miniaturadeimagen|213x213px|El autor de la obra, Mario Vargas Llosa Conversación en La Catedral es la tercera novela del autor peruano Mario Vargas Llosa, publicada en 1969 y reconocida como una de sus grandes obras junto a La ciudad y los perros, La casa verde, La guerra del fin del mundo y La fiesta del Chivo. Escrita entre París, Lima, Washington, Londres y finalmente Puerto Rico, la novela en un comienzo fue pensada para publicarse en dos partes debido a su extensión, hecho que solo ocurrió en la primera edición. Según Vargas Llosa, ninguna otra novela le ha dado más trabajo, entre revisiones y reescrituras. Asegura que «si tuviera que salvar del fuego una sola de las que he escrito, salvaría esta». Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español El Mundo.Lista completa de las 100 mejores novelas

La pregunta clave de la novela izquierda|miniaturadeimagen|180x180px|Mientras el protagonista observa la descolorida avenida Tacna en el centro de Lima, se hace la muy conocida pregunta: "¿En qué momento se había jodido el Perú?". Fotografía de la avenida en 1964. El principio de Conversación en La Catedral es considerado uno de los mejores inicios de una novela. Santiago Zavala, el protagonista, abre la novela planteándose de saque una pregunta: ¿en qué momento se había jodido el Perú?

La interrogante nace del desconcierto y el pesimismo del protagonista (Santiago, alter ego del escritor), incapaz de comprender la realidad peruana en su conjunto, a la cual juzga con criterios esencialmente morales. Tiempo después, tratando de buscar una respuesta a su misma pregunta, el autor dirá que no hubo ningún momento específico en que se haya “jodido” el Perú, sino que han sido en realidad varios momentos a lo largo de su historia.

Argumento La novela es un retrato crudo de la corrupción moral y la represión política que vive el Perú bajo la dictadura del general Manuel A. Odría. El cerebro de esa represión es Cayo Bermúdez o Cayo Mierda.

El protagonista, Santiago Zavala o Zavalita, es un joven de familia pudiente, que estudia en la Universidad de San Marcos, entonces uno de los núcleos de la oposición estudiantil que enfrentaba a la dictadura. Su padre, don Fermín Zavala, apodado Bola de Oro, es un próspero empresario que hace negocios muy rentables beneficiándose de la corrupción gubernamental. Zavalita se relaciona con los estudiantes comunistas e incluso es llevado a la comisaría, ante el escándalo de su familia; luego trabaja como periodista y se suma a la bohemia de sus compañeros de trabajo. Llega incluso a casarse. Pero hay algo que en su interior lo atormenta.

Ese secreto que guarda la novela es la homosexualidad del padre de Zavalita, que sostiene encuentros sexuales con su chofer, el zambo Ambrosio. Hortensia (La Musa), una vividora ya en decadencia, se entera de ello y chantajea a Fermín. Ambrosio entonces mata a Hortensia, consternado al ver a su patrón en tal trance, aunque queda en el misterio si lo hace por propia cuenta o por orden de Fermín. Santiago sospecha todo ello; trata de no creer que su padre sea un asesino, un tormento que revivirá al encontrarse, años después, con el zambo Ambrosio en la perrera municipal, y con quien entabla el diálogo en el bar La Catedral, con el que principia la novela y que le da su título.

Este recurso narrativo de convertir una cuestionable conducta sexual en el eje del suspenso se da también en La Fiesta del Chivo, donde el secreto del dictador dominicano es su repentina impotencia sexual al momento de tratar de violar a la niña Urania.

Resumen La novela se inicia con la conversación entre dos personajes dispares que se reencuentran tras muchos años sin verse, a mediados de la década de 1960: Santiago Zavala, un periodista de unos 30 años, proveniente de una familia de clase media alta, pero alejado de ella desde hace tiempo. Ambrosio, un negro viejo que se dedica a matar perros en la perrera municipal, y que anteriormente había sido chofer de don Fermín, el padre de Santiago, entonces un importante hombre de la dictadura del general Manuel A. Odría (1948-1956).

El lugar donde se realiza la conversación es un desaparecido bar de pobres, el que se ubicaba en una esquina de la segunda cuadra de la avenida Alfonso Ugarte, en la zona del llamado Puente del Ejército sobre el río Rímac, local conocido como "La Catedral" en alusión a la gran altura de su techo y, sobre todo, a la forma de portón de iglesia que tenía su entrada. El diálogo, que dura cuatro horas, sirve como hilo conductor para cuatro historias estilísticamente independientes. Entre cerveza y cerveza, los dialogantes van atando cabos y llenando vacíos que nos remiten al Perú del tiempo de la dictadura del general Manuel A. Odría (1948-1956), época de represión política y corrupción que afecta a todos los estratos sociales. Así, los planos se intercalan y los personajes del pasado cobran actualidad y conviven en la narración del presente entre el viejo Ambrosio y el joven Zavala. thumb|right|220px|Santiago Zavala, el protagonista, entra a estudiar a la cuatricentenaria Universidad de San Marcos en contra de los deseos de su familia. En la imagen, la Casona de San Marcos, donde Santiago estudia.

Cuatro son los personajes sobre los que se sostiene la novela: Santiago Zavala, don Fermín Zavala, el zambo Ambrosio y Cayo Bermúdez. Cada uno de los cuales se vinculan a su vez con una legión de personajes de distintos estratos, ocupaciones, caracteres e importancia.

Santiago Zavala o Zavalita es un muchacho de buena familia, hijo de don Fermín Zavala, un empresario colaboracionista de la dictadura de Odría. Zavalita se empeña en estudiar en la Universidad de San Marcos contra la opinión de su padre. En dicha universidad se enrola en el grupo activista de izquierda llamado Cahuide, opositor al gobierno de Odría, comprobando en carne propia la persecución y represalias que sufren los opositores al gobierno.

Por otro lado Ambrosio, un zambo de la ciudad de Chincha, sufre un cambio de vida al pasar de su tranquilo pueblo a la ciudad capital, Lima, donde trata de ganarse la vida como puede, logrando finalmente que un viejo conocido de sus años de infancia, el director de gobierno Cayo Bermúdez (mano derecha del ministro de gobierno y policía), le convierta en su chofer.

Cayo Bermúdez es justamente otro de los protagonistas de la novela, que desempeña un papel desalmado defendiendo los intereses del general Odría: persigue, apresa y tortura a los opositores (mayormente apristas), no escatimando en usar todo tipo de métodos reñidos con la moral para conseguir acallar a la oposición. Se consigue una amante de lujo, Hortensia, una ex cabaretera apodada “La Musa”, a la cual colma de todas las comodidades, pero a la que termina por abandonar tras ser separado del poder.

Mientras tanto, Santiago rompe toda relación con su familia y se pone a trabajar como periodista en el diario La Crónica, ya desaparecido. De otro lado, Ambrosio se convierte en chofer de don Fermín, con el que mantiene una relación homosexual esporádica y secreta. Hortensia se entera de esa relación y la utiliza para chantajear a don Fermín. Ambrosio, apenado al ver a su patrón en tal trance, mata a Hortensia, tras lo cual huye a Pucallpa junto con Amalia, su pareja.

Es esa la terrible verdad sobre la vida íntima de su padre de la que Santiago se va enterando de a pocos y que lo atormenta durante años. Tiene la dolorosa sospecha de que su padre ha ordenado la muerte de Hortensia y siente la necesidad de desentrañar la verdad. Ello explica su interés en hablar con Ambrosio tras ese reencuentro en la perrera, con el que se inicia la novela. Ello explica también la reticencia de Ambrosio a esclarecer el asunto, llegando incluso a pelearse con Santiago a la salida del bar La Catedral, cuando éste le insiste en preguntarle si había cometido «lo de La Musa» por orden de su padre. Sin embargo, por el diálogo que sostienen ambos, expuesto a lo largo de la obra, se desprende que Ambrosio cometió el crimen por propia voluntad, sin mediar orden alguna. O al menos eso es lo que quiere hacernos creer.

Contexto La trama transcurre durante la época del gobierno del general Odría (1948-1956) y se prolonga por unos años luego de la caída de dicho régimen. Odría aparece constantemente mencionado en la novela, aunque solo dando el fondo histórico al relato, pues no es partícipe de la trama central. No es propiamente una novela histórica, sino una ficción literaria creada a partir de un sustento histórico. Aparecen varios personajes del entorno de Odría, a los que se puede identificar fácilmente con personajes históricos, aunque tengan el nombre cambiado: así, Cayo Bermúdez es equiparable a Alejandro Esparza Zañartu, y el coronel Espina al general Zenón Noriega. Vargas Llosa recrea también situaciones reales, como los dispendios de Bermúdez/Esparza, la oposición política, las represiones a los estudiantes y a grupos políticos considerados subversivos, las disputas y conspiraciones por el poder, la gigantesca corrupción pública. La escena de los matones al servicio del gobierno que irrumpen en un mitin celebrado por la oposición en el teatro de Arequipa y que origina la respuesta furibunda del pueblo, es también la recreación de un episodio histórico, el mismo que origina la revolución de Arequipa de 1955 y la caída de Bermúdez/Esparza.

Personajes principales Santiago Zavala (Zavalita)