La Conquista del Desierto o Campaña del Desierto fue la campaña militar realizada por la República Argentina entre 1878 y 1885, por la que conquistó grandes extensiones de territorio que se encontraban en poder de los pueblos originarios, pampa, ranquel, mapuche y tehuelche. Se incorporó al control efectivo de la República Argentina una amplia zona de la región pampeana y de la Patagonia (llamada Puelmapu por los mapuches) que hasta ese momento estaba dominada por los pueblos originarios. Estos, sometidos, sufrieron la aculturación, la pérdida de sus tierras y su identidad al ser deportados por la fuerza a reservas indias, museos o trasladados para servir como mano de obra forzada.
Los hechos son objeto de debate, tanto dentro como fuera del país. La tradicional posición oficial argentina sostuvo que se trató de una gesta militar legítima respecto de la efectiva soberanía de la República sobre territorios heredados del Imperio español que respondió a las matanzas y robos perpetuados por los malones indígenas sobre la frontera.Trímboli, Javier. A. Corpus. Archivos virtuales de la alteridad americana. 1979. La larga celebración de la conquista del desierto. Vol 3, No 2|2013: Julio/Diciembre 2013. http://corpusarchivos.revues.org/568 Contra esa postura oficial, algunos políticos y periodistas de la época, denunciaron lo que consideraron un crimen de lesa humanidad cometido por el Ejército Argentino.Los días 16 y 17 de noviembre de 1878 el diario La Nación, dirigido por el expresidente Bartolomé Mitre, publicó un artículo sobre la matanza de 60 indígenas desarmados por tropas argentinas al mando del coronel Rudecindo Roca (hermano del general Julio Argentino Roca) calificando el acto como crimen de lesa humanidad y de no respetar "las leyes de la humanidad ni las leyes que rigen el acto de la guerra" dado que existía la opción alternativa y disponible para el comandante, según el diario, de “mandarlos bien seguros a Buenos Aires, como se ha hecho con otros”. Véase Lenton (2014)
La posición de las comunidades mapuche, tehuelche y ranquel sostiene que se trató de una invasión ilegítima de los huincas argentinos sobre territorios ancestrales ocupados.
Desde hace décadas, una postura más actual basada en fuentes estatales cuestiona el accionar del Estado contra los indígenas, tanto por la violencia con que se desarrolló la conquista, como por la imposición unilateral, la insuficiencia de derechos y el objetivo de beneficiar a un grupo de terratenientes. Una opinión más reciente, compartida por las comunidades indígenas, un sector argentino y estudiosos de otras nacionalidades, llegan a sostener que se trató de un genocidio y un etnocidio institucional.
En un sentido muy estricto, la Conquista del Desierto se refiere solamente a la campaña del general Julio Argentino Roca del año 1879. Desde un punto de vista estratégico, se incluyen las campañas del año 1878, con las cuales se debilitó la resistencia indígena, y las posteriores hasta enero de 1885, que completaron la conquista del área cordillerana, desde Neuquén hasta Provincia del Chubut. En un sentido histórico mucho más amplio, el término incluye al conjunto de expediciones militares llevadas a cabo por los gobiernos nacionales y provinciales en contra de los indígenas, antes de las campañas de Roca, es decir a las campañas previas a la Conquista del Desierto.
Aclaraciones terminológicas Por tratarse de culturas e idiomas muy diferentes, la terminología utilizada para identificar pueblos, naciones, lugares, etnias, cargos y personas varía según la fuente. Los alcances de los conceptos son muchas veces no unívocos. En algunos casos la terminología empleada u omitida puede ser analizada en forma peyorativa.
thumb|Pareja de indígenas a caballo, por Julio Daufresne y Alberico Isola, 1844 Mapuche: es la palabra que se utiliza en lengua mapudungun para designar al paisano. Los llamados por los colonizadores españoles "araucanos", de la región central de Chile, los pehuenches de Neuquén y otros grupos utilizaron esta lengua desde antiguo, misma que se difundió en toda la pampa y Patagonia con la destrucción de otras comunidades desde la invasión europea. Lehmann Nitsche y otros traducen "mapuche" por "indio", tanto hablando de ranqueles como de tehuelches, ya hacia 1920, así como traduce "winka" por "europeo". Hacia fines del las comunidades mapuches en Argentina determinaron utilizar preferentemente esa palabra como gentilicio. Deriva de las expresiones "mapu" (tierra) y "che" (persona o gente). Los conquistadores españoles los llamaron «araucanos», término que aún utilizan algunos hispanohablantes. La República Argentina utiliza oficialmente la designación mapuche.
Tehuelche y Puelche: tehuelche es una palabra derivada del mapudungun (gente arisca) para denominar a un conjunto de pueblos que habitaban la Patagonia. Es la denominación genérica con que los españoles y argentinos llaman a diversos grupos nómadas de la Patagonia. Puelche (gente del este) es también una palabra mapuche para denominar a los pueblos del este de los Andes, que se ha utilizado para pueblos como los gününa küne, los aonikenk e incluso para mapuches o tehuelches mapuchizados. La agrupación de varios pueblos en una sola palabra, produjo históricamente confusión sobre la identidad de cada uno de ellos. En 1995 el antropólogo argentino Rodolfo Casamiquela identificó a los pueblos tehuelches del siguiente modo: tehuelches insulares (selknam y los manekenk o haush); tehuelches meridionales australes (aónik'enk, patagones o chewelches); tehuelches meridionales boreales (mech'arn); tehuelches septentrionales australes o gününa kena, williches, puelches —un subgrupo de ellos son los chüwach a künna—; y tehuelches septentrionales boreales (conocidos también como "pampas"). La República Argentina utiliza oficialmente la designación tehuelche.
Ranquel o rankulche: es la castellanización de la palabra mapuche rangkülche que proviene de "rangkül" (caña) y "che" (persona) y que era utilizada para denominarse a sí mismos. Para los mapuches era una de las cuatro identidades territoriales del Puelmapu. La República Argentina utiliza oficialmente la designación rankulche.
Porteño: fue una palabra utilizada para denominar a los habitantes de la provincia de Buenos Aires hasta 1880, año en que fue federalizada la Ciudad de Buenos Aires; luego de esa fecha, la palabra fue reservada exclusivamente para denominar a los habitantes de la ciudad, utilizándose el término "bonaerense" para referirse a los habitantes de la provincia. Fueron los porteños los que fueron ocupando progresivamente los territorios que fueron objeto de la guerra, instalando fortines en territorio indígena y corriendo progresivamente la frontera, lo que le permitió a la provincia de Buenos Aires multiplicar por diez la ocupación efectiva de su territorio original. En algunos casos, la palabra porteño, es mal utilizada como sinónimo de argentino o huinca.
Indios: algunos argentinos suelen utilizar el término "indio" para referirse genérica e indiferenciadamente a los pueblos amerindios y a sus descendientes. El término tuvo un origen equívoco porque estuvo originado en la creencia europea de que el continente que luego denominaron América era en realidad la India aunque luego se difundió y es utilizado comúnmente. Diversos estudios e instituciones señalan como discriminatoria la tendencia a denominar a los pueblos originarios con el término "indio", o el genérico "indígena" cuando no se precisa a cual de los pueblos indígenas se está refiriendo el hablante, incluso conociéndolo,Charles MANN: 1491, Apéndice A: Palabras lastradas (pág. 443-449). Madrid: Taurus, 2006. relacionándola con una conducta de invisibilización de las culturas y etnias no europeas. Para autoidentificarse las personas aludidas con la palabra "indios" suelen utilizar las expresiones pueblos originarios o indígenas. Empero esta posición es rebatida en los siguientes términos:
thumb|300px|Araucanos en la Sierra de la Ventana, según Alcide d'Orbigny. Araucano: es un término que significa habitante de la Araucanía o Arauco, una región que actualmente se encuentra en el territorio chileno. Por extensión se ha utilizado la expresión para referirse a las personas o comunidades de lengua mapuche que habitaran fuera de Arauco.
Huinca: procede de wingka, la palabra mapuche usada para nombrar a los colonizadores españoles que llegaron a su territorio en el siglo XVI. Por extensión se aplica a los chilenos y argentinos no indígenas y no negros, a veces con sentido despectivo. En un significado similar se han utilizado en castellano las palabras "cristianos" o "blancos". Para autoidentificarse las personas aludidas con la palabra huinca, utilizan la denominación de su nacionalidad u otra adscripción geográfica o étnica.
Antecedentes
Antecedentes diplomáticos y militares
Guerra por la tierra y por los vacunos
Desde la llegada a la región pampeana de los españoles en el , se sucedieron gran cantidad de invasiones de territorios en poder de diversos pueblos indígenas en las regiones pampeana y patagónica.El Imperio Español sostuvo, en el actual territorio de Chile, una prolongada guerra contra la nación mapuche, durante casi tres siglos, conocida como Guerra de Arauco, en la que ambos bandos celebraron numerosos tratados.
Esas tierras no desiertas que comenzaron a ser ocupadas por las sucesivas expediciones pobladoras de la España colonizadora del introdujeron el caballo y la vaca en el momento en que los indígenas americanos precolombinos estaban radicados en pequeñas parcelas de territorio y aprovecharon los descubrimientos, invenciones, el ingreso de animales antes desconocidos por ellos y la tecnología del hombre blanco para su expansión territorial, que se inició 180 años después.
La disputa armada entre los colonizadores y los indígenas del sur comenzó en la segunda década del .Norberto Ras, autor del detalladísimo libro ‘’La guerra por las vacas’’ dedica sus primeras páginas a intentar demostrar que los malones y expediciones españolas sobre territorio indígena comenzaron con la primera fundación de Buenos Aires, pero no logra certificar ni un solo enfrentamiento violento anterior a los años 1710 causado por la posesión de tierras ni de ganado. Una de las razones fue la adopción completa, por parte de los indígenas, del caballo como medio de movilidad y de combate; otra fue el avance de la araucanización, que ejerció presión militar y aumentó rápidamente la población de los pueblos pampeanos; pero la principal parece haber sido que, hasta entonces, indígenas y españoles explotaron las manadas de vacunos salvajes del interior de la provincia de Buenos Aires sin llegar a competir entre sí, pero el aumento de la población tanto de los indígenas como de los blancos terminó con la población vacuna. Los blancos reunieron a los vacunos mansos y los que pudieron amansar en sus estancias, y los indígenas que buscaban alimento se encontraron con que eran los únicos que existían. De modo que los arrearon hasta sus tolderías, lo que inició la lucha armada por la posesión de esos animales. Más tarde surgió para ellos el negocio de trasladarlos hasta el otro lado de la Cordillera, y la guerra empeoró.
Durante casi todo el , la frontera fue una zona mucho más de guerra que de comercio, aunque éste también existía. En la última década del siglo se firmaron tratados de paz que duraron hasta entrado el .