y el feminismo interseccional.
Algunos sectores del movimiento, especialmente los alineados con el feminismo radical, han sido criticados por cometer vandalismo, y han sido catalogadas como grupos de odio por promover actitudes y prejuicios sexistas,Sarah Hoagland, Lesbian Ethics: Toward New Values. Sarah Lucia Hoagland, p. 60, 154, 294. Consultado el 13 de noviembre de 2019. transfóbicas o racistas,Smith, Barbara and Beverly Smith. 1983. "Across the Kitchen Table: A Sister-to- Sister Dialogue", anthologized in This Bridge Called My Back: Writings by Radical Women of Color, p121 con vínculos al supremacismo femenino.The Green Fuse: Ecofeminism Critique. Fecha de acceso: 27 de septiembre de 2018.
Etimología miniatura|Acto por el Día Internacional de la Mujer en Daca, Bangladés, el 8 de marzo de 2005, organizado por el Centro Nacional de Trabajadoras.Aunque el tema de la igualdad se trataba en publicaciones del , como De l'Égalité des hommes et des femmes (1622), de Marie Le Jars de Gournay o De l'Egalité des deux sexes (1673), de François Poullain de la Barre, el neologismo francés féminisme se formó a finales del , a partir de la palabra latina «femina» y el sufijo «isme». El primer uso del término, aunque con un significado distinto, se produce en 1871, cuando un estudiante de medicina, Ferdinand-Valérie Fanneau de la Cour, lo utilizó en su tesis, Du fèminisme et de l'infantilisme chez les tuberculeux (Del feminismo y el infantilismo en los tuberculosos), para referirse a la patología que aquejaba a los varones que sufrían de este mal. Según su tesis, se producía una detención del desarrollo del cuerpo, lo que derivaba en el debilitamiento del individuo enfermo, y, finalmente, se presentaba una feminización del cuerpo masculino. Es poco probable, sin embargo, que se diseminara este término, tanto por su contexto como por la coyuntura en el que se produce.Offen, Karen M. (en inglés). European Feminisms, 1700-1950: A Political History, pp. XIX, 403. Stanford University Press, 2000 En Google Books. Consultado el 13 de septiembre de 2016.
Meses después, en 1872, Alexandre Dumas hijo, escritor y dramaturgo, retomó el término, ahora con un sentido político, en sus panfletos «Feminismo» y «El hombre-mujer» para desprestigiar a los varones que apoyaban decididamente el movimiento de mujeres que demandaban el acceso a sus derechos ciudadanos. Según la historiadora y filósofa francesa Geneviéve Fraisse, Dumas utilizó el término feminismo en el marco de un debate sobre temas como el adulterio y el divorcio. No fue hasta la década de 1880, cuando Hubertine Auclert, sufragista francesa, retomó el término, ahora con una connotación dirigida a los movimientos que buscaban la justicia social y política para las mujeres.Cott, Nancy F. (en inglés). The Grounding of Modern Feminism, pág. 14. Yale University Press, 1987. En Google Books. Consultado el 13 de septiembre de 2016.
Por su parte, el Diccionario de la lengua española recoge por primera vez el neologismo en 1914 y no modifica la definición hasta 1992 (del latín femĭna, mujer, hembra, e -ismo). Hasta la 22.ª edición publicada en 2001 ha definido feminismo como «doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres». En su segunda acepción, movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los varones. Esta segunda acepción la incorpora la edición de 1992. La edición actualizada, define feminismo (l fr. féminisme, y este del lat. femĭna 'mujer' y el fr. -isme '-ismo') como principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.Y como movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo.
Se reconocen varias modalidades de feminismo, entre otras: el feminismo cultural, el feminismo liberal, el feminismo radical, el ecofeminismo, el anarcofeminismo, el feminismo de la diferencia, el feminismo de género, el feminismo de la igualdad, el feminismo marxista, el feminismo socialista, el feminismo separatista, el feminismo filosófico, el feminismo islámico, y el feminismo lésbico. Todo ello hace que se hable de «feminismos» (en plural) y no de un solo «feminismo». En esta línea, se define feminismo como el conjunto heterogéneoHaslanger, Sally; Tuana, Nancy y O'Connor, Peg, "Topics in Feminism", The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Summer 2012 Edition), Edward N. Zalta (ed.) de ideologías y de movimientos políticos, culturales y económicos que tienen como objetivo la igualdad de derechos entre varones y mujeres.
Cronología miniatura|Después de vender su casa, Emmeline Pankhurst, en la foto en la ciudad de Nueva York en 1913, viajó constantemente, dando discursos en toda Gran Bretaña y Estados Unidos. Los estudios feministas europeos, entre los que destacan los que se realizan en idioma español, distinguen como primera fase la del feminismo e Ilustración, también llamada la polémica feminista.
Una de las primeras mujeres filósofas con principios feministas fue Hiparquía, esposa de Crates de Tebas. Era miembro de la escuela cínica, por lo que se despojó de sus posesiones, familia y comportamiento acuerdo a la sociedad, dejó el rol tradicional dado a la mujer y comenzó a vestir ropa de hombre a modo de no seguir las tradiciones de la sociedad griega. Teodoro el Ateo, que se reía de ella, le preguntó por qué no se dedicaba a las tareas propias de su sexo. Hiparquía, consciente de lo que podía haber de revolucionario en su actitud, le respondió: «¿Crees que he hecho mal en consagrar al estudio el tiempo que, por mi sexo, debería haber perdido como tejedora?».Diógenes Laercio, vi. 98
Si bien las polémicas sobre la mujer se remontan hasta la Edad Media y aunque arrancan con el preciosismo, siendo de destacar la obra de Poullain de la Barre (1673), es en el cuando la polémica sobre igualdad y diferencia entre los sexos se plantea con un discurso crítico, a través de la filosofía de la Ilustración, que era contemporánea. El detonante fue la publicación de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana de Olympe de Gouges en 1791 y la obra Vindicación de los derechos de la mujer, de Mary Wollstonecraft (1792). La segunda ola fue el feminismo liberal sufragista, centrado en el derecho al sufragio y a la educación. Fue un interregno, después de las Guerras, con la llamada mística de la feminidad. La tercera ola comienza en los años setenta con lo que las feministas llamaron «el malestar que no tenía nombre», y el análisis del patriarcado, los techos de cristal, así como la situación de las mujeres en el resto del planeta donde no se reconocen los derechos humanos que se declararon universales e inalienables. En esta tercera ola sigue el feminismo, que es un internacionalismo, en la segunda década del .
Otra cronología distingue la primera ola, que apareció a finales del y principios del XX y se centró mayormente en el logro del derecho al sufragio femenino; la segunda ola aparece en los años 60 y 70 y se centra en la liberación de la mujer; por último, la tercera ola comienza en los años 1990 y se extiende hasta hoy en día, y constituye una continuación y una reacción a las lagunas que se perciben en el feminismo de la segunda ola.
Protofeminismo, feminismo premoderno y memorial de agravios miniatura|derecha|Christine de Pizan presenta su libro a la reina Isabel de Baviera. thumb|Retrato del escritor y humanista Pedro de Valencia, autor de la obra Discurso contra la ociosidad (1608), en la que aboga por el trabajo femenino y la igualdad de hombres y mujeres en el ámbito laboral.