Judith Pamela Butler (Cleveland, 24 de febrero de 1956) es una filósofa neomaterialista y posestructuralista judeo-estadounidense que se ha dedicado a estudiar el campo del feminismo, la filosofía política y la ética, y ha sido una de las teóricas fundacionales de la teoría queer. Algunos la consideran «una de las voces más influyentes en la teoría política contemporánea»y “la teórica de género más leída e influyente del mundo”. Ejerce desde 1993 en la Universidad de California en Berkeley y pertenece al Departamento de Estudios Psicosociales del Birbeck College y a la European Graduate School, entre otros.Butler, Judith. (2020). La fuerza de la no violencia. Paidós, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Solapa de tapa. ISBN 9789501299106
Es autora de El género en disputa: Feminismo y la subversión de la identidad (1990) y Cuerpos que importan: Sobre los límites materiales y discursivos del sexo (1993), en los que quiso romper las nociones convencionales de género y desarrolla su teoría de la performatividad de género. Estas obras son consideradas por algunas personas grandes aportes en los campos donde Butler se desempeña. Otros de sus trabajos tratan problemas relevantes para diversas disciplinas académicas, tales como la filosofía, la teoría literaria y retórica, el derecho, la sociología, la ciencia política, el cine y la literatura.
A lo largo de los años, Butler ha apoyado a los movimientos sociales por los derechos LGBT+ y se ha pronunciado sobre muchos temas políticos contemporáneos, incluyendo críticas al sionismo, la política israelí, y sus efectos en el conflicto palestino-israelí. Se desempeña en el Consejo Asesor de Jewish Voice for Peace y en su comité para la Libertad Académica y en la junta del Center for Constitutional Rights en Nueva York.
Biografía
Primeros años y educación Judith Pamela Butler nació el 24 de febrero de 1956 en Cleveland, Ohio, en el seno de una familia de ascendencia judeo-húngara y judeo-rusa. La mayor parte de la familia de su abuela materna pereció en el Holocausto en Hungría. Su madre, una defensora de la vivienda justa, fue criada en una sinagoga ortodoxa, se convirtió en conservadora después de la muerte de su padre —abuelo de Butler— y finalmente en reformista; mientras que el padre de Butler, dentista de profesión, se educó como reformista desde su nacimiento.
De niña asistió a una escuela hebrea y a clases de ética judía, donde a la edad de 14 años, y por haberse visto interesada en el debate, se familiarizó por primera vez con la filosofía. En una entrevista para Haaretz recordó los problemas que tenía en la sinagoga cuando comenzaba a introducirse en este campo: «El rabino dijo: “Eres demasiado habladora en clase. Respondes, no te comportas. Tienes que venir y tener una tutoría conmigo.” Yo contesté “¡Está bien, genial!” Estaba muy emocionada». En su adolescencia Butler asistió a una escuela pública mientras continuaba con sus estudios judíos.
Butler asistió a Bennington College antes de transferirse a la Universidad de Yale, donde, en 1978, se graduó en Filosofía, doctorándose en ese mismo lugar en 1984. En el mismo año de su graduación en Filosofía, recibió una licenciatura en Artes. Pasó un año académico en la Universidad de Heidelberg como becaria Fulbright.
Trayectoria izquierda|miniaturadeimagen|229x229px|Butler en el Programa de Teoría Crítica en la Universidad de California, Berkeley Ha sido profesora en la Universidad de Wesleyan (Ohio), la Universidad George Washington (Washington D.C.) y la Universidad Johns Hopkins (Maryland) antes de incorporarse a la Universidad de California en Berkeley, en 1993, donde permanece ejerciendo hasta hoy en día. Allí ha sido directora fundadora del Programa de Teoría Crítica (se mantiene como codirigente de su Consorcio), directora en el Departamento de Retórica (1998-2003 y 2006-7) y presidenta interna del departamento de Estudios de Género y Mujeres (2002 y 2003), además de ocupar la cátedra Maxine Elliot en el Departamento de Literatura Comparada. Presidió la Junta del Centro de Investigación en Humanidades de la Universidad de California en Irvine, fue miembro del Consejo Ejecutivo de la Modern Language Association y presidió su comité de Libertad Académica, del Institute for Advanced Study y de la Ecole Normale Superieure de París. En 2002 ocupó la Cátedra Spinoza de Filosofía en la Universidad de Ámsterdam y se unió al departamento de Inglés y Literatura Comparada en la Universidad de Columbia (Nueva York) como Profesora Visitante de Humanidades en los semestres de primavera de 2012, 2013 y 2014 con la opción de permanecer como profesora a tiempo completo.
Impartió las conferencias Wellek en Irvine, las conferencias Carpenter en la Universidad de Chicago, las conferencias Watts en el Museo Nobel, las conferencias Gauss en Princeton, las conferencias Messenger en Cornell, las conferencias Tanner en la Universidad de Yale y la conferencia Freud en la Casa Museo Freud de Viena. 2
Actualmente, también forma parte del consejo editorial y del consejo asesor de varias revistas académicas, entre ellas JAC: A Journal of Rhetoric, Culture, and Politics y Signs: Journal of Women in Culture and Society, es activista y miembro del Consejo Directivo de la agrupación Jewish Voice for Peace y en su comité para la Libertad Académica, que presidió recientemente, e integrante de la agrupación Profesores por la Paz Palestino-Israelí de Estados Unidos. Es miembro de la Sociedad Filosófica Estadounidense (d. 2007), la Academia Británica (d. 2015) y la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias y fue nombrada Chevalier des Arts et des Lettres por el Ministro de Cultura de Francia en el año 2014 y geógrafa honoraria por la Asociación de Geógrafos Americanos en 2015.
Aportes teóricos
En las décadas previas al trabajo de Butler se comenzaba a cuestionar la idea del sexo como una esencia natural del ser humano. Una de las contribuciones más destacadas del trabajo de Butler es su teoría de la performatividad del género y la sexualidad. En sus obras se pregunta acerca de la formación de la identidad y la subjetividad, trazando el proceso por el cual nos convertimos en sujetos cuando asumimos el género. Sugiere que el género se construye por la acción y el habla, por el comportamiento en el que las disposiciones y rasgos del género se exhiben y actúan; marca una tendencia posestructuralista al plantear que estos rasgos de los seres humanos se pueden entender por medio de una estructura moldeada en una lingüística estructural que intermedia la 'realidad material' y las 'ideas abstractas'. Plantea que el género no es una naturaleza subyacente de que se crea el comportamiento de género, sino una serie de actos cuya repetición crea una ilusión que da lugar a una apariencia naturalizada. Sus preguntas acerca de las categorías de identidad y sus formas de pensar al sexo, la sexualidad, el género y el lenguaje influyeron sobre diversos campos y continúan desafiando las ideas tradicionales de estos conceptos a través de «repensar al sujeto».
El sujeto de Butler no es un individuo sino una estructura lingüística en formación. Dado que la subjetividad no es un hecho y ya que el sujeto está siempre en un proceso interminable de «devenir» es posible repetir la sujeción en diferentes formas. Butler cree que la subjetividad es una construcción y el hecho de apegarte a una sola identidad puede llegar a oprimir la identidad misma. La teórica menciona que no hay necesidad de fijar una identidad de una vez por todas.
El proyecto de Butler busca desestabilizar las creencias comunes de las anteriores nociones y propone desafiarlas a través de un concepto en referencia a Michel Foucault: «política de la inquietud». Foucault influencia a Butler en un análisis genealógico del poder, aunque luego de sus primeros trabajos su metodología se despliega a un marco ético que marca otro enfoque en su obra. Según la European Graduate School, el logro de El género en disputa fue haber lanzado una comprensión más matizada de la identidad y los mecanismos de exclusión, y continúa explicando que la preocupación de la autora fue la «constitución, producción y reproducción de la marginalidad».
Principales obras
Las principales obras de Butler han significado importantes aportes a diferentes campos de estudio, habiendo producido obras consideradas «fundacionales» de la teoría queer e importantes aportes a la filosofía política, posestructuralista y al feminismo de la tercera ola.
Actos performativos y constitución del género (1988) En el ensayo Actos performativos y constitución del género: un ensayo sobre fenomenología y teoría feminista, Butler propone que el género es performativo, concepto que trataría en sus siguientes obras y que toma la noción de «performatividad» del ensayo Cómo hacer cosas con palabras de John L. Austin.
Su desarrollo se basa en la fenomenología de Maurice Merleau-Ponty y el feminismo de Simone de Beauvoir, señalando que ambos pensadores basaron sus teorías en la experiencia vivida y vieron el cuerpo sexual como una idea o situación histórica. Sostiene que el género se percibe mejor como performativo, lo que sugiere que tiene una audiencia social. Para Butler, el «guion» de la interpretación de género se transmite sin esfuerzo de generación en generación en forma de «significados» socialmente establecidos. Afirman que «el género no es una elección radical ... [ni es] impuesto o inscrito en el individuo».
Dada la naturaleza social de los seres humanos, la mayoría de las acciones son presenciadas, reproducidas e internalizadas y, por lo tanto, asumen una cualidad performativa o teatral. Según la teoría de Butler, el género es esencialmente una repetición performativa de actos asociados con hombres o mujeres. Actualmente, las acciones apropiadas para hombres y mujeres se han transmitido para reproducir una atmósfera social que mantiene y legitima una apariencia aparentemente natural en un binario de género. El ensayo compara la performatividad del género con la actuación en el teatro, señalando similitudes como la idea de que cada individuo funciona como actor de su género. Sin embargo, Butler destaca una diferencia fundamental entre la representación de género en la realidad y las representaciones teatrales: debido a que existe una clara distinción de la realidad en el teatro, una representación teatral no produce en un actor el mismo miedo que las representaciones de género a menudo encuentran en la vida real.
Sujetos de deseo (1987) En su primer libro, Sujetos de deseo: Reflexiones Hegelianas en la Francia del siglo XX (1987), examinó el impacto que tuvo el trabajo de Hegel en los filósofos franceses. Sus siguientes libros contenían material teórico proveniente del psicoanálisis, del feminismo y de las teorías posestructuralistas.Salih, S (2002). Judith Butler. Nueva York: Routledge
La obra de Judith Butler se caracteriza por llevar a cabo revisiones críticas de los posicionamientos teóricos de los feminismos esencialistas para pasar a hablar de identidades nómadas frente a aquellas fijas, así como para plantear nuevas formas de habitabilidad de los cuerpos en la paradoja que se crea entre lo que es la capacidad de acción del individuo y su formación y dependencia con respecto al poder. Lo que Butler se propone, en definitiva, es la desnaturalización de conceptos como sexo, género y deseo, en tanto que son construcciones culturales de normas que violentan a aquellos sujetos que no participan de las mismas. Para subvertir los conceptos que oprimen al individuo, se propone, como opción, la creación de actos performativos en torno a la identidad, es decir, una serie de prácticas paródicas con base en su teoría performativa que acaban creando nuevos significados y se reproducen más allá de cualquier sistema binario.
El género en disputa (1990)