El término celtíberos agrupa a una serie de pueblos prerromanos celtas o celtizados que habitaban desde finales de la Edad del Bronce (aprox. ), hasta la romanización de Hispania (siglos -), la zona de la península ibérica llamada Celtiberia por las fuentes clásicas. Resulta difícil asignar territorios y fronteras concretas a esta amalgama de pueblos debido a la escasa documentación histórica existente y a la cantidad de hipótesis sugeridas por los restos arqueológicos encontrados. La definición de celtíbero ha cambiado a lo largo de la historia, pero en la actualidad son habitualmente considerados celtíberos los arévacos, titos, bellos, lusones y pelendones, y más ocasionalmente vacceos, carpetanos, olcades y lobetanos.
Es difícil precisar cómo llegaron las influencias celtas a los indígenas durante la Edad del Bronce. La cultura material resultante es claramente distinguible de los modelos celtas centroeuropeos (Cultura de Hallstatt y La Tène). Hacia el , comienza un proceso de formación de núcleos urbanos más grandes, en detrimento de los pequeños asentamientos fortificados que los celtíberos habitaban hasta entonces. Poco después, adoptan el silabario íbero, dejando en escritura celtibérica inscripciones en monedas y documentos. Tanto las inscripciones encontradas en escritura celtibérica y escritura latina, documentan la lengua celtibérica como lengua celta.
A comienzos del entraron en contacto con las potencias mediterráneas, y fueron descritos por historiadores como Ptolomeo, Estrabón, Marcial o Tito Livio entre otros. Los romanos los consideraban una mezcla de celtas e íberos,Marcial en el , así se consideraba en uno de sus epigramas, «¿por qué me llamas hermano a mí, que desciendo de celtas y de íberos y soy ciudadano del Tajo?». Véanse los Epigramas de Marco Valerio Marcial, en Wikisource. diferenciándose así de sus vecinos, tanto de los celtas de la meseta como de los íberos de la costa. Plinio el Viejo afirma que los celtas de Iberia han emigrado desde el territorio de Celtici Lusitania, que él parece considerar como el asiento original de toda la población celta de la península ibérica que incluye los celtíberos, en el terreno de la identidad de los ritos sagrados, el lenguaje y los nombres de las ciudades.Smith, Sir William (1854), Dictionary of Greek and Roman Geography, volume 2, Boston: Little, Brown and Company.
Tras organizar una dura resistencia (guerras celtíberas), los pueblos celtíberos fueron romanizados durante el y el En el marco de las Guerras Sertorianas ocurrieron los últimos episodios formales de rebelión.
Los celtas no practicaban la escritura. Los celtíberos sí, utilizando el alfabeto de los iberos. Sus creencias religiosas estaban vinculadas con las divinidades y los rituales funerarios celtas, como los enterramientos en necrópolis de incineración.
Orígenes y migraciones célticas hacia la península ibérica Sobre el origen de estos pueblos celtas y el grado de implicación con la población nativa, existen controversias entre los estudiosos.
Hipótesis clásica La hipótesis clásica, por ejemplo defendida por P. Bosch Gimpera, establece la formación de la cultura celtibérica con la llegada de distintas invasiones celtas desde Centroeuropa: Una primera oleada de celtas presionados por los ilirios, por el Pirineo oriental entre los años 900 y 650 a. C. Una segunda oleada por el Pirineo occidental, en tres momentos: Grupos celtas de Westfalia: los celsios, censos o cempsis, presionados por otros pueblos hacia el 650 a. C., dividiéndose en tres grandes grupos, uno asentándose por la línea del Ebro, otro pasando el desfiladero de Pancorbo hacia la meseta (cultura de Numancia I) y otro ocupando el valle inferior del Tajo, Portugal e incluso Extremadura (los vetones), incrustándose en la cultura tartesia . Los sefes, presionados por pueblos germánicos hacia el año 600 a. C. hacia el Pirineo occidental, marchando hacia las llanuras occidentales de la Meseta Norte. Pero ante el empuje de los belgas, parte de estos sefes se dirigen hacia Galicia y otros hacia las zonas de Salamanca, Extremadura (betones) y Teruel (turones). Los belgas (celtas del Bajo Rin y Mosela) hacia el año 600 a. C. parten y llegan a la península hacia el 570 a. C., asentándose entre el Ebro, los Pirineos y el mar Cantábrico: vesiones, autrigones, caristios, nerviones, vacceos, etc. Entonces según esta hipótesis los belos y titos descienden el río Jalón y celtizan a los lusones, que no eran celtas. Pokorny admite con esta teoría que tras los belgas llegaron nuevos elementos celtas en el a Iberia .
Hipótesis según la lingüística Parte de la población celtíbera procede del centro de Europa, ya que el celtíbero es una lengua filogenéticamente derivada del protocelta, aunque influido por otras lenguas. Además del elemento celta y el elemento nativo hispánico, los celtíberos pudieron recibir aportaciones de otras poblaciones europeas.
Existen diversas posibilidades y muchas de estas hipótesis han sido ampliamente abandonadas debido a la dificultad de identificar étnica o lingüísticamente a los hablantes de lenguas hipotéticas como el antiguo idioma ligur, el sorotáptico, el ilirio o incluso el antiguo idioma europeo (todas estas lenguas se han identificado tentativamente para explicar conjuntos de topónimos razonablemente localizados, pero es argüible que correspondieran a grupos étnicos definidos). Entre estos elementos indoeuropeos que son frecuentemente mencionados en relación con el origen de los celtíberos están :
Una hipótesis ligur, para algunos el antiguo ligur sería el sustrato indoeuropeo más antiguo de Occidente, para otros lo sería el hipotético sorotáptico. El ligur pudo proceder de los Alpes suizos y se difundió por la moderna Liguria. La identificación del antiguo ligur (al igual que con el sorotáptico o el antiguo europeo) es hipotética y se basa en topónimos. Así los topónimos acabados en -asco son atribuidos al antiguo pueblo ligur cuyo origen es desconocido (algunos incluso dudan de su indoeuropeicidad). El propio nombre de los distintos pueblos celtas que conforman la Edad del Hierro en la península ibérica parece tener origen ligur (ambrones, autrigones...). Otra hipótesis iliria propuesta por Pokorny, que afirma que los ilirios habrían sido uno de los primeros pueblos indoeuropeos en Occidente y que ello supone una vasta colonización que sigue los cursos fluviales en lugar de los elementos orográficos que siguen los celtas. Dentro de esta hipótesis, se han propuesto tres oleadas de colonización: una iliria hacia el año 1100 a. C. una céltica hacia el 500 a. C. otra céltica en el
Hipótesis de formación in situ Las hipótesis invasionistas no cuentan con el suficiente apoyo en datos arqueológicos. Estudios más recientes retrotraen a la Edad del Bronce la presencia celta en Europa Occidental, incluyendo la península ibérica. Los celtas más arcaicos de la Península ya habitarían el norte, occidente y la Meseta en el II milenio a.C. Vivían en pequeñas aldeas de cabañas, con economía agrícola y ganadera trashumante. A partir del I milenio a.C., estos celtas pasarían a vivir en poblados fortificados (castros), cada uno defendiendo un pequeño territorio. Este substrato "protocelta" atlántico daría origen a los lusitanos, galaicos, astures, vacceos, vettones, carpetanos y pelendones.
Desplazando este substrato se expandirían los celtíberos propiamente dichos a partir de los siglos - No está documentada la llegada de grandes grupos humanos trayendo la cultura celtibérica ya formada, así que seguramente se habría formado localmente, influenciada por la Cultura de los Campos de Urnas, originaria de Europa Central, que penetraría en el Noreste peninsultar en el Bronce final (1200 a. C.). La relación de esta Cultura con los celtas es compleja, pues dieron también origen a pueblos íberos. Su asentamiento, durante el I milenio a.C. en la futura Celtiberia sobre un substrato protocelta, podría explicar el origen de la lengua celtibérica. La formación de la cultura celtibérica sería el resultado de un largo proceso in situ desde el I milenio a.C. hasta el , sin excluir invasiones europeas que mencionan las fuentes.
Fuentes Las primeras referencias escritas sobre los celtíberos se deben a geógrafos e historiadores greco-latinos (Estrabón, Tito Livio, Plinio el Viejo y otros),La primera mención de esta región la encontramos en Tito Livio al narrar los acontecimiento del 218 a. C.: «Bastante habéis perseguido rebaños por los montes de la Lusitania y Celtiberia». aunque su estudio, que arranca del , no adquiere rango científico hasta los inicios del (marqués de Cerralbo, Schulten, Taracena, Caro Baroja, etc.), cobrando renovado impulso en los últimos años. Pese a este excepcional acervo literario, aún hoy se discuten aspectos claves para su definición: los confines de su solar, su verdadera personalidad o su propia genealogía.
Las fuentes clásicas son muy imprecisas respecto a su territorio, aunque podemos considerar que los celtíberos históricos se extendieron con seguridad por las provincias de Soria y Guadalajara, buena parte de La Rioja, este de Burgos, oeste de Zaragoza y Teruel, quizás norte de Cuenca y Asturias; diferentes interpretaciones amplían este marco hacia oriente y occidente. Dado lo heterogéneo de la información literaria y de las evidencias arqueológicas de la cultura celtibérica, resulta difícil definirlos a partir de un único rasgo; no obstante, nos consta que hablaban una misma lengua, el celtibérico, cuyos testimonios escritos (utilizando el alfabeto ibérico), aunque tardíos, se extienden por un territorio que viene a coincidir básicamente con el descrito.
Datos arqueológicos A juzgar por el registro arqueológico, los celtas llegaron a la península ibérica en el con la gran expansión de los pueblos de la cultura de los campos de urnas, ocupando entonces la región noreste. En el , durante la cultura de Hallstatt se expanden por amplias zonas de la meseta y Portugal, llegando algunos grupos a Galicia. Sin embargo, tras la fundación griega de Masalia (actual Marsella), los íberos vuelven a ocupar el valle medio del río Ebro y el noreste peninsular a los celtas, dando pie a nuevos establecimientos griegos (Ampurias). Los celtíberos y los otros celtas de la península quedaron así desconectados de sus parientes continentales, de manera que ni la cultura celta de La Tène ni el fenómeno religioso del druidismo les llegarían nunca.
Pueblos celtíberos
miniaturadeimagen|Mapa de Celtiberia.
Al comienzo, las fuentes se muestran dubitativas en la delimitación de lo que se entendió por Celtiberia y los pueblos considerados celtíberos. Al principio, los autores clásicos utilizaron este término para referirse a todos los pueblos celtas de Iberia. Más tarde, a medida que la conquista progresaba territorialmente, el término de Celtíberos se utilizó para agrupar a ciertos pueblos celtas, pero excluyendo a otros, como por ejemplo los berones.Con motivo de las Guerras Sertorianas, Estrabón (3, 4, 12) menciona que "al norte de los celtíberos, viven los berones". Los autores clásicos de esta etapa ceñían el término Celtíbero a dos grandes ámbitos principales. El primero, formado por los arévacos, y tal vez los pelendones, controlando la Celtiberia Ulterior (provincia de Soria, la mayor parte de la de Guadalajara, hasta el nacimiento del río Tajo, la mitad oriental de la de Segovia y el sureste de Burgos). Entre sus ciudades destacan Secontia (Sigüenza), Numantia (Numancia), Uxama, TermesCitada por Apiano, 141 a. C. y Clunia. El segundo ámbito es la tierra de los tittos, bellos y lusones o Celtiberia Citerior (pobladores de las tierras en torno a los ríos Jalón, alto Tajuña, Jiloca y Huerva), con ciudades como Segeda, Bílbilis (Calatayud), Tierga, Botorrita o Complega.