border|right|150pxthumb|Uno de los primeros balones existentes de football (1924).
El fútbol o balompié es el deporte más popular en España. En el Informe Global 2013 sobre Consumo de Contenidos Deportivos en España, entre los aficionados al deporte, el fútbol dominaba respecto al resto de deportes (el 64 % de los adultos eran aficionados al fútbol, y a continuación el 47 % eran aficionados a la Fórmula 1 y el 41 % al tenis). Además, el fútbol es el deporte que cuenta con más jugadores federados (un total de 942 674, de los cuales 898 551 son hombres y 44 123 mujeres) y más clubes inscritos (un total de 20 588) entre todas las federaciones deportivas españolas, según los datos publicados por el Consejo Superior de Deportes (CSD) en el año 2016. En una encuesta de hábitos deportivos de la población española realizada en 2010, el fútbol se situó como el segundo deporte recreativo más practicado por la población (17,9 %). El 75,9 % de las personas afirmó haber comprado entradas para asistir a un partido de fútbol. Además, un 67,3 % de las personas dijeron haber visto todos, casi todos, muchos o algunos de los partidos de fútbol retransmitidos por televisión. El 67 % de la población dijo que era aficionado o sentía simpatía por un club en particular. Además, el 74,9 % dijo que veía, siempre que era posible, los partidos transmitidos por televisión sobre sus equipos favoritos; y el 42,4 % tenía, banderas, escudos u objetos de sus equipos favoritos. Los datos de esta encuesta confirman la impresión generalizada de que la mayoría de los españoles son aficionados del Real Madrid (32,4 %) o del FC Barcelona (24,7 %), y los otros equipos tienen menos seguidores a nivel nacional, como Atlético de Madrid (16,1 %), Valencia CF (3,5 %), Athletic Club (3,3 %) o Sevilla FC (3,2 %).
Es el tercer deporte más practicado de forma recreativa habitual —en 2017 lo practicaba el 6,5 % de los españoles por detrás de correr y el aeróbic— según un estudio de la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC), superando a otros deportes como yoga, y las actividades cardiovasculares y de musculación de los gimnasios.
En una encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en 2010, un 75,9 % de las personas encuestadas dijeron que alguna vez habían comprado entradas para asistir a un partido de fútbol. Los resultados indicaron que el fútbol seguía siendo el deporte que más interesaba a la mayoría de españoles con un 64,6 % aficionados o con simpatía por un equipo en particular. Además, el 46,1 % dijo que observaban balompié en la televisión, seguido del baloncesto; y un 9 % habían comprado algún artículo relacionado con ellos en el último año. A fecha de mayo de 2017 la misma encuesta de la AIMC estableció que la mayoría de la población española era simpatizante del Real Madrid Club de Fútbol (30,2 %) o del Fútbol Club Barcelona (24,7 %), y los aficionados y simpatizantes de otros equipos, como el Atlético de Madrid (7,1 %), el Valencia Club de Fútbol (4,1 %), el Athletic Club (3,9 %) o el Real Betis (3,2 %), Real Zaragoza (2,2 %) eran minoritarios a nivel nacional. En cuánto al número de seguidores de los clubes de fútbol españoles en las redes sociales suman más de 450 millones de seguidores: Real Madrid Club de Fútbol 214,5 millones, Fútbol Club Barcelona tiene 211,3 millones, Atlético de Madrid 22,4 millones, Athletic Club 3,6 millones, Valencia Club de Fútbol 3,3 millones, Sevilla FC 3,3 millones, Real Betis 2,7 millones, Real Sociedad 1,9 millones, Málaga CF 1,8 millones, Villarreal CF 1,7 millones, y el resto con cifras inferiores al millón de seguidores.
Historia thumb|280px|El Real Club Recreativo de Huelva, club decano vigente del fútbol español (1889). El fútbol se introduce en España a través de trabajadores inmigrantes, especialmente británicos, hacia finales del siglo XIX. Fueron los ingleses asentados en las Minas de Riotinto (Huelva), y en la propia capital los que disputaron los primeros partidos hacia 1870. Pero también fue introducido en el ámbito educativo, al igual que el tenis, por medio de un tipo de educación privada no oficial cuya pedagogía innovadora no descuidaba la formación conjunta de cuerpo y espíritu en varones y féminas, y así se ha documentado el uso del deporte, y más en concreto el fútbol y el tenis, para la educación física de los alumnos de la anglófila Institución Libre de Enseñanza (1876-1936), como parte de la pedagogía del krausismo.Luis Palacios Bañuelos, "Principios educativos de la ILE en educación", en La España soñada. José Castillejo, un regenerador desde la Institución Libre de Enseñanza. Ciudad Real: Diputación provincial, 2019, p. 196. El 16 de agosto de 1873 se jugó el primer partido de fútbol en España, aunque no fue reglado. Tuvo lugar en las minas de Riotinto cuando los trabajadores británicos de la compañía Rio Tinto Company Limited organizaron un encuentro durante las fiestas patronales en honor a San Roque disputado en tierra roja. Sin embargo, en abril de 2024 la Biblioteca Nacional digitalizó un periódico, el Gibraltar Chronicle, en cuya edición del 22 de febrero de 1869 aparecía una reseña de un partido disputado en Jerez de la Frontera el 13 de febrero de 1869 entre miembros del Jerez Cricket Club y marineros del buque británico Endymion. El resultado fue de 0-1 para los marineros, pero hay que tener en cuenta que fue un encuentro de fútbol no reglado.
Surgen en 1876 y 1878 los que fueron los primeros «protoclubes» españoles: el Río Tinto Foot-Ball Club. Estas sociedades, sin embargo, no fueron inscritas en ningún registro oficial por lo que no ha quedado constancia legal de su existencia. El primer club de fútbol español legalmente establecido fue el Cricket y Foot-Ball (Club) de Madrid, en 1879, y que parece que inició leves actividades también en 1878. A posteriori, surge el Huelva Recreation Club, actual Real Club Recreativo de Huelva, que fue establecido el 18 de diciembre de 1889, siendo el equipo Decano del futbol español, a ser el club más antiguo con existencia ininterrumpida de España.
Con la llegada del siglo XX los clubes de fútbol (foot-ball en la época) empezaron a proliferar por todo el país. Estas primeras sociedades eran casi siempre fundadas por extranjeros.
El rápido crecimiento de entusiastas y entidades impulsa la creación de las primeras asociaciones encargadas de su regulación. La primera de ellas fue la Foot-Ball Associació establecida en Cataluña el 11 de noviembre de 1900. También se organizaron las primeras competiciones, como la Copa Macaya creada el 6 de enero del siguiente año por el Hispania Athletic Club. Esta competición fue predecesora del que sería también uno de los primeros campeonatos oficiales de fútbol disputados en España, el Campeonato de Cataluña de Football, que surgió unos días después que el homónimo Campeonato de Madrid de Foot-Ball Association.
El aún poco organizado deporte encontraba aún bastantes detractores que trabaron una mayor expansión, pues era considerado en sus primeros años como peligroso. En 1902 se organizó la primera competición a nivel nacional, el Concurso Madrid de Foot-Ball Association o popularmente Copa de la Coronación, organizada por el Madrid Foot-Ball Club, que fue el embrión de la actual Copa del Rey debido a su éxito y que en sus orígenes fue denominada como Campeonato de España.
Hasta 1909 no se vio por primera vez una asociación a nivel nacional que rigiese este deporte. Esta nació el 14 de octubre bajo el nombre de Federación Española de Clubs de Football, y también se creó una Unión Española de Clubs de Foot-ball debido a diferencias entre los clubes. Tras adoptar un consenso en 1910 y quedar todos los clubes asociados a la primera, surgieron nuevas discrepancias años después y así surgió la Real Unión Española de Clubs de Foot-ball. Ambas reclamaban su oficialidad estatal y organizaron campeonatos paralelos de la Copa del Rey. Finalmente, y tras la negativa de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), máxima autoridad futbolística internacional, al ingreso de España como asociada por no aceptar la coexistencia de dos federaciones nacionales, ambas firman la paz y su unión el 30 de julio de 1913. Así, el 29 de septiembre nació oficialmente la actual Real Federación Española de Fútbol, después de haber otorgado el rey Alfonso XIII la distinción real. La selección española masculina se creó en 1920 con motivo de la disputa de los Juegos Olímpicos de Amberes.
El primer gran cambio en el balompié español llega en 1926 cuando, tras un largo proceso de debate iniciado en 1924, los clubes aprueban el Primer Reglamento del Fútbol Profesional español el 30 de junio. Siguiendo el modelo británico se daba así el paso hacia el profesionalismo, sentando las bases para el nacimiento de un Campeonato Nacional de Liga Profesional, cuya primera edición se disputó en 1929. Previamente hubo un primer intento de organizar un campeonato que se desdobló en dos torneos y que no llegaron a concluir por las discrepancias entre clubes y federaciones ya que entraba en conflicto con las fechas de las hasta entonces únicas competiciones: los correspondientes campeonatos de cada federación regional, y el ya citado Campeonato de España de Copa.
El fútbol contaba con una gran afición y continuó su crecimiento hasta la guerra civil española (del 18 de julio de 1936 al 1 de abril de 1939). Como consecuencia del conflicto bélico hubo una interrupción de las competiciones de fútbol de ámbito estatal, que se reanudaron al finalizar la guerra. Una vez establecida la dictadura de Franco se impusieron cambios como la obligación de tener sus nombres en castellano, alterando así los nombres originales de algunos equipos que usaban el inglés o alguna otra lengua peninsular (Athletic Club pasó a denominarse Atlético de Bilbao, y Football Club Barcelona como Club de Fútbol Barcelona, por citar dos ejemplos). Dicha imposición se mantuvo hasta 1972, pudiendo los equipos que lo desearan incluir anglicismos en su denominación, así como regresar a sus nombres originales. Durante la dictadura de Franco el fútbol actuó como medio de control social y un mecanismo de nacionalización y propaganda mediante la apropiación franquista de las victorias del fútbol español y en la promoción de una identidad colectiva de los españoles.
En la temporada 1948-49 todos los equipos utilizaron dorsales en sus uniformes, introducidos en el territorio la temporada anterior por el Real Madrid a semejanza del fútbol inglés. En el año 1965 se autorizó un cambio por equipo, además de la sustitución del portero en caso de lesión (que ya se había autorizado en la temporada 1929-30), y a partir de la temporada 1969-70 se amplió a dos cambios.
En la temporada 1970-71 se empezaron a utilizar las tarjetas, y en un principio las tarjetas amarillas actuales eran blancas. En 1972 se denunció el caso de los falsos oriundos que destapó el fraude documental de jugadores sudamericanos que no tenían ascendencia española. Después del fracaso de la selección española en el Mundial de 1962 la Real Federación Española de Fútbol prohibió la contratación de futbolistas extranjeros, y solo permitió la contratación de jugadores con ascendencia española si no eran Internacionales en sus países de origen. Sin embargo, fueron contratados un gran número de jugadores sudamericanos que incumplían la normativa federativa y cuya documentación era falsa, e incluso algunos de estos jugadores habían jugado de forma irregular partidos en la selección. En 1973 la RFEF admitió la inclusión de balompedistas extranjeros en las competiciones españolas. El 4 de marzo de 1979 se convocó la primera huelga de futbolistas, que fue un éxito. Las principales reivindicaciones fueron la abolición del derecho de retención y su inclusión en la Seguridad social. En 1981 la RFEF autorizó la publicidad en las camisetas.