Huécija es una villa y un municipio español de la provincia de Almería, en la comunidad autónoma de Andalucía, situado en la comarca de la Alpujarra Almeriense, en el valle del Andarax y a 31 km de la capital de la provincia, Almería. En el año contaba con habitantes (INE).
La localidad se ubica en la margen derecha del barranco del Agua y las faldas del cerro de la Cruz (Sierra de Gádor) a una altitud de 411 Su término municipal presenta una orografía irregular y se diferencia la parte de la Sierra de Gádor con grandes elevaciones y la parte situada en la depresión del río Andarax formada por pequeños cerros y barrancos.
Huécija fue la capital del señorío de Marchena durante la Edad Moderna el cual fue nombrado como Taha de Marchena antes de la conquista cristiana. Con la llegada del liberalismo y su consiguiente nueva organización territorial extingue el señorío en 1833 y Huécija como el resto de localidades que lo integraba se constituye como municipio.
De su conjunto monumental destaca el Convento de los Agustinos de estilo barroco que ha sido declarado bien de interés cultural en 1992 y la iglesia de la Anunciación de estilo mudéjar. La actividad económica principal del municipio es la agricultura y como en el resto de las localidades del valle del Andarax ha tenido gran importancia el cultivo de la uva de Ohanes aunque debido a su declive se ha ido sustituyendo progresivamente por otros cultivos como el naranjo.
Toponimia El origen del nombre es oscuro, aunque se sabe que durante la época musulmana era denominado Güezixa o Güecija y probablemente podría significar centro de o madre de los pueblos; pero esto es una suposición escasamente demostrada.
A partir de la conquista cristiana, tenemos distintos documentos en los que se nombra a la villa de diversas formas como: Guezixa (1492), Huezifa (1713), Villa de Marchena (1713) y Guécija (1800). Con la aparición de la Real Academia Española en 1713, se empieza a poner orden en la formación de palabras y en la ortografía, apareciendo la denominación de Huécija.
Geografía miniatura|Barranco del Agua o del Alfarax La localidad se encuentra situada en la parte occidental de la provincia de Almería a una altitud de 411 en un área delimitada por el barranco del Agua y el de los Frailes a 31 km de la capital de provincia, Almería. Su término municipal tiene una superficie de 19,2 km² y limita al norte con el municipio de Bentarique, al este con el de Alicún y un enclave del de Terque, al sur con el de Terque y al oeste con el de Íllar.
Relieve e hidrología El municipio está situado en el valle natural de la confluencia del río Andarax, aunque este río no llega a pasar por el municipio y en la cara sur de la Sierra de Gádor, hasta aproximarse a las cumbres, lo que le confiere una orografía de pendientes, donde abundan los barrancos, como el de Mamaica o el barranco del Agua. Este barranco, también conocido como barranco del Infierno o del Alfarax, nace de las corrientes que se unen en el paraje conocido como la Chanata, en la Sierra de Gádor, y desemboca en el río Andarax junto al municipio de Terque.
El núcleo de población está situado a los pies del cerro de la Cruz y al Este del barranco del Agua. Esta orográfía natural marca los límites del núcleo urbano.
Clima El clima de Huécija es típico mediterráneo, y se caracteriza por unos veranos secos y calurosos y unos inviernos fríos. Las precipitaciones son escasas e irregulares a lo largo de todo el año, estando por debajo de los 200 mm anuales. Las heladas son frecuentes en los meses de invierno, mientras que los veranos se caracterizan por las largas horas de luz, siendo los días calurosos y las noches frescas. La temperatura media anual roza los 20 grados centígrados. Este clima permite que la vegetación que puebla nuestra sierra sea la típica flora mediterránea, donde abunda el matorral y el pino carrasco sobre todo, y que, combinado con lo escarpado de sus montañas logran un paisaje indiscutiblemente bello y lleno de vida. Flora y fauna Flora Fauna
Riesgos naturales El municipio de Huécija cuenta con un plan territorial de emergencia local (PTEL) que cumple con la Ley 5/2010 sobre autonomía local.
Historia miniatura|Vista general de Huécija
Edad Antigua Es muy probable que el primer asentamiento cultural en la villa sea de origen romano pues ésta se encuentra muy próxima al cerro de Marchena, donde se ha localizado restos de una antigua villa romana.
Edad Media La primera mención histórica de Húecija fue en la Edad Media en la época musulmana en la que en el año 891 se hace mención a la alquería, categoría que Huécija tenía en esta época, en la actividad colonizadora y de fundación de Urs al-Yaman (nombre de Pechina, que fue el centro urbano más importante de la zona, el nombre significa Urci de los yemeníes o tierra dada a los yemeníes.
Posteriormente, a partir del , cuando el Reino nazarí de Granada quedó como el único territorio musulmán independiente en la península ibérica; Huécija formó parte junto con otros diez lugares de la taha de Marchena, de la cual la villa de Marchena era la capital, la residencia del gobernador y donde estaba la principal fortaleza (El Castillo de Marchena).
Edad Moderna miniatura|Escudo labrado en piedra con las armas de los Cárdenas (Duque de maqueda) y los Velasco (Duque de Frías) situado en la torre del convento de los Agustinos Conquista Cristiana Después de la rendición de Baza y la capitulación de Almería, la Taha de Marchena fue convertida en señorío, pasando a manos de Gutierre de Cárdenas y Chacón (Duque de Maqueda) al cual se le entregó como recompensa, siguiendo la costumbre de los Reyes Católicos de ceder señoríos a los nobles que participaron en la Reconquista. Los 10 lugares que componían la taha de Marchena ahora convertida en señorío eran: Zodun (Alsodux), Alhabiati (Alhabia), Terque, Bentarico (Bentarique), Ylar (Íllar), Alhama, Estancihun (Instinción), Rágol, Alicún (posiblemente un barrio de Huécija) y Guezixa, (Huécija) que quedó como la capital y fue elevada a la categoría de villa junto con Terque. La villa de Marchena a partir de entonces fue progresivamente desapareciendo. De esta época datan la "Casa Palacio", de la que actualmente (2010) solo se conservan algunos muros y el Convento de los Agustinos, el cual fue mandado construir por la esposa de Gutierre de Cádenas, Doña Teresa Enríquez. Junto a él también se construyó la Iglesia de la Virgen de la Regla, la cual quedó destruida por el terremoto de 1522, conservándose únicamente su torre y su fachada sur, ambos aprovechados para la nueva iglesia del Convento de los Agustinos. En el también se construlló la `Iglesia de la Anunciación, en estilo mudéjar y con posteriores añadidos barrocos y neoclásicos. Rebelión de los Moriscos Durante la rebelión de los moriscos, muchos cristianos padecieron en una cruenta batalla, algunos de ellos se habían refugiado en el Convento, al cual prendieron fuego los moriscos y murieron todos los que se refugiaron, menos nueve que se entregaron, estos fueron hechos prisioneros y posteriormente ejecutados. Huécija fue controlada por los cristianos a partir del 13 de enero de 1569 y los moriscos en general fueron derrotados en 1570 y posteriormente expulsados.
Edad Contemporánea El señorío se mantuvo hasta 1835, año en que fue abolido y Huécija y las demás poblaciones que lo formaban se convirtieron en municipios independientes. También por esta época cabe destacar la introducción del cultivo de la uva de Ohanes que ha sido hasta nuestros días el principal factor de desarrollo y la principal fuente económica de la villa. Del se podría destacar el expolio que se desató durante la Guerra Civil. Tanto en la Iglesia de la Anunciación como en el Convento de los Agustinos, en este último se perdió un retablo barroco de gran valor.
Demografía Huécija cuenta con una población de .
La población extranjera residente en la localidad aciende a 5 personas (0,94 %), 4 de ellas proceden de la Unión Europea y 1 de Marruecos..
Urbanismo
Dentro del principal núcleo de población se distinguen algunas agrupaciones vecinales tradicionales como: La Fuente, La Carretera, Barrio Alto, Barrio Bajo y la Glorieta. Además, Huécija cuenta con una barriada que en su tiempo llegó a tener alcalde pedáneo, denominada Barrio de la Luna o Los Molinicos, que está situada junto a la Sierra de Gádor, en el paso de la carretera A-348 por el municipio. Antiguamente muchas familias huecijeras residían en la barriada (núcleo de población diseminado) debido a que trabajaban en los campos de cultivo aledaños, pero actualmente (2010) se encuentra despoblado. Tan sólo acuden en fines de semana o períodos vacacionales las familias que aún conservan en buen estado algunos de los cortijos que quedan en pie. Junto a Los Molinicos existe un barranco en el que podemos observar diversidad de animales que pueblan los alrededores del municipio, como las cabras montesas. La vivienda dominante en la localidad, es de una o dos alturas, con la cubierta plana (denominada en la gerga local "terrao") de launa, aunque hoy muy transformada debido a la generalización de materiales y formas constructivas de nueva factura, que contrastan y degradan una rica arquitectura tradicional.
Economía En Huécija hay 119 personas contratadas, de las cuales 10 cuentan con un contrato indefinido y 109 con un contrato temporal. El municipio tiene 108 personas registradas en el paro, 87 hombres y 32 mujeres. 16 contratos son a personas extranjeras y 8 son trabajadores agrarios subsidiados
Agricultura Ha sido de siempre la principal fuente económica de Huécija, manifestándose en numerosos elementos patrimoniales que han llegado hasta nosotros, siendo abundantes las balsas, como las del Garroferal o la Fuente y Balsa del Molino, las eras, como la del Algarrobo, las infraestructuras para la conducción del agua, como túneles, partidores, etc. La base actual de la economía del municipio, actualmente en un estado de estancamiento, sigue siendo el subsector agrícola, encontrándose en un proceso de cambio, debido a la crisis de la producción uvera, encontrándose muy difundidos los cultivos hortofrutícolas como el naranjo o el olivo y los invernaderos. Durante la Edad Media con los musulmanes se desarrolla una agricultura cuyo objetivo principal va a ser el aprovechamiento del recurso más escaso, el agua. Los cultivo predominantes eran el maíz, frutales, hortalizas, lino, cáñamo, moreras (para la industria de la seda), y en zonas de secano cereales y leguminosas. Tras la Reconquista continúa este tipo de cultivo, aunque se introducen otros nuevos de secano en detrimento de la superficie ocupada por el cultivo tradicional musulmán. En los siguientes siglos, y , Huécija se configura como un importante centro comercial de la comarca, al celebrarse una feria anual de ganado equino y otros animales domésticos que aún a mediados del era importante. En el cambió de forma radical la agricultura tradicional, al dedicarse la mayor parte de la superficie al parral, nuevo cultivo que va a caracterizar la comarca por su especialización para la exportación, y al decaer ésta a mediados de los años 60 se introducen los cítricos como alternativa.
miniatura|Parrales de Huécija +Cultivos (2005) Cultivos herbáceos Cultivos leñososSuperficie 8 160Principal cultivo de regadío Patata media estación NaranjoPrincipal cultivo de regadío 6 ha 28 haPrincipal cultivo de secano - AlmendroPrincipal cultivo de secano - ha 92 ha
Otros sectores
Además de la agricultura, también destaca como actividad económica el comercio, la construcción y la pequeña industria manufacturera. En la localidad hay un total de 26 empresas ubicadas. De ellas 4 cuentan con entre 6 y 19 trabajadores y 22 con menos de 5. Huécija posee, como consecuencia del cultivo del maíz, una escuela-taller de artesanía para la farfolla.