Villardeciervos es un municipio de España perteneciente a la provincia de Zamora, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Tiene una población de e incluye, además de la localidad homónima, el núcleo de Cional.
Etimología
Villar y sus variantes (Villares, Villarino o Villarejo) es uno de los topónimos más abundantes en la provincia, tanto de la toponimia mayor (Villar de Fallaves, Villar de Farfón, Villar de los Pisones, Villar del Buey, Villaralbo, Villardiegua de la Ribera, Villardondiego, Villarejo de la Sierra, Villarino de Cebal, Villarino de Manzanas, Villarino de Sanabria y Villarino Tras la Sierra), como de la toponimia menor. Son topónimos que proceden del «villare» latino que a su vez deriva de «villa», palabra que primitivamente significó explotación agraria, luego aldea, más tarde, ya en la última época romana y en los principios de la Alta Edad Media pequeña ciudad con municipio. El derivado «villare» es, al principio, una explotación desgajada del fundo primitivo que más tarde fue fundo y que en ocasiones terminó siendo una aldea, y en otras incluso una villa. Es decir, «villare» y por tanto villar, se refiere a una localidad más pequeña que el núcleo de población designado por villa, por lo que, en general, los «villare» son más pequeñas y de menor categoría histórica y administrativa que los núcleos de población conocidos por un topónimo compuesto cuyo primer elemento es villa o villas. Además los topónimos villa se suelen deber a la repoblación cristiana de los siglos , y , pues villa parece haber sido el apelativo con el significado de población, villa, aldea, etc. preferido por los repobladores medievales, mientras que los llamados villar, villares, villarejo o villarino proceden directamente asentamientos de época romana, como atestiguan los abundantes restos romanos que suelen ofrecer, sobre todo cerámica y tégulas.
Geografía
El municipio, perteneciente a la comarca de La Carballeda, se encuentra asentado a los pies de la sierra de la Culebra que delimita su término hacia el sur y configura un paisaje caracterizado frondosos bosques de repoblación —generalmente de coníferas— y, en menor medida, de bosques autóctonos de roble, melojo y castaño. Por el norte se encuentra rodeado por los pantanos de Agavanzal, Valparaíso y Cernadilla. El casco urbano que constituye la villa, fue declarado bien de interés cultural en la categoría de conjunto histórico en 1987. En él destaca la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y un buen número de grandes casonas de dos y tres plantas construidas en piedra rojiza de sillares o con mampostería bien trabada, en las que destaca el volado al exterior de sus galerías. Junto a estas edificaciones hay otras, también en piedra, que se caracterizan por su mayor sencillez y por utilizar las galerías y las solanas como elementos constructivos identificativos.
Villardeciervos está situado en el oeste de la provincia de Zamora, limitando al oeste con Boya, al noroeste con Cional, al norte con Manzanal y Val de Santa María, al este con Villanueva de Valrojo, al sureste con Ferreras de Arriba y al suroeste con San Pedro de las Herrerías.
Clima
De acuerdo a los datos de la tabla a continuación y a los criterios de la clasificación climática de Köppen modificada Consultado el 29 de noviembre de 2012. el clima de Villardeciervos es mediterráneo fresco de tipo Csb.
Fauna
A finales de verano o principios de otoño es la época reproductora de ciervos. El aire se llena de los roncos y largos bramidos de los machos en celo y resuenan los golpes de sus cuernos, en su lucha por hacerse con el control de la manada. De esta manera realizan una selección natural en el derecho por la reproducción.
Historia
Época prerromana
Los orígenes más remotos de la población se encuentra en la «Peña del Castro». Esta elevación, en cuya base se asienta el actual pueblo, estuvo habilitada durante la Primera Edad del Hierro y la Segunda Edad del Hierro hasta la llegada de los romanos, es decir, entre los siglos y Sus habitantes vivían principalmente de la agricultura —en la zona han aparecido fragmentos de molinos barquiformes o de vaivén, elaborados en gneis y granito— y de un tipo de ganadería mixta, ya que se basaba en el tradicional ganado ovino, caprino y vacuno, junto con cerdos y caballos. Esta economía se complementaba con la caza, la pesca y la recolección de frutos, siendo de especial mención el abundante consumo que se hacía de la carne de ciervo, corzo y rebeco. Además, se desarrolló una incipiente actividad minera.
Se estima que la población que vivía en la «Peña del Castro» no superaba el centenar de individuos. En el asentamiento se puede apreciar en primer lugar la muralla y además los cimientos de casas circulares con zócalo de piedra, sobre el que se seguramente se elevaría un tapial que posiblemente estaría cerrado con ramaje. El suelo solía ser de tierra apisonada con un hogar central. En un momento indeterminado del a.C. se produce otra llegada de indoeuropeos que van a traer como novedades el uso masivo del hierro y de su particular modelado de cerámica. A esta época se le debe la configuración de la muralla, para lo que colocaron las piedras a hueso, de unos cuatro metros de altura por otros tantos de anchura y con entrada curva, en embudo y con una torre que facilite las tareas de vigilancia y defensa.
La economía es similar a la del periodo anterior, aunque se producen cambios significativos en el seno de su sociedad. Sus habitantes se encuentran unidos por lazos de sangre, con costumbres y tradiciones que en algunos casos han perdurado hasta la actualidad. La mayoría de los autores indican que esta zona está incluida en el pueblo de los astures y dentro de la gente de los zoelas, que tenían su capital en el Castro de Avelãs, junto a Braganza. No obstante, las especiales características constructivas del castro y la doble referencia de Estrabón de que los galaicos limitaban con los celtíberos, hace factible pensar que toda la sierra de la Culebra hasta Escober pertenecían a la etnia galaica y por tanto también los habitantes de «Peña del Castro».
Época romana
La caída y abandono de la «Peña del Castro» se produjo en las operaciones previas romanas a la conquista de los astures, cántabros y galaicos del a. C. Sus habitantes serían llevados al llano. En el término de Villardeciervos solo aparecen muy claros restos romanos en el «puente de las Fraguas», pero este es una explotación minera, por lo que se cree hubo de estar en “Villarino”, a pesar de que no se encuentran restos romanos debido a que la zona estuvo habitada hasta bien entrado el .
No obstante el término de Villardeciervos va a tener una gran importancia en época romana, pues por él va a pasar la vía A Bracara Asturicam (calzada romana que unía Braga con Astorga), de gran importancia estratégica, militar y económica (en el será denominada “Vía XVII del itinerario de Antonio Pio”). La presencia romana está atestiguada, como decíamos, en el “Puente de las Fraguas”, donde aparecieron, antes de su arrasamiento, cuatro hornos romanos, escorias, tégulas y fragmentos cerámicos. Desde este momento se pierde todo conocimiento de la vida de los pueblos hasta la época medieval.
Edad Media En la Edad Media, Villardeciervos quedó integrado en el Reino de León, cuyos monarcas acometieron la repoblación del oeste zamorano.
El documento escrito más antiguo hasta ahora hallado sobre Villardeciervos se remonta al año 1155, donde ya aparece con el nombre de “Vilar de Cervos”. En él, Villardeciervos aparece como posesión del monasterio de Moreruela, junto con Folgoso, “Zeonal”, Manzanal y otros pueblos. Desde el 4 de octubre de 1163, según el documento del papa Alejandro III, el sumo pontífice toma bajo su protección al monasterio de Moreruela y libra a sus granjas y haciendas del pago de diezmos, entre las que estaban la “grangiam de Vilar de Cervos”.
En 1305 todo el término de Villardeciervos, por sus magníficos pastos y montes, será acotado por el monasterio de Moreruela a fin de que nadie entrara en ellos. Lo mismo ocurriría con la actividad metalúrgica. Por tanto, la granja que el monasterio tiene en Villardeciervos es similar al resto de las que el monasterio poseyó. Era una unidad agraria, dependiente de la abadía central, explotada por hermanos conversos dirigidos por un «magister grangiae». Al disminuir el número de hermanos conversos, los dominios cistercienses fueron dados a fuero a campesinos dependientes. Así, a finales del , Moreruela, en lugar de explotar esas tierras directamente, consigue rentas de quienes las explotaban.
El declive del monasterio en la Carballeda se agrava a partir de 1398, con la irrupción en la zona de los condes de Benavente. Alonso Pimentel, tercer conde de Benavente, por compra o trueque se hace con las posesiones de Moreruela en la Carballeda. Villardeciervos pasa así de ser señorío eclesiástico a señorío real para acabar siendo señorío señorial.
Época moderna miniatura|Casa tradicional
Durante la Edad Moderna, Villardeciervos estuvo integrado en la provincia de las Tierras del conde de Benavente, y dentro de esta en la receptoría de Benavente.
El 24 de agosto de 1499, los condes de Benavente, por favores prestados, van a donar el derecho del cobro de alcabalas al noble Pedro Sarmiento. Este derecho va a pasar a sus sucesores, de tal manera que Diego José de Oca aparece en 1752 como “dueño de Villardeciervos y vecino de Betanzos”.
Edad Contemporánea Villardeciervos muestra una notable pujanza económica y social durante el . Su población era de 250vecinos y 1020habitantes en el censo de Madoz, todo ello a pesar de que ésta se viera diezmada por una epidemia de cólera en 1834. En lo referente a su economía el pueblo va a destacar, además de por una gran actividad agrícola y ganadera, por su producción de telas y su actividad comercial y arriera. Este poder y la participación de algunos de sus dirigentes en la agitada vida política de la época, le van a llevar a solicitar, contratando a importantes abogados de Madrid, el ser cabeza de partido judicial durante el reinado de Isabel II, cosa que no conseguirían.
De poco valió el valeroso comportamiento de los cervatos el 27 de agosto de 1823. Según el comunicado del Ministerio de Guerra del 16 de octubre de 1823, veintisiete cervatos atacaron cerca del pueblo a 42 hombres a caballo, dirigidos por el teniente coronel del regimiento del Algarbe, Alonso Martín, matando a dos hombres y haciendo prisioneros al resto. Por esta hazaña, Fernando VII, a propuesta del general O’Donnell, va a conceder a los habitantes de Villardeciervos que puedan usar el lado izquierdo de su casaca pendiente de una cinta mitad roja y mitad blanca una medalla de plata que en su anverso tenga el busto del rey y alrededor un lema: “A los valientes defensores de su rey Fernando VII”; y en el reverso una inscripción horizontal que ponga: “Realistas de Vilar de Ciervos. Año de 1823”.
Con la creación de las actuales provincias en 1833, Villardeciervos pasó a formar parte de la provincia de Zamora, dentro de la Región Leonesa, quedando integrado en 1834 en el partido judicial de Puebla de Sanabria.INE: Provincia de Zamora. Comprende esta provincia los siguientes ayuntamientos por partidos judiciales A mediados del la villa tenía contabilizada una población de 1020 habitantes. Aparece descrita en el decimosexto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera: