Los jeroglíficos egipcios era un sistema de escritura inventado por los antiguos egipcios. Fue utilizado desde la época pre-dinástica hasta el . Los antiguos egipcios usaron tres tipos básicos de escritura: jeroglífica, hierática y demótica; esta última corresponde al período tardío de Egipto.

La escritura jeroglífica constituyó, posiblemente, el sistema organizado de escritura más antiguo del mundo, y era utilizada principalmente para inscripciones oficiales en las paredes de templos y tumbas. Con el tiempo evolucionó hacia formas más simples, como el hierático, una variante más cursiva que se podía pintar en papiros o placas de barro. Más tarde, y debido a la creciente influencia griega en el Cercano Oriente, la escritura evolucionó hacia el demótico, fase en la que los jeroglíficos primigenios figuran bastante estilizados, produciéndose la inclusión de algunos signos griegos en la escritura.

Etimología

El término proviene del griego hieroglyphikos (), compuesto por ἱερός (hierós) 'sagrado' y γλύφειν (glýphein) 'grabar, cincelar'. Es una contracción de la expresión "ta hieroglyphica grammata" («la escritura jeroglígica»),Plutarco τά ἱερογλυφικά [γράμματα] que deriva de hieroglyphos (ἱερόγλυφος) usada en la antigüedad para el artesano grabador de los jeroglíficos. Originalmente, el término griego es un calco léxico del egipcio mdw nṯr (𓊹𓌃, medu necher) que significa «palabras del dios».

Por extensión, el término jeroglífico, usado desde la antigüedad, era también aplicado a otras otras símbolos de carácter pictórico. De ahí deriva el pasatiempo denominado jeroglífico así como el nombre aplicado a otras escrituras antiguas como los jeroglíficos anatolios o los cretenses.

Historia y evolución Se estima que la escritura jeroglífica se comenzó a utilizar hacia 3300 a. C., aproximadamente en la misma época en la que surgió la escritura cuneiforme en Mesopotamia. Fue empleada durante más de 3600 años, pues la última inscripción conocida fue grabada el 24 de agosto de 394 y se encuentra en el templo de File.

Durante muchos años se consideró que la muestra más antigua de escritura jeroglífica egipcia era la Paleta de Narmer, encontrada durante unas excavaciones en Hierakonpolis (la moderna Kawm al-Ahmar) en la década de 1890, que fue datada ca. 3200 a. C. Sin embargo, en 1998 en nuevas excavaciones en AbydosGünter Dreyer, Recent Discoveries at Abydos Cemetery U, en «The Nile Delta in Transition : 4th-3th Millenium BC », Édit. M. Van Den Brink, Tel Aviv, 1992, pp. 293-1299. fueron halladas muestras de proto-jeroglíficos datados del período Naqada IIIa del

Desde la época del Imperio Antiguo la escritura jeroglífica egipcia fue un sistema en el que se mezclaban logogramas, signos consonánticos (simples, dobles, triples e incluso de cuatro o más consonantes) y determinantes (signos mudos que indicaban a qué familia conceptual pertenece una palabra). A partir de la dinastía XVIII los escribas empezaron a usar cierto número de signos consonánticos dobles silábicos (sȝ, bȝ, kȝ etc.) para transcribir los nombres semíticos o de dicho origen, pero este tipo de escritura quedó exclusivamente restringido a tal ámbito.

Los símbolos eran también figurativos: representaban algo tangible, a menudo fácil de reconocer, incluso para alguien que no conociese el significado del mismo, ya que, para diseñar la escritura jeroglífica, los egipcios se inspiraron en su entorno: objetos de la vida cotidiana, animales, plantas, partes del cuerpo, etc. Durante el Antiguo, Medio y Nuevo Imperio se calcula que existían alrededor de 700 símbolos jeroglíficos, mientras que en la época greco-latina, su número aumentó a más de 6.000.

Los jeroglíficos se grababan en piedra y madera, o bien, en el caso de la escritura hierática y demótica, con cálamo y tinta sobre papiros, ostraca, o soportes menos perdurables.

El empleo de los jeroglíficos grabados se limitaba a los dominios en los que la estética o el valor mágico de las palabras adquirían relevancia: fórmulas de ofrendas, frescos funerarios, textos religiosos, inscripciones oficiales, etc.

La escritura hierática era de grafía más sencilla, reservada a documentos administrativos o privados y generalmente utilizada sobre papiro, ostracon (fragmentos cerámicos) e incluso tablillas de madera. Los egiptólogos las distinguen de los llamados jeroglíficos lineales, que se pintaban sobre los sarcófagos de madera y en los textos del " Libro de los muertos". Los jeroglíficos lineales conservan el aspecto figurativo de los jeroglíficos grabados, pero los trazos son mucho menos precisos que en estos últimos.

A partir de la época saíta (dinastía XXVI) la escritura hierática fue parcialmente reemplazada por una nueva escritura básica: la demótica. Se trataba de una simplificación extrema de la hierática reservada a las actas administrativas y a los documentos de la vida cotidiana, de ahí su nombre de escritura "popular". La escritura hierática se usaba preferentemente para transcribir textos religiosos o sacerdotales, conjuntamente con la escritura jeroglífica, de ahí su nombre de escritura "sacerdotal". En la época ptolemaica el griego se irá imponiendo progresivamente como lengua administrativa: del año 146 a. C. en adelante los contratos escritos exclusivamente en demótico pierden todo valor legal.

El copto es el último estadio de la lengua y escritura egipcias. Aún se emplea en nuestros días, pero solo como lengua litúrgica. Se escribe utilizando el alfabeto griego junto con siete caracteres demóticos para transcribir fonemas no existentes en griego. Aparte de esto, la escritura egipcia no ha sido empleada nunca más para transcribir ninguna lengua moderna.

Causas del desarrollo del sistema de escritura

Los jeroglíficos reflejaban el lenguaje habitual, aunque con el tiempo fueron usados preferentemente en las representaciones simbólicas de los templos, desestimándose su uso por su clara falta de idoneidad en la escritura cotidiana; hay que tener en cuenta que las necesidades de escritura, ya en el Imperio Antiguo, como eran la contabilidad de insumos, alimentos (por ejemplo: en la dotación de los súbditos empleados en la construcción de templos y pirámides), demandaba multitud de escribas que anotaran cantidades, clasificaciones, etc., y en este proceso de reproducción la escritura jeroglífica resultaba poco práctica. Por esta necesidad, los signos jeroglíficos van derivando en otras grafías, más fácilmente reproducibles con los cálamos de los escribas (este era el instrumento de escritura por excelencia), dando origen a la escritura hierática.

Para la escritura cotidiana se utilizaba el hierático, y así lo evidencia el papiro Rhind, donde consta una muestra del conocimiento matemático de los antiguos egipcios. Los ejemplares que se poseen en la actualidad del denominado " Libro de los muertos" emplean esta forma de escritura.

La escritura jeroglífica quedó reservada para los monumentos reales, templos, palacios, tumbas, joyas, muebles de la corte, amuletos, etc., por cuestiones no solo estéticas, sino también por su carácter simbólico y mágico, pues grabar el nombre de una persona en jeroglífico implicaba que, cometer un error al escribirlo o el hecho de dañarlo, podría influir en la persona a quien hacía referencia dicho jeroglífico.

El hierático también surge en un periodo donde el lenguaje se ve transformado, ya que de los ideogramas que representaban los primeros jeroglíficos, se pasa a un proceso de conceptualización, para finalmente sintetizar cada símbolo en un sonido. Es muy interesante ver la relación y similitud entre el sistema jeroglífico, el hierático, el hebreo antiguo y el fenicio; de este último es muy simple la relación con el griego.

Egipto como cuna de la escritura Los más antiguos documentos de escritura conocidos los descubrió el equipo del Instituto de Arqueología Alemán, dirigido por Günther Dreyer. Son un conjunto de 300 vasijas y tablillas de arcilla encontradas en el enterramiento del soberano predinástico Horus Escorpión I, el año 1996 en Umm el-Qaab, Abidos, datadas mediante carbono-14 de 30 a 3200 a. C.

Están inscritas con caracteres jeroglíficos, incisos o dibujados con tinta, desvelando una verdadera escritura compuesta de signos fonéticos, que informan de los impuestos pagados en especie al rey. Mencionan aceite, lino, etc. y la correspondiente ciudad, no siendo ya la tradicional escritura ideográfica utilizada durante este periodo.

Recientes descubrimientos han encontrado los jeroglíficos monumentales más antiguos en roca en la zona de El Kab que datan de alrededor de hace 5200 años.

Uso a lo largo del tiempo Los jeroglíficos fueron usados durante un periodo de más de 3.600 años para escribir la antigua lengua del pueblo egipcio.

Existen inscripciones datadas desde el año 3300 a.C. hasta el 24 de agosto de 394, fecha de la última inscripción jeroglífica conocida, grabada en los muros del templo de Isis en File.

Constituían una escritura monumental y religiosa, porque eran usados en las paredes de los templos y tumbas. También se escribieron en papiros.

Durante los más de tres milenios en los que fueron usados, los egipcios inventaron cerca de 6.900 signos. Un texto escrito en las épocas dinásticas no contenía más de 700 signos, pero hacia el final de esta civilización ya eran usados varios miles de jeroglíficos, lo que complicaba mucho su conocimiento, siendo este uno de los factores que tornaron poco práctico su uso. Justiniano I prohibió los antiguos cultos en Egipto causando su desaparición.

Desaparición

Con la invasión de diversos pueblos extranjeros a lo largo de su historia, la lengua escrita local se fue alterando, incorporando nuevos elementos. Factores decisivos en la desaparición de los jeroglíficos fueron la introducción de las lenguas griega y latina, producida por la conquista de esos respectivos imperios. También el cristianismo, al negar las religiones politeístas locales, contribuyó para que, hacia el , el conocimiento de esta escritura se perdiese. Todo lo que estaba relacionado con los antiguos dioses egipcios era considerado pagano, y por lo tanto, prohibido.

Últimos vestigios 220px|thumb|Inscripción de Esmet-Akhom, con los últimos jeroglíficos. File (Egipto). La última inscripción jeroglífica de la que se tiene constancia fue grabada en los muros de la puerta erigida en la época del emperador Adriano, situada en el recinto del templo del Isis, en File (Egipto). Se grabó el 24 de agosto de 394, pocos años después del cierre de los templos no cristianos ordenado por el emperador Teodosio, y era una invocación al dios kushita Mandulis. Devauchelle, Didier: Bulletin de la société française d'égyptologie, 131 (1994), p. 16-18.

Desciframiento

Piedra de Rosetta thumb|200px|left|Piedra de Rosetta. La piedra de Rosetta contiene un texto del Antiguo Egipto escrito en tres versiones, en la parte superior jeroglíficos, en la parte central demótico egipcio y en la parte inferior de la misma griego antiguo. Es un gran bloque de granito, fácilmente confundible con basalto. Este texto fue descubierto en 1799 por la expedición francesa comandada por Napoleón Bonaparte cuando cruzaba la región de Rosetta, en Egipto. Ese texto fue fundamental para descifrar el significado e interpretación de los jeroglíficos egipcios. Esta tarea alcanzó razonable éxito en 1822 con el trabajo de Jean François Champollion, y en 1823 con el aporte de Thomas Young; ambos tenían profundos conocimientos de la lengua griega, lo que aprovecharon para comparar el texto en dicho idioma con la versión en jeroglíficos. El texto en cuestión se refiere a un decreto de Ptolomeo V Epífanes, del Egipto ptolemaico. Hoy la piedra se encuentra en el Museo Británico, en Londres, ya que fue cedida por los franceses a las autoridades militares británicas en 1801, por el Tratado de Capitulación.

Carrera del desciframiento