El turismo en Chile se ha convertido en uno de los principales recursos económicos: En 2015 este sector fue la sexta actividad económica, generó más de USD 2 900 millones,Se incluyen los gastos de los turistas, de los excursionistas y del transporte internacional. equivalentes al 3,2 % del PIB nacional, y empleó a 316 000 personas.

De acuerdo a la Organización Mundial del Turismo (OTM), Chile fue el tercer destino turístico en América del Sur, el cuarto en América Latina y el sexto en América en 2017, cuando recibió un total de 6 450 000 visitantes internacionales. Según cifras oficiales del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, en 2016 la mayoría de estos turistas fueron argentinos (2 900 000), brasileños (439 000), estadounidenses (208 000), españoles (78 000) y alemanes (74 000).

Ubicado en el extremo sudoeste de América del Sur, Chile se describe constituido por tres zonas geográficas. La primera de ellas, Chile continental, comprende una franja en la costa occidental del Cono Sur que se extiende entre los paralelos 17°29'57" S y 56°32'12" S, mayormente desde la ribera sudoriental del océano Pacífico hasta las más altas cumbres de la cordillera de los Andes, a lo largo de 4270 km. La segunda, Chile insular, corresponde a un conjunto de islas de origen volcánico en el océano Pacífico Sur: el archipiélago de Juan Fernández y las islas Desventuradas, pertenecientes a Sudamérica, la isla Salas y Gómez y la isla de Pascua, ubicadas en Oceanía. La tercera, el Territorio Chileno Antártico, es una zona de la Antártica de 1 250 257,6 km² entre los meridianos 53° O y 90° O sobre la cual Chile reclama soberanía, prolongando su límite meridional hasta el polo sur. Debido a lo anterior, Chile se define como un país tricontinental.

Su amplitud latitudinal —que se extiende por más de 39 grados y que aumenta a más de 72 si se incluye el Territorio Chileno Antártico—, su relieve y la influencia del océano Pacífico son los principales factores que explican la variedad de climas y de paisajes en Chile, que a su vez condicionan la formación de sus distintos ecosistemas y el desarrollo de su flora y fauna.

En los Premios Mundiales del Viaje, ha sido reconocido como el «destino de turismo aventura más importante del mundo» entre 2016 y 2020, así como el «destino verde más importante del mundo» en 2019 y 2020.

Historia miniaturadeimagen|Posada del Corregidor El primer registro conocido de un hospedaje construido especialmente para dicho fin en Chile data de 1663, cuando la orden franciscana fue autorizada para construir un hospicio en la quebrada de San Francisco en Valparaíso. En Santiago hacia 1750 ya existía la «Posada de Santo Domingo», y en la misma época se construyó la Posada del Corregidor.

Para la historia del turismo en Chile posterior a la independencia, el investigador Aníbal Urrutia Castro estableció tres grandes periodos: el primero, entre 1840 (cuando se creó la Pacific Steam Navigation Company) y 1929 (cuando se inició la fabricación en serie de automóviles), el segundo, desde 1929 hasta 1960, y el tercero, a partir de 1960 (cuando se creó la Dirección de Turismo) en adelante.

El 16 de febrero de 1917 fue creada la «Sociedad Nacional de Fomento del Turismo», primera institución chilena dedicada a facilitar medios para el desarrollo de la actividad en el país; su primer director fue Carlos Silva Cruz y entre sus miembros se encontraban Alberto Mackenna y Ramón Subercaseaux. Posteriormente, mediante la ley 4585 de 1929, fue creada la Sección Turismo del Ministerio de Fomento, siendo esta la primera vez en que el turismo era abordado de forma directa por el gobierno chileno. Mediante el decreto con fuerza de ley 6 de 1942, dicha sección fue traspasada a la recientemente creada Dirección General de Informaciones y Cultura, perteneciente al Ministerio del Interior.

El turismo comenzó a tomar relevancia a nivel gubernamental en abril de 1960 con la creación de la Dirección de Turismo (Ditur), organismo centralizado y dependiente del Ministerio de Economía. Durante el gobierno de Salvador Allende la Ditur creó la Oficina de Turismo Social, que tuvo entre sus tareas la administración de los 16 balnearios populares construidos entre 1971 y 1972, y que estaban destinados a albergar durante las vacaciones de verano principalmente a familias de bajos recursos.

El 8 de noviembre de 1975, la Ditur fue reemplazada por el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur) como institución descentralizada que inicialmente tenía poder para controlar la actividad turística en el país; dicho poder fue suprimido en 1980, cuando se convirtió principalmente en un organismo encargado de fomentar y regular la actividad turística. En 1977 el Sernatur inició un sistema de señalización turística en las carreteras de Chile, mediante 60 pictogramas que indicaban a los viajeros los principales atractivos de distintos lugares del país, instalados mediante señales ubicadas a un costado del camino.

El turismo en la Antártica Chilena recibió un impulso a mediados de los años 1980, cuando la Fuerza Aérea de Chile y el Sernatur iniciaron una serie de viajes al continente blanco, a la vez que la hostería de la Villa Las Estrellas —construida en 1980— pasó a denominarse «Hotel Estrella Polar», administrada por el Hotel Cabo de Hornos de Punta Arenas.

Guías turísticas El Almanak nacional para el Estado de Chile (de Juan Egaña, 1824) y la Guía de forasteros en Chile (de José Victorino Lastarria, 1841) son considerados los precursores de las guías turísticas en Chile. Ya entrado el aparecieron diversas publicaciones destinadas a orientar a los viajeros: entre ellas se cuentan el Baedeker de la República de Chile (1910), El amigo del viajero en Chile (1924) y el Baedeker de Chile (1930) —este último fue editado por la Sección Turismo del Ministerio de Fomento, por lo que se convirtió en una de las primeras publicaciones oficiales de su tipo— así como también existieron guías para automovilistas, como por ejemplo El Libro Azul. La Empresa de los Ferrocarriles del Estado se convirtió en uno de los principales editores de guías turísticas, iniciando en 1932 la publicación de la Guía del Veraneante —en 1963 cambió de nombre a «Guía turística de Chile», que se publicó hasta 1989— y al año siguiente la revista En Viaje, que circuló hasta 1973.

Entre 1982 y 1983 fue publicada una serie de guías turísticas denominada «Guía Bancosorno», elaborada por Jorge Sánchez Reyes y que se convirtió en la base de «Turistel», guía lanzada en 1985 y que en 2008, tras la muerte de Sánchez, fue adquirida por la Compañía de Petróleos de Chile (Copec), quienes la renombraron «Chiletur».

Suvenires Entre los suvenires de Chile, destacan los vinos y piscos chilenos, los trabajos en cobre y madera, los tejidos y la artesanía en general.

Atracciones turísticas

Debido a su variedad de climas y paisajes, Chile ofrece una diversidad de escenarios y lugares naturales. Entre sus principales atracciones turísticas se cuentan su costa de 6435 km de longitud, sus 904 playas costeras, fluviales y lacustres; la cordillera de los Andes (con sus 18 estaciones de esquí, montes y 2000 volcanes), sus 3739 islas y 2180 islotes (isla de Pascua es uno de sus principales polos turísticos), y sus áreas silvestres protegidas (integradas por 52 reservas naturales, 39 santuarios de la Naturaleza, 36 parques nacionales, 14 monumentos naturales, 13 sitios Ramsar y 10 reservas de la biosfera), principalmente aquellas de las zonas extremas del país.

En noviembre de 2014, Chile se adjudicó el premio al «mejor destino emergente» (en inglés: Breakthrough Destination) en el concurso «Agents' Travel Choice Awards», organizado por la revista Selling Travel, donde votaron más de 600 agencias de viajes inglesas. En enero de 2017, la sección de viajes de The Daily Telegraph eligió a Chile como el «mejor destino para visitar en 2017». La editorial de guías de viajes Lonely Planet destacó a Chile como el primero de los diez países para visitar en 2018.

Zonas geográficas Chile continental

Debido a su variedad de climas —en el Cono Sur, Chile se extiende desde un punto a 625 km al norte del trópico de Capricornio hasta un punto a 1400 km al norte del círculo Polar Antártico—, el territorio de Chile continental se divide en las siguientes regiones naturales: zonas norte (Norte Grande y Norte Chico), central, sur y austral.

Zona norte

Esta zona abarca las tres regiones del Norte Grande —Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta— y las dos del Norte Chico —Atacama y Coquimbo—.

En esta zona del país se encuentran el desierto de Atacama, el más árido de la Tierra —en octubre de 2014, la editorial de guías de viajes Lonely Planet destacó a este desierto como la novena entre las diez regiones que había que visitar en 2015—; el yacimiento cuprífero de Chuquicamata, la mayor mina a cielo abierto del mundo; y el Nevado Ojos del Salado, de 6891,3 , el volcán más alto del mundo y la cumbre más alta de Chile —la segunda del continente y de los hemisferios sur y occidental—. Asimismo, en esta zona se hallan los vestigios de la cultura Chinchorro, desarrollada entre 5000 y 1700 a. C., la primera del mundo en momificar artificialmente a sus muertos; y los restos de extracciones hechas entre 12 000 y 10 000 años atrás en una mina de óxido de hierro, la más antigua del continente. Por otro lado, en esta zona se encuentran las oficinas salitreras de Humberstone y Santa Laura, declaradas patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2005.

En esta zona es posible observar el desierto florido —fenómeno que además ocurre solo en Australia y Estados Unidos—, que tiene lugar entre septiembre y noviembre de aquellos años con lluvias sobre el rango normal para el desierto. En el extremo del Norte Grande, en las cercanías de Putre, se puede apreciar el conjunto formado por el lago Chungará, uno de los más altos del mundo con 4500 , y el volcán Parinacota. San Pedro de Atacama es muy visitado por turistas extranjeros para apreciar la arquitectura del pueblo, las lagunas altiplánicas, el Valle de la Luna y el campo de géiseres de El Tatio, el mayor del hemisferio sur y el tercero del mundo. En enero de 2015, la sección de viajes del The New York Times destacó al valle de Elqui como el quinto de los 52 lugares que había que visitar en 2015.

El sincretismo entre la tradición indígena y el catolicismo ha producido festividades y tradiciones religiosas —como las dedicadas a las vírgenes del Carmen y del Rosario en las fiestas de La Tirana y de Andacollo, respectivamente— y carnavales. El baile chino, una de las manifestaciones del fervor religioso, fue declarado patrimonio cultural inmaterial por la Unesco en 2014.

Los balnearios costeros de las subzonas del Norte Grande y del Norte Chico —como Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena y Coquimbo— albergan al turismo nacional durante los meses de verano. En esta zona hay 31 playas habilitadas.

Zona central

Esta zona incluye seis regiones: Valparaíso, Metropolitana, O'Higgins, Maule, Ñuble y Biobío.