Jalón (oficialmente en valenciano: Xaló, pronunciado ) es un municipio de la Comunidad Valenciana, España. Situado en el noreste de la provincia de Alicante, en la comarca de la Marina Alta. Jalón pertenece, junto con los municipios de Alcalalí y Llíber, a la subcomarca de Aixa, al sur de la comarca. Cuenta con una población de .

Símbolos El escudo heráldico que representa al municipio fue aprobado oficialmente en 1993 con el siguiente blasonamiento:

Geografía La villa de Jalón está situada en el Valle de Jalón o también llamado Valle de Pop. Atraviesa su término el río Jalón o Gorgos, que tiene una longitud de 55 km. El mejor acceso es la desviación que, antes de llegar a Benisa por la N-332, cruza Jalón y llega a Parcent.

Cabe decir como curiosidad que el meridiano de Greenwich (longitud 0°0′0″) cruza el núcleo urbano del pueblo.

Localidades limítrofes El término municipal de Jalón linda al norte con el de Pedreguer; al sur, con Callosa de Ensarriá y Altea; al este, con Llíber y Benisa y al oeste, con Alcalalí y Tárbena.

Relieve A excepción de la llanura en que se asienta su casco urbano, el resto de su término municipal tiene un relieve accidentado, en el que destacan la Sierra de Bernia (1128 m.), la del Ferrer (889 m.), El Castellet de la solana (608 m.) y el Peña de la Mica (506 m.).

Clima Su clima es benigno con inviernos suaves y veranos soportables por la proximidad del mar Mediterráneo. El mes más lluvioso suele ser el de octubre. Una período ideal para visitar Jalón es el comprendido entre finales de febrero y principios de marzo, que es la época en que florecen los almendros tras los meses más duros del invierno. Todo el valle adquiere una tonalidad blanca cuya belleza es imposible describir con palabras. El almendro por su floración temprana es el árbol que anuncia la llegada de la primavera en el levante español.

La temporada templada dura 3,0 meses, del 23 de junio al 24 de septiembre, y la temperatura máxima promedio diaria es más de 24 °C. El mes más cálido del año en Jalón es agosto, con una temperatura máxima promedio de 26 °C y mínima de 21 °C. La temporada fresca dura 4,2 meses, del 24 de noviembre al 31 de marzo, y la temperatura máxima promedio diaria es menos de 16 °C. El mes más frío del año en Jalón es enero, con una temperatura mínima promedio de 7 °C y máxima de 14 °C.

La temporada de lluvia dura 9,4 meses, del 22 de agosto al 4 de junio, con un intervalo móvil de 31 días de lluvia de por lo menos 13 milímetros. El mes con más lluvia en Jalón es octubre, con un promedio de 44 milímetros de lluvia. El periodo del año sin lluvia dura 2,6 meses, del 4 de junio al 22 de agosto. El mes con menos lluvia en Jalón es julio, con un promedio de 4 milímetros de lluvia.

Historia Jalón da nombre a un valle que comprende también el municipio de Llíber. El territorio acogió a diversas culturas prehistóricas que dejaron su huella en puntos como la Cueva de las Maravillas y las cumbres de la Solana. Destacan las Pinturas Rupestres levantinas del barranco del Manzano. Tampoco faltan vestigios de la época romana.

En su origen, Jalón era un conglomerado de antiguas alquerías árabes.

El dominio árabe duró más de quinientos años, desde el principio del . De esta época son el castillo de Aixa del que quedan restos en la cima de la Solana y el de la sierra de Bernia del que no quedan vestigios (más arriba del "fuerte" del ). Cada castillo dominaba un término castral y la población se repartía en numerosas alquerías cuyos nombres han perdurado en la toponimia de las partidas rurales: Cau, Cuta, Murta, Benibrai, etc. Hacia 1244 el rey Jaime I conquistó estas tierras y fueron incorporadas al reino cristiano de Valencia aunque continuaron poblándolas mudéjares hasta que fueron expulsados.

Tras la expulsión de los moriscos en el año 1609, uno de estos asentamientos –el llamado Ráfol de Jalón– fue repoblado por payeses procedentes de las islas de Mallorca e Ibiza. El mayor número de estos colonos provenía de la localidad mallorquina de Santa Margarita, y son los antepasados de los jalonenses de hoy. El núcleo primitivo o Ráfol, situado junto al río Jalón o Gorgos y caracterizado por sus calles estrechas y de trazado irregular, constituye la parte más antigua del actual Jalón.

Jalón en el Esta fue una centuria crucial para Jalón, ya que, a principios de la misma, se produjo la refundación del lugar tras la expulsión de los moriscos que lo habitaban. La repoblación se hizo con colonos que en su mayoría procedían de Mallorca y, concretamente, de la villa de Santa Margarita. Llíber, que entonces formaba parte de la misma baronía que Jalón, recibió también un contingente de isleños de otra villa, la de Lluchmayor. Este hecho explica que Jalón esté hermanado con la primera y Llíber con la segunda. Con el paso del tiempo, algunos emigrantes de Lluchmayor establecidos en Llíber se desplazaron hacia Jalón o, incluso, hacia otras localidades de la Marina. Este proceso de desplazamiento ha sido estudiado con detalle por los investigadores Mas y Noguera en un artículo titulado El lloc i el terme de Llíber al segle XVII, que apareció el año 2008 en la revista Aguaits.

En el la mayor parte de los vecinos de Jalón se dedicaban a la agricultura. El cultivo de la tierra constituía, pues, la principal fuente de riqueza para sus habitantes. La dura vida de los labradores estaba marcada por las tareas en el campo, que tenían desde la siembra a la cosecha un tempo sucesivo que debía ser observado rigurosamente. En el capítulo XII de la Carta Puebla de 1611 se determina que los colonos están obligados a trabajar las tierras que tienen establecidas y, en caso de que dejen de hacerlo en el período de cuatro años, se les desposeerá de ellas sin necesidad de previo aviso.

El Capbreve de 1635 no contiene referencias directas al oficio de ganadero, pero la existencia de unos cuantos corrales, una carnicería en el Pla de la Séquia que tenía la triple función de establo, matadero y despacho de carne y, finalmente, el pago de la sisa de la carn o impuesto que gravaba este producto nos confirma que en aquella época se realizaba algún tipo de actividad pecuaria, que se halla descrita en el capítulo XI de la Carta Puebla. En él se permite que el ganado se alimente de los pastos situados en las partidas del Cau, Marnes y Masserof a condición de que por las noches regrese a sus corrales en Jalón.

En el las casas y tierras de la Baronía de Jalón estaban sujetas a un doble régimen de la propiedad: de una parte, existía la denominada absoluta (que pertenecía íntegramente al señor) y, de otra, la enfitéutica o compartida entre el señor y sus vasallos, que le pagaban a aquel un censo anual. Además de las regalías o monopolios, el barón retenía con el carácter de dominio absoluto la casa de la Señoría, otra casa en la calle Alicante donde se almacenaban los frutos de la cosecha y, muy probablemente, el Huerto de la Señoría y el de los Naranjos. El resto de casas y tierras estaban cedidas en enfiteusis a los repobladores, que ostentaban el dominio útil que les permitía explotar la propiedad e incluso transmitirla por vía herediaria, pero no venderla sin la autorización del señor, a quien correspondía el dominio directo o eminente. Las casas y tierras que los colonos -mallorquines o valencianos, en su mayoría- poseían entonces habían pertenecido antes a los moriscos. Este cambio en la titularidad del dominio útil, como es bien conocido, se debió a la expulsión de aquellos el año 1609. Dicho hecho histórico abrió el correspondiente proceso de reasignación de toda la propiedad, tanto la rústica como la urbana, a través de los establecimientos celebrados entre el señor y los repobladores. Por ello, no es exagerado hablar de una refundación de los pueblos de Jalón y Llíber, ya que se produce una transformación radical en la composición demográfica de los mismos al desaparecer el elemento morisco, que será sustituido prácticamente en su totalidad por cristianos viejos.

El común de los propietarios tenía una sola casa, pero por excepción algunos poseían más de una. Los nombres de estos mayores propietarios solían coincidir con los primeros repobladores, como por ejemplo Mateu Albanell, signatario de la Carta Puebla de 1611, que afirmaba tener dos casas y dos corrales, uno de los cuales anteriormente (en la etapa morisca) había sido una casa. Otro caso es el de Baltasar Serra, mencionado también en la Carta Puebla, que tenía tres casas y un solar. El Capbreve de 1635 recoge dos situaciones de copropiedad: la primera es la de Miquel Montaner, que declara la mitad de una casa situada en la plaza de Jalón, pero no menciona la identidad del otro cotitular del dominio; la segunda recae sobre una casa ubicada en la calle de las Huertas (actual san Rafael), la cual pertenecía en una mitad a Caterina Ginarda, en su condición de viuda de Joan Serra menor llamado el mallorquín, y la otra mitad le correspondía a Miquel Dols.

Jalón a mediados del La agricultura era en aquellos tiempos la principal fuente de riqueza de la villa, y dentro de ella había adquirido relevancia una actividad que venía practicándose al menos desde la época mudéjar: la producción de la pasa. Antes del su elaboración complementaba el principal cultivo del Valle de Jalón, es decir, el cerealístico representado por el trigo, la cebada y la avena. Pero, en esa centuria la pasa se convirtió en el motor de la economía local. Así no los confirma una acta municipal del 22 de febrero de 1863, en donde la Corporación justificaba la importancia de los caminos que comunicaban Jalón con Denia y Jávea, porque entonces se utilizaban para la importación de cereales para el consumo y, viceversa, para la exportación a aquéllos de la cosecha de las pasas, como principal de este país. Este documento no es el único que acredita esta circunstancia, ya que otra acta redactada el 23 de marzo de 1853 dice que, siendo escasísima la cosecha de trigo en este término, lo es por consiguiente la siembra por estar el terreno plantado de viña en su mayor parte.

Se suele considerar que 1818 fue el año del inicio de la expansión económica de la pasa por haberse producido la primera subida significativa del precio de este producto. Si se piensa que la agricultura comercial se guía por una regla de oro según la cual sólo se ha de cultivar aquello que acabe siendo rentable, no nos debería sorprender la masiva plantación de viña que se produjo entonces en Jalón y en toda la Marina Alta, con la intención de abastecer de uva de moscatel a la que ya se perfilaba como la primera industria de la comarca.

Además, cabe recordar que desde el punto de vista de la producción agrícola, los años centrales del siglo fueron especialmente calamitosos: por una parte, la plaga del oídio atacó con virulencia la viña entre 1845 y 1859 y, por otro, una sucesión de fenómenos meteorológicos, como la ola de calor de los días 7,8 y 9 de julio de 1859, las abundantes nevadas del invierno de 1860 o la sequía de los meses de abril y mayo de aquel mismo año, provocaron que las cosechas disminuyeran sensiblemente. Ante esta situación tan crítica, algunos vecinos de Jalón optaron por desplazarse a Orán o Argel como única forma de asegurarse la subsistencia. Asimismo, en el archivo parroquial está documentada la presencia de jalonenses en aquellas tierras al menos desde el año 1841. Por ello, esta época podría ser considerada como la del inicio de una emigración que se prolongaría hasta la independencia argelina (1962).

Actualmente cuenta con la Asociación Cultural Marge Llarg, que se encarga por proteger, conservar y poner en valor los yacimientos y monumentos históricos de Jalón. Desde la asociación se organiza voluntariado para colaborar en tareas arqueológicas de excavación y limpieza de los distintos yacimientos, también se organizan excursiones y otras actividades.

Demografía Jalón (Alicante) cuenta con una población de .